El momento en el que Cristina Pedroche se quitó la capa para mostrar su vestido a los espectadores.

El momento en el que Cristina Pedroche se quitó la capa para mostrar su vestido a los espectadores. Antena 3

La Jungla

'La España de Jesús Gil y la Pedroche': la carta abierta contra el sexismo rancio en televisión

En la Jungla. "Creer que esta denigrante estampa es digna de aparecer en cualquier libro de feminismo, es afirmar que Bertín Osborne, Pajares, Esteso, Jesús Gil (en el jacuzzi) y compañía son maestros de la igualdad de género".

José Andrés Gómez

"Decir que Cristina Pedroche es algo así como una representante de los derechos y las libertades de las mujeres es insultar a la inteligencia de cualquier ser humano con dos dedos de frente. Llamar envidiosa a cualquier chica que sienta profunda vergüenza ajena al ver de nuevo este casposo espectáculo es confirmar lo que muchos deben pensar; nuestro encefalograma es tan plano que a lo máximo a lo que aspiramos en la vida es a ejercer de floreros sonrientes a cambio de billetes". 

Así de contundente arranca el post que Carlota Miranda, una joven ingeniera de 27 años, decidió escribir en Facebook después de asistir por tercer año consecutivo al espectáculo gestado en televisión en torno a la figura de la presentadora durante las campanadas y que ha sido compartido alrededor de 20.000 veces en apenas 24 horas.

El asunto, dos días después, sigue dando mucho que hablar y generando opiniones encontradas. Desde aquellos que enarbolan la bandera de la libertad de la mujer para defender a la presentadora -ella misma ha salido al paso de la polémica, asegurando que se sintió una "superheroína"- hasta los que consideran que Atresmedia hizo de las campanadas un espectáculo sexista en horario de máxima audiencia.

Carlota, que habitualmente escribe sobre temas relacionados con el machismo en su página de Facebook, 'No es nada personal', tiene claro que lo que ocurrió con la presentadora en la retransmisión desde la Puerta del Sol es cualquier cosa menos "libertad".

"Querer hacernos creer que es libre una persona que acepta ponerse un bañador que no le vale, una noche de invierno madrileña, para estar con la ventana abierta, es llamar imbécil a todo un país. Llamar evolución a seguir reproduciendo el ridículo papel de mujer objeto, cuyo único interés reside en su cuerpo sin ropa, es no haber salido aún de la cueva", continúa el post.

Decir que esto es sólo un simple 'vestido' que no significa nada y que no hace daño a nadie es tener la misma capacidad de análisis que una piedra

La joven asegura que espectáculos como éste, con "una mujer que parece sentirse, por tercer año consecutivo, orgullosa de que la gente nunca hable de su talento, ni de su inteligencia, ni de sus logros, ni de sus capacidades, ni de su solvencia, ni de su profesión, ni de sus méritos, ni de su gracia... sino de su culo y de sus tetas", poco o nada tienen que ver con el empoderamiento de las mujeres o su liberación de los estereotipos y clichés más rancios que aún campan a sus anchas por nuestro país.

"Intentar que comulguemos con la idea de que, ofrecer a una mujer como un juguete al que desenvolver por enésima vez es sinónimo de valorarnos y respetarnos, es como llamar amor a la sumisión. Decir que esto es sólo un simple 'vestido' que no significa nada y que no hace daño a nadie es tener la misma capacidad de análisis que una piedra", añade.

En su carta abierta, titulada 'La España de Jesús Gil y la Pedroche', Carlota no carga sólo contra la presentadora, sino que, más bien, lo hace contra aquellos que idean un espectáculo como éste, en el que, una vez más, la mujer vuelve a exhibir su figura como reclamo televisivo. "No nos molesta su atuendo; nos molesta saber que, sin él, no trabajaría. Tampoco nos molesta su trabajado cuerpo; nos molesta la falta total de compromiso social de nuestra televisión", explica la ingeniera, que considera que seguimos siendo un país "zafio, hortera, retrógrado, grosero, rancio y sin gusto".

No nos molesta su atuendo; nos molesta saber que, sin él, no trabajaría

El post finaliza con una afirmación categórica que nos retrotrae a los tiempos del destape y a algunos de los personajes más rancios de la España cañí. "Creer que esta denigrante estampa es digna de aparecer en cualquier libro de feminismo, como ejemplo claro a imitar por todas las féminas de nuestro país y del mundo entero, es afirmar que Bertín Osborne, Pajares, Esteso, Jesús Gil (en el jacuzzi) y compañía son maestros de la igualdad de género".

Jesús Gil en el jacuzzi, rodeado de algunas chicas que participaban en su programa de televisión.

Jesús Gil en el jacuzzi, rodeado de algunas chicas que participaban en su programa de televisión. YouTube

No es la primera vez que uno de los post escritos por Carlota se convierte en todo un fenómeno viral. De hecho, hace sólo unas semanas, la joven saltaba a los medios de comunicación gracias a una carta abierta, lanzada también desde su Facebook, en la que clamaba contra la violencia machista y que fue compartida más de 100.000 veces.