Félix Bolaños, ministro de Justicia.

Félix Bolaños, ministro de Justicia. Europa Press

Sociedad

Ya ha entrado en vigor: hasta 3 años de cárcel para quienes cometan hurtos de manera repetida según la nueva ley

La nueva reforma impone penas de prisión para reducir las pérdidas millonarias en el comercio y reforzar la seguridad ante el aumento de delitos.

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Las claves

Entra en vigor una nueva ley que endurece las penas por hurtos reiterados, con condenas de hasta 3 años de prisión para multirreincidentes.

La reforma busca frenar la reincidencia y proteger a ciudadanos y pequeños comercios, respondiendo a las demandas del sector comercial.

También se endurecen las sanciones para el robo de teléfonos móviles, estafas y delitos relacionados con el fraude eléctrico y el narcotráfico.

Algunos partidos como Sumar, Bildu y Podemos critican la medida y proponen alternativas sociales o preventivas en vez de castigos más duros.

La nueva ley contra la multirreincidencia en hurtos entra en vigor este viernes y supone un gran cambio en la forma de castigar estos delitos en España.

A partir de ahora, las personas que hayan sido condenadas más de tres veces por hurtos u otros delitos leves podrán enfrentarse a penas de prisión de entre uno y tres años.

Hasta el momento, muchos de estos casos se resolvían con multas o sanciones menores, lo que había generado críticas por la sensación de impunidad al considerarse delito leve.

La propuesta impulsada por el partido encabezado por Carles Puigdemont en 2024 fue finalmente aprobada el pasado 26 de marzo gracias al respaldo de la oposición.

La propuesta llevaba tiempo sobre la mesa, pero había quedado paralizada durante meses por desacuerdos entre los grupos. Finalmente, se reactivó y salió adelante tras intensas conversaciones y cambios en el texto inicial.

El objetivo principal de la ley es frenar la reincidencia de esa persona que habitúa a cometer hurtos de forma repetida.

Según sus defensores, con esta medida se busca proteger mejor a los ciudadanos y a los pequeños comercios, que suelen ser los más afectados por este tipo de delitos.

Y es que desde el punto de vista económico, el endurecimiento de las penas responde a una demanda reiterada de comerciantes y grandes superficies, que denuncian pérdidas millonarias anuales derivadas de hurtos reiterados.

Estos delitos, aunque de pequeña cuantía individual, generan un efecto acumulativo significativo que repercute en los márgenes empresariales, en el aumento de precios y en la inversión en seguridad privada.

Sin embargo, la reforma no se limita únicamente a los hurtos, y, desde hoy, también se castigará con mayor dureza el robo de teléfonos móviles, un delito cada vez más común en todas las ciudades.

También se han aumentado las penas para casos de estafa y se han incorporado sanciones específicas para delitos relacionados con el fraude de electricidad en plantaciones ilegales y el suministro de combustible a embarcaciones vinculadas al narcotráfico.

No obstante, no todos los partidos están de acuerdo con esta reforma. Algunos como Sumar, Bildu y Podemos consideran que aumentar las penas no solucionará el problema de fondo y apuestan por medidas sociales o preventivas.

Aun así, la ley ya es una realidad y comenzará a aplicarse de inmediato en un intento de mejorar la seguridad en el día a día de la población española.