Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. Imagen de archivo

Sociedad

La UE cambia las reglas y, a partir de julio, todos los paquetes enviados desde China pagarán por llegar a España

Bruselas ha puesto en marcha su nuevo reglamento que busca proteger el mercado europeo de la competencia desleal de otros países de fuera de la UE.

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Las claves

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La UE impondrá derechos de aduana a todos los paquetes procedentes de fuera de la Unión, incluidos los de valor inferior a 150 euros, a partir de julio de 2026.

Hasta la creación del Centro Aduanero de Datos en 2028, se aplicará un cargo fijo de 3 euros por cada categoría de producto dentro de un paquete.

La medida busca garantizar competencia justa, reducir el fraude y aumentar la recaudación de los Estados miembros.

El cambio afectará especialmente a consumidores que compran en plataformas como AliExpress, Temu o Shein, encareciendo los envíos desde países como China.

La Unión Europea ha aprobado una nueva normativa que afectará de forma directa a los consumidores de Estados miembros: todos los paquetes de pequeño tamaño procedentes de países estarán sujetos a derechos de aduana, incluso si su valor es inferior a 150 euros.

Hasta ahora, estos envíos, habituales en plataformas de comercio electrónico como AliExpress, Temu o Shein, podían entrar en la UE sin pagar aranceles, aunque sí estaban sujetos al IVA.

Desde el 1 de julio de 2026, esta exención desaparecerá, por lo que cualquier envío pagará derechos aduaneros sin importar su precio.

El objetivo de la reforma es garantizar competencia leal entre empresas europeas y extranjeras, reducir el fraude y aumentar la recaudación de la UE y los Estados miembros.

De forma provisional, hasta la creación del Centro Aduanero de Datos de la UE prevista para 2028, se aplicará un cargo fijo de 3 euros por cada categoría de producto dentro de un paquete.

Por ejemplo, un envío con una prenda de seda y dos de lana generará dos categorías y un coste de 6 euros, independientemente del valor total.

Así, el importe no dependerá del precio, sino del número de tipos de productos incluidos.

Según el ministro de Hacienda de Chipre, Makis Keravnos, la reforma se basa en tres ejes. El primero es competencia justa, ya que las empresas europeas sí pagan impuestos.

El segundo es la lucha contra el fraude, porque algunos operadores infravaloran productos o dividen envíos; y por último, aumento de ingresos públicos, dado que los aranceles son una fuente clave de financiación comunitaria.

Aunque la norma entra en vigor en 2026, el gran cambio llegará en 2028. Con el nuevo Centro Aduanero de Datos, el sistema de tarifa será sustituido por aranceles estándar según categoría, como en importaciones habituales.

El auge del comercio electrónico ha sido clave para motivar este cambio: en 2024 llegaron 4.600 millones de paquetes pequeños a la UE, el 91% desde China.

Esto ha evidenciado la necesidad de modernizar el sistema aduanero, centralizar controles y mejorar trazabilidad y seguridad.

En conclusión, los consumidores españoles asumirán un coste adicional en todos los paquetes procedentes de fuera de la UE.

La reforma busca equilibrar competencia, combatir el fraude y reforzar ingresos públicos, mientras el coste dependerá del número de categorías y no del valor del envío.

Esta decisión se enmarca en una estrategia más amplia de la Unión Europea para modernizar su sistema aduanero y adaptarlo al crecimiento del comercio digital global, reforzando al mismo tiempo la soberanía económica del bloque frente a actores externos.

Asimismo, se espera que la medida tenga un impacto significativo en los hábitos de consumo de los ciudadanos europeos, que podrían ver incrementados los costes finales de sus compras en línea realizadas fuera del mercado comunitario.

Las autoridades comunitarias confían en que, a medio plazo, la reforma contribuya a un comercio más transparente, seguro y equilibrado entre todos los operadores internacionales implicados.

Todo ello refuerza la integración económica y la resiliencia de las cadenas de suministro europeas a largo plazo en el continente.