Pedro Sánchez en Moncloa.

Pedro Sánchez en Moncloa. Efe

Sociedad

España marca las normas: prohíben la entrada a personas de otros estados que no tengan este documento en vigor

El país exige DNI o pasaporte en vigor para entrar, con flexibilidad puntual para ciudadanos de la UE, en un modelo que garantiza el control fronterizo.

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Las claves

España exige que los viajeros presenten pasaporte o documento de identidad válido y en vigor para poder entrar al país, incluso a ciudadanos de la Unión Europea.

Las autoridades fronterizas pueden dar facilidades para que quienes no tengan la documentación en regla puedan obtenerla en un plazo razonable.

El objetivo de estas normas es reforzar la seguridad, mejorar el control de desplazamientos y gestionar de manera eficaz la entrada de turistas y trabajadores.

La normativa española mantiene coherencia con el resto de socios europeos en las reglas de entrada y salida del país.

España controla de forma clara la entrada de personas que vienen de otros países, incluso dentro de Europa, donde en teoría existe libertad absoluta para moverse entre Estados Miembros.

Por eso, llevar la documentación válida y en vigor es un requisito fundamental que afecta tanto a quienes viajan por turismo como a quienes lo hacen por trabajo, dos motores clave de la economía del país.

Y es que aunque muchos no lo ven como una de las primeras cosas a tener en cuenta antes de viajar, si no se cumple con esta condición, la entrada a España puede verse dificultada o incluso no permitirse.

Tal y como señala el Ministerio de Asuntos Exteriores, "para la entrada, de conformidad con la normativa vigente la entrada en territorio español se efectuará con el pasaporte o documento de identidad válido y en vigor".

Una normativa que no es nueva, pero que cobra especial relevancia en un contexto de mayor vigilancia fronteriza y control de flujos migratorios.

No obstante, desde el punto de vista económico, estas medidas buscan asegurar que todo esté bien regulado y organizado, algo especialmente importante en un país como España, donde el turismo y el trabajo de personas que vienen de fuera son claves para la economía.

Y es que España es uno de los destinos turísticos más importantes del mundo, y pedir que los viajeros cumplan ciertos requisitos básicos ayuda a gestionar mejor las entradas al país, saber quién se encuentra dentro del territorio y, sobre todo, durante cuánto tiempo.

La verificación documental en frontera permite, además, reforzar la seguridad jurídica y mejorar el control de los desplazamientos.

No obstante, la normativa también contempla situaciones excepcionales, especialmente para ciudadanos comunitarios.

En este sentido, el Ministerio recuerda que "en cualquier caso, cuando no dispongan de los documentos de viaje necesarios para la entrada en territorio español", las autoridades no actúan de forma automática.

De hecho, antes de tomar una decisión, "las autoridades fronterizas darán a estas personas las máximas facilidades para que puedan obtener o recibir en un plazo razonable los documentos necesarios".

Una facilidad que introduce un margen de flexibilidad con el que se busca no perjudicar la movilidad dentro de la Unión Europea.

Además, se contempla que los viajeros puedan "confirmar o probar por otros medios que son beneficiarios de dicho régimen", siempre que la falta de documentación sea el único obstáculo para su entrada.

En cuanto a la salida del país, el marco normativo español mantiene una coherencia con el resto de socios europeos.

Así, se establece que "para la salida, las reglas son similares en todos los Estados miembros", lo que aporta estabilidad y previsibilidad a los desplazamientos internacionales.