Primer Ministros de Reino Unido, Keir Starmer.

Primer Ministros de Reino Unido, Keir Starmer. Europa Press

Sociedad

Reino Unido necesita trabajadores en la construcción: faltan 266.000 empleados con salarios de 40.000 euros

El país necesita trabajadores en el sector de la construcción para conseguir suplir la alta demanda y los objetivos gubernamentales en materia de vivienda.

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Las claves

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Reino Unido necesita entre 251.000 y 266.000 trabajadores en la construcción para cumplir el objetivo de construir 1,5 millones de viviendas antes de 2029.

El sector enfrenta una brecha generacional, con un tercio de la plantilla mayor de 50 años y una fuerte fuga de talento por las condiciones laborales.

Los salarios en la construcción británica oscilan entre 26.440 y 40.240 euros anuales, superando el salario mínimo nacional.

Altos tipos de interés, inflación y encarecimiento de insumos dificultan aún más el desarrollo de nuevos proyectos de vivienda en el país.

La industria de la construcción en Reino Unido se encuentra actualmente en una encrucijada crítica en materia de vivienda, ya que, se enfrentan a una escasez de trabajadores que choca con una alta demanda.

Lo cierto es que el país pasa una de sus peores rachas desde la crisis del 2008, asfixiado por altos tipos de interés y una inflación de costes en constante aumento por la inestabilidad geopolítica.

Por esto la edificación de viviendas se ha convertido en algo aún más complejo a lo que además se ha sumado una importante brecha generacional con miles de trabajadores del sector retirándose cada año, dejando en evidencia una necesidad de 266.000 trabajadores adicionales.

Alta demanda y escasez de viviendas

La crisis de la vivienda es tal que el Gobierno de Keir Starmer prometió para 2029 construir 1.5 millones de viviendas nuevas en Inglaterra, no obstante, se enfrenta a importantes obstáculos como la mencionada falta de mano de obra.

Por ello, se calcula que son necesarios al menos 251.000 y 266.000 trabajadores adicionales hasta el 2029 para conseguir alcanzar estos objetivos de vivienda.

Como respuesta a esta necesidad, el Gobierno inglés expresó que planeaba invertir más de 600 millones de euros para formar 60.000 nuevos ingenieros, albañiles, electricistas y carpinteros hasta 2029, con el fin de hacer frente a la escasez de mano de obra cualificada y alcanzar sus objetivos.

La falta de manos de obra cualificada es una consecuencia directa de que la mayoría de la plantilla de este sector se encuentra cerca de la edad de jubilación.

Esto se refleja en que al menos un tercio de la fuerza laboral actual supera los 50 años, un problema que también ocurre en España, y se espera que unos 750.000 trabajadores se jubilen para 2036.

Además de esto, hay una importante fuga de talento donde al menos por cada 200.000 personas que entran al sector anualmente, unas 210.000 lo abandonan por las condiciones de trabajo o por mejores ofertas laborales.

Toda esta problemática ha tenido como consecuencia directa que los salarios de este sector estén por encima del mínimo en Inglaterra.

El salario mínimo en Gran Bretaña son 12,21 libras por hora, 14,04 euros, lo que se traduce en 22.222 libras anuales, es decir 25.550 euros.

Teniendo esto en cuenta, en el sector de la construcción, dependiendo del nivel de experiencia, los salarios pueden ir desde los 26.440 euros a los 40.240 euros.

Además de todo esto, los objetivos de vivienda de Keir Starmer se enfrentan a otros importantes obstáculos en el 2026: la subida de tipos de interés y la incertidumbre geopolítica.

Incertidumbre y tipos altos de interés

Los altos tipos de interés han encarecido las hipotecas y la financiación para desarrolladores, frenando los nuevos proyectos de viviendas, lo cual ha tenido repercusión en la vivienda residencial.

Por otro lado, las tensiones en Medio Oriente han provocado una aceleración rápida en la inflación de costes de insumos.

Al igual que en España, las empresas reportan un aumento significativo en precios de combustible, el transporte y las materias primas.

Con esto, lo cierto es que el sector de la vivienda en Reino Unido, similar al español, se enfrenta a una tormenta perfecta con altos costes financieros, inflación de suministros, una falta de confianza por parte de los clientes y, sobre todo, una importante necesidad de mano de obra en la construcción.