Un bote de espray de gas pimienta en un negocio de Ceuta.

Un bote de espray de gas pimienta en un negocio de Ceuta. E.E.

Reportajes

La crisis de Ceuta crea un boom de venta ilegal de espráis de gas pimienta que el Gobierno es incapaz de controlar

El stock de estos productos de defensa en la única tienda autorizada de la ciudad autónoma se ha agotado en tres ocasiones.

Son muchas las personas que recurren a todo tipo de artimañas y páginas en internet para hacerse con uno de ellos.

Más información: José tiene en su tienda de Ceuta lista de espera para comprar spray pimienta: "La gente tiene miedo a caminar por la calle"

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Desde el pasado 31 de julio llevar un espray de gas pimienta en Ceuta parece que se ha convertido en la nueva normalidad. Son muchas las mujeres que empezaron a hacerse con uno de ellos desde la invasión.

Ellas han sido las que más miedo han sentido y las que ante el temor de que les pasase algo, para poder salir a la calle "más seguras", no les quedó otro remedio que hacerse con uno de estos objetos de defensa.

Desde la invasión, el único punto de venta oficial que hay en la ciudad autónoma se ha llegado a quedar, según cuenta su dueño a EL ESPAÑOL, "tres veces sin stock" por la alta demanda que se ha disparado en las últimas semanas.

Juan Ruiz, un joven youtuber ceutí, decidió tomarse la justicia por su mano y la pasada semana, junto al grupo ultra de Revuelta, decidió repartir estos espráis a 250 mujeres en plena plaza de África en Ceuta, después de anunciarlo en redes sociales.

Allí se formó una larga cola de féminas que acudieron con sus móviles y DNI para poder hacerse con uno de estos dispositivos de defensa personal.

La desesperación de muchos ceutís, que viven con miedo y tensión en su día a día, ha hecho que hayan tratado de hacerse con uno de estos dispositivos de cualquier forma y a través de otros canales.

Algunas mujeres lo han conseguido a través de familiares o amigos que se lo han comprado en la Península. Sin embargo, esta opción no siempre es viable.

Por ejemplo, en la propia ciudad autónoma, según ha podido saber EL ESPAÑOL, hay establecimientos sin autorización que "han conseguido espráis para vendérselos a sus clientas".

El problema está en que este tipo de objetos no puede venderse de forma legal en cualquier sitio y que la ley marca quién puede comprarlos y de qué manera.

Según el Reglamento de Armas, la venta de los espráis de gas pimienta, incluidos los aerosoles, solo podrían venderse si están autorizados "en las armerías a personas que acrediten su mayoría de edad" y tendrían que presentar su DNI, o cualquier otro documento de identidad.

Esto lo respalda, además, la Orden de 3 de octubre de 1994 donde se recoge que solo pueden venderse los aprobados por Sanidad.

Compra no homologada

En internet son muchas las páginas a través de las cuáles se pueden adquirir con total libertad. Basta con hacer un pedido y hacer "click" en comprar.

El problema está en que algunos de estos productos no son homologados ni son los que están permitidos por el Gobierno.

De hecho, que una persona pueda adquirir un producto por internet, no implica que su venta está permitida.

En algunas conocidas plataformas, de hecho, muchos artículos los ofrecen vendedores terceros y pueden aparecer productos comercializados desde otros países o fichas que no se ajustan correctamente a la normativa española.

En España, la regla sigue siendo muy concreta: los espráis de defensa están prohibidos salvo los modelos aprobados por Sanidad, y esos modelos autorizados "podrán venderse en las armerías a personas que acrediten su mayoría de edad".

La Orden de 1994 insiste en que pueden venderse en armerías y que el comprador debe acreditar que tiene 18 años.

O lo que es lo mismo: se necesita que haya una armería en la transacción y que se envíe a la persona que ha adquirido estos productos acreditando la documentación y los requisitos de mayoría de edad.

La vuelta al cole

Uno de los establecimientos homologados -de hecho, el único- en el que se permite vender gas pimienta es, precisamente, Deportes Mendoza en Ceuta.

Al frente de este establecimiento está José Daniel Mendoza, quien cuenta a EL ESPAÑOL que ha vendido aproximadamente "unos 500 espráis a padres y familias" que los compran para proteger también a sus hijos en la vuelta al cole.

Sin embargo, es vox pópuli que hay otros establecimientos en la ciudad autónoma que -de forma ilegal- suministran estos espráis a los clientes.

Mendoza reconoce que en las última semana "las ventas han bajado" porque muchas personas ya lo adquirieron. Sin embargo, continúa siendo uno de los productos más demandados de su tienda.

"La mayoría no se lleva uno, sino que se llevan varios, porque esto hace sentirse seguro ante tanta gente desconocida", explica el comerciante.

EL ESPAÑOL ha contactado con algunos colegios de los barrios periféricos, que han trasladado que es "en las zonas donde hay asentamientos en la puerta donde hay una gran incertidumbre entre los padres".

Eso sí, en la armería de Mendoza sólo se vende a mayores de edad y enseñando el DNI, según repite su dueño.

El Reglamento de Armas solo permite que se comercialicen 18 modelos que se venden en armerías como la de José Daniel y quien porte alguno de estos objetos que no estén homologados se enfrentan a sanciones de la Guardia Civil.

Esto conlleva multas graves que van desde los 601 hasta los 30.000 euros y la confiscación inmediata del producto por parte de la policía.

Además de este tipo de espráis, Mendoza relata que para los menores se está vendiendo los anillos alarma. Un dispositivo que "al tirar del llavero suena un pito muy fuerte que alerta a las demás personas que pueda haber al lado y puedan socorrerles".

Así, la compra-venta de espráis y otro tipo de artilugios de autodefensa se ha convertido en una nueva normalidad en Ceuta para proteger a una población que sigue sin sentirse segura en su ciudad después de la invasión.