Juli, el autor confeso del asesinato de Francisca Cadenas, en Hornachos, antes de ser arrestado y trasladado a prisión.

Juli, el autor confeso del asesinato de Francisca Cadenas, en Hornachos, antes de ser arrestado y trasladado a prisión. EFE

Reportajes

Juli pide al juez reconstruir ante el jurado y en su casa el crimen de Francisca Cadenas: "Ellos son los ojos del veredicto"

"Francisca Cadenas jamás estuvo dentro de un pozo. Julián abrió un agujero en el patio y metió el cuerpo", subraya su abogado, José Duarte.

Más información: Juli pedirá declarar para narrar el crimen de Francisca Cadenas y su abogado "valoraría" una reconstrucción si el juez lo pide

Publicada
Actualizada

Juli siempre sostiene -a través de su abogado- que quiere colaborar con la Justicia, para confesar todos los detalles del crimen atroz de Francisca Cadenas, aunque lo cierto es que esa colaboración nunca llega.

En la reconstrucción que tuvo lugar este lunes, en su casa de Hornachos (Badajoz), Juli guardó silencio y no quiso escenificar todo lo que hizo la noche del 9 de mayo de 2017, cuando le arrebató la vida a Francisca Cadenas.

Pero su abogado, José Duarte, avanza que su cliente, Julián González, "colaborará" en la reconstrucción que se hará con los miembros del jurado que deberán decidir si lo condenan a prisión permanente revisable.

"El juez le leyó sus derechos a Julián y le especificó que no estaba obligado a participar en la reconstrucción del lunes, era un derecho que tenía y si no participaba no le perjudicaba". "Lo que hizo Julián fue decirle al juez que iba a hacer la reconstrucción, pero ante los miembros del jurado", tal y como explica el letrado José Duarte a EL ESPAÑOL.

"Cuando el juez le leyó sus derechos, Julián le dijo que sí haría la reconstrucción, pero ante los miembros del jurado". "En fase de instrucción le dijo que no lo haría", según recalca el abogado defensor del autor confeso del asesinato de Francisca Cadenas.

"El letrado de la Administración de Justicia tomó nota de ello". "Luego le preguntaron a Julián si quería permanecer allí, dijo que no y lo trasladaron al cuartel de la Guardia Civil donde estaría más seguro".

Todo ello, a la vista de que Juli fue recibido con insultos de "asesino" y con golpes al furgón de la Guardia Civil donde la trasladaron este lunes a su casa de Hornachos para la reconstrucción de un crimen que ha conmocionado a todo un país, con particular crudeza a la familia de la víctima mortal.

Unos vecinos de Hornachos, este lunes, golpeando el furgón de la Guardia Civil donde era trasladado el autor confeso del crimen de Francisca Cadenas.

Unos vecinos de Hornachos, este lunes, golpeando el furgón de la Guardia Civil donde era trasladado el autor confeso del crimen de Francisca Cadenas. Europa Press

Duarte avanza que la reconstrucción con los miembros del jurado “es una prueba que solicitaré en el escrito de defensa”. "Delante de ellos, Julián se moverá y les irá explicando a los 9 miembros del jurado, a los suplentes, al magistrado y al letrado de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial".

"Los ojos del veredicto no están en los ojos del magistrado instructor que ha ido a hacer esta reconstrucción, el veredicto está en los ojos de los miembros del jurado, y ellos son los que in situ se pueden hacer una idea perfecta de cómo era la casa por dentro, de la distribución de las habitaciones y conocer los movimientos de Julián antes, durante y después [de matar a Francisca Cadenas]".

"Esta prueba se puede hacer antes del juicio, como prueba anticipada, se puede hacer al inicio, o si el presidente del jurado lo estima oportuno, lo puede hacer en medio o al final del resto de práctica de pruebas", según explica el abogado.

José Duarte, abogado de Julián González, atendiendo a un corrillo de periodistas por el crimen de Francisca Cadenas.

José Duarte, abogado de Julián González, atendiendo a un corrillo de periodistas por el crimen de Francisca Cadenas.

La instrucción judicial se encamina a su final. De las pruebas pendientes, falta por conocer el resultado del volcado de los dos teléfonos móviles que Julián tiró a la basura y que fueron recuperados por un agente de paisano de la UCO que estaba vigilando la casa, así como el informe definitivo del Instituto de Medicina Legal.

Una vez se conozca el volcado de esos móviles y las conclusiones forenses sobre las circunstancias de la muerte de Francisca Cadenas, el abogado José Duarte subraya que solicitará al juzgado que Julián González, de 50 años, "preste declaración" ante el magistrado por segunda vez.

Hasta ahora solo se conocen monosílabos sobre su confesión. Básicamente, Juli afirmó que "sí" había matado a Francisca y aseguró que su hermano Manuel "no" colaboró ni en el asesinato ni en la ocultación del cadáver de esta madre de tres hijos.

De forma que el objetivo es ofrecer un relato de los hechos verbalizado por Julián. El encargado de su defensa asegura que solicitarán su comparecencia antes de que acabe la instrucción judicial, para fijar la fecha de la vista oral con un tribunal del jurado.

"Esa declaración se producirá y la formularé, una vez lleguen las diligencias de prueba pendientes", según remarca el abogado José Duarte.

Una camiseta con el rostro de Francisca Cadenas, este lunes, en una valla colocada en la calle Nueva de Hornachos (Badajoz).

Una camiseta con el rostro de Francisca Cadenas, este lunes, en una valla colocada en la calle Nueva de Hornachos (Badajoz). Ana Picón / EFE

- ¿Durante la reconstrucción del lunes se localizó algún pozo en la casa de Juli y su hermano Lolo?

- José Duarte: La búsqueda del famoso pozo la estuvo haciendo un grupo especial de la Guardia Civil, y después de tres o cuatro horas de búsqueda con unos aparatos muy sofisticados, concluyó que nunca había existido ese pozo.

Francisca Cadenas jamás estuvo dentro de un pozo. Julián abrió un agujero en el patio y metió el cuerpo.

Era factible que su hermano, Manuel, no viera la modificación del patio porque la UCO casi tira toda la casa, tras registrar con lupa habitación por habitación, y lo detectaron de casualidad, con un microscopio, metiendo un palito por una fisura porque estaba oculto con una lavadora vieja y unas macetas.

Hace seis meses que se produjo aquel registro que destapó que el cadáver de Francisca Cadenas, esposa y madre de tres hijos, llevaba 3.229 días oculto en el patio de la casa de Juli y de su hermano Manuel González.

El relato de Lolo

Precisamente, Lolo, de 55 años, sí que decidió participar en la reconstrucción de este lunes para que su abogada, Aurelia Martín, defienda su inocencia en los delitos de asesinato y detención ilegal.

"Manuel colaboró con la reconstrucción para que se archive la causa contra él. Le dijo al juez lo que ya declaró en el año 2017, como testigo. Todos los días se iba a cuidar a su padre al hospital de Mérida y por la mañana se iba a trabajar al campo de temporero. De forma que solía llegar a su casa a las once de la noche", tal y como resume José Duarte, letrado presente en la reconstrucción.

"Ese día regresó a casa a la una de la madrugada y el fallecimiento de esta pobre mujer, Francisca Cadenas, que era una santa, se produjo entre las 23 y las 23.10 horas [del 9 de mayo de 2017]".

"A Manuel no se le puede investigar por haberle echado una mano para ocultarlo o no decir nada sobre Julián, porque Manuel, siendo hermano de Julián, no se le puede investigar por encubrimiento porque es un delito impune entre los hermanos". "Por tanto, así se lo explicó y a ver lo que se resuelve el magistrado sobre su situación".

"Tiene derecho a no contestar nada que pueda perjudicar más a su hermano, Julián". "A Manuel se le está investigando por un delito de asesinato y de detención ilegal. Y sobre esos dos delitos nunca ha habido un dato objetivo que soporte ni un indicio para incriminarle en alguno de esos delitos: no lo existe ni existirá".

Javier, mostrando un retrato de su madre, y al lado, el patio en el que estaba enterrado el cuerpo de la desaparecida.

Javier, mostrando un retrato de su madre, y al lado, el patio en el que estaba enterrado el cuerpo de la desaparecida.

Durante la reconstrucción del lunes también se recrearon los movimientos de otros testigos que estuvieron en la zona aquella trágica noche, cuando desapareció Francisca Cadenas de la faz de la tierra.

Entre ellos, el temporero Carlos Guzmán, como la última persona que la vio con vida, y los dos amigos que visitaron a la víctima mortal: Antonio, un guardia civil; y su esposa, Adelaida, junto a su hija de tres años.

Aquella visita concluyó a las 22.45 horas del 9 de mayo de 2017. Francisca Cadenas salió de su casa para despedir a Antonio y su esposa, Adelaida, recorriendo los 50 metros de distancia que separaban su casa del coche del matrimonio. En concreto, 20 metros a través de la calle Nueva donde se ubica el domicilio de Francisca; otros 20, a través del callejón oscuro que sale a la calle Hernán Cortés, y una vez allí, otros 10 metros hasta el turismo.

Francisca nunca regresó a casa y su hijo menor, José Antonio, no solo la buscó sino que llamó a la puerta de la casa de Juli. De hecho, también se recrearon los movimientos que hizo José Antonio aquella noche para tratar de localizar a su madre.

La instrucción judicial y la falta de colaboración de Julián está causando un enorme sufrimiento a la familia. Diego Meneses, viudo de Francisca, en declaraciones a la Agencia EFE ha asegurado que la familia atraviesa "el peor momento" y que sus tres hijos se encuentran "muy mal, peor que nunca".

También ha acusado a 'Lolo', el único de los hermanos que ha participado en la reconstrucción del crimen, de dedicarse a "decir mentiras" para tratar de "escaparse" de su situación de prisión preventiva.