Ginesa, durante su ingreso en el Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia, junto a imágenes de Moukamed G., detenido por robar a la anciana con violencia.
Moukamed, migrante detenido por apalizar a una octogenaria: seguía libre tras delinquir en Madrid, Tomelloso y Cartagena
EL ESPAÑOL accede en exclusiva al atestado: “Don Moukamed G. no tiene domicilio conocido y aparece en diferentes bases de datos".
La Guardia Civil invirtió 27 días para destapar la identidad de este senegalés que seguía delinquiendo haciéndose pasar por Mohamed.
Más información: Ginesa pide ayuda para dar con el ladrón que le robó en San Javier: "Me siento mal al verme la cara en el espejo"
El senegalés Moukamed había vivido en Madrid, en Tomelloso y en Cartagena. En todos los lugares había delinquido, pero en San Javier se le fue de las manos un robo con violencia y casi le cuesta la vida a la pobre Ginesa, de 80 años.
Parece que la clave de que este ciudadano de Senegal, de 28 años, siguiera acumulando delitos por territorio nacional, sin dar con sus huesos en la cárcel, consistía en emplear otro nombre.
Así lo revela el atestado de la Guardia Civil al que ha accedido EL ESPAÑOL: “El autor aparece en diferentes bases de datos y documentos como Mohamed, utilizando indistintamente ambos nombres, así como pasaporte y NIE, táctica frecuentemente usada por delincuentes extranjeros para evadirse de la acción de la Justicia”.
Entre los años 2023 y 2026, a Moukamed que se hacía pasar por Mohamed le constaban dos detenciones por delitos de tráfico de drogas en Madrid; otros dos delitos de lesiones en Tomelloso, y un delito de resistencia y desobediencia a agente de la autoridad en Cartagena.
De hecho, volvió a quedar en libertad el 4 de julio en la ciudad cartagenera, y al día siguiente, en San Javier, perpetró un robo por el método del tirón sobre Ginesa que mandó a esta anciana al quirófano con un traumatismo craneoencefálico, fractura orbitaria bilateral, daño maxilofacial, erosiones...
Imágenes del robo grabadas por una cámara de seguridad.
El atestado recalca la “repercusión social” que tuvo el robo violento de Ginesa, por tratarse de una “víctima de avanzada edad” que presentaba “lesiones que han requerido operación quirúrgica”.
Además, el robo se produjo en Santiago de la Ribera, una pintoresca pedanía de San Javier que se levanta a orillas del Mar Menor y que cada verano recibe a miles de turistas, muchos de los cuales responden al perfil de Ginesa: personas jubiladas.
El caso no era fácil para la Policía Judicial porque el robo se produjo tras el atardecer, con poca luz, de forma que tuvieron que analizar fotograma tras fotograma de varias cámaras de la zona para hacer una reconstrucción del físico del sospechoso.
”Los datos con los que se trabaja son la descripción de una persona de raza negra, camiseta blanca, pantalón blanco, con un bolso bandolera cruzado, de color negro, y una bolsa de plástico, de color blanco, y los fotogramas anteriormente referidos”.
“Tras el estudio de todos y cada uno de los posibles candidatos de la demarcación, así como de todos y cada uno de los delitos realizados bajo el mismo modus operandi, se llega a la conclusión de que la realización de este robo con violencia ha sido cometida por un autor de los que se denominan itineres".
"Nuevos de la demarcación que son aquellos que, debido a la afluencia de personas en los meses de verano, se trasladan a la demarcación [de San Javier] para la comisión de estos ilícitos”.
Algunos de los fotogramas analizados por la Guardia Civil en cámaras de la zona.
Un ladrón itinere era la hipótesis con la que arrancó la ‘Operación Timamehis', para destapar la identidad del hombre que arrastró por el suelo a Ginesa, dejándola semiinconsciente, para quitarle un simple inhalador que llevaba en el bolso porque no pudo arrancarle el móvil que llevaba colgado del cuello.
La brutal secuencia del robo se produce el domingo 5 de julio, entre las 21.50 horas y las 22.10 horas, en el cruce de la avenida de España con el paseo del Atalayón. Allí acudió Ginesa para disfrutar de un atardecer en el Mar Menor y hacer unas fotos.
El análisis de las grabaciones de cámaras de seguridad de la zona, fotograma a fotograma, permitió a los investigadores detectar que Ginesa no llegó sola al Atalayón: "Se observa como el presunto autor va caminando detrás de la víctima, por el paseo marítimo, procedente de Lo Pagan a Santiago de la Ribera".
La Policía Judicial, con la precisión de un reloj suizo, detalla la secuencia cronológica del robo violento. A las 22.06 horas de aquel domingo, el ladrón "sobrepasa" a su objetivo por el paseo marítimo, "dirigiéndose" al Club de Suboficiales de Santiago de la Ribera. Tarda 1 minuto y 18 segundos en cubrir ese trayecto, se coloca en una "esquina" y observa a la anciana durante 1 minuto y 30 segundos. Moukamed lo tenía claro.
"Vista de la víctima haciendo fotos al mar mientras el presunto autor la observa y la espera en el Club de Suboficiales", tal y como expone el anexo fotográfico que recrea una investigación donde la tecnología ha sido crucial para situar al sospechoso en la escena del robo.
Ginesa haciendo fotos al Mar Menor en el paseo del Atalayón.
Otro factor clave para resolver el caso ha sido una testigo que iba con su madre, dando un paseo en dirección a Lo Pagán, y que prestó auxilio a la octogenaria Ginesa.
Todo ello, tras acabar tirada sobre la carretera bocabajo, después de ser atacada con violencia Ginesa cuando se dirigía al piso que había alquilado con su pensión en Santiago de la Ribera para veranear.
"Visualicé a dos personas forcejeando", según relató esta testigo a la Policía Judicial. "Una de ellas le dio un tirón al bolso que portaba la otra, arrebatándoselo. Acto seguido, esta persona cayó de frente, impactando con el asfalto, mientras la otra se marchaba corriendo".
“Tras avanzar unos pasos, comprobamos que la mujer que había tendida en el suelo era de avanzada edad y estaba inmóvil, por lo que decidí llamar al 112. Minutos después, se personaron los servicios sanitarios para asistir a la mujer y la Policía Local de San Javier".
"Pude comprobar que la mujer respondía a ciertos estímulos, tranquilizándome algo más, ya que en un primer momento pensé que pudiera estar fallecida”.
Esta testigo subraya que el sospechoso huyó a la carrera por la avenida España y ofreció su descripción: “Se trata de un varón de origen árabe, ágil, de entre 20 y 25 años, de unos 180 centímetros de altura, complexión delgada, moreno de piel, pelo corto de color negro, y vestía un pantalón tipo bermuda o bañador y una camiseta de manga corta, siendo ambas prendas de tonos oscuros".
Una vez más, la Policía Judicial siguió buscando cámaras de negocios hosteleros, salones de juego, pubs... Visualizaron horas y horas con paciencia, para confirmar que el ciudadano africano descrito por la testigo era el mismo que visualizaron en el paseo del Atalayón y que su huida se prolongó de la avenida España a la calle Tablada hacia San Pedro del Pinatar.
La zona de búsqueda del sospechoso que estableció la Policía Judicial tras visionar cámaras.
La "zona de búsqueda" del sospechoso se estableció a 1.235 metros de distancia del lugar donde Ginesa sufrió un tirón que la mandó a un quirófano. En ese perímetro caliente se alternó el trabajo de los agentes sobre el terreno con el análisis de más grabaciones.
"Se realizan entrevistas con personas de la demarcación, especialmente en lugares sensibles, regentados por gente con antecedentes policiales de ese tipo, así como posibles lugares de tránsito del sospechoso, en un radio de uno a dos kilómetros de la comisión del robo".
La Policía Judicial trabajó sin descanso hasta descubrir que el ladrón había sido grabado por las cámaras del Pub Magallanes y dándole a las máquinas tragaperras en el Salón de Juego Trébol.
"Las gestiones resultan positivas, localizando a una persona idéntica a las características que posee y con una apariencia de ser consumidor de estupefacientes, en un salón de juegos a un kilómetro del lugar del robo".
A pesar de que este ciudadano africano vestía "exactamente con la misma ropa y con la misma banderola negra con la que comete el robo", los investigadores cotejaron esas imágenes con otras obtenidas en la zona caliente de búsqueda, entre el domingo 5 de julio y el lunes 6.
"Todas y cada una de las posibles cámaras cercanas, en tiempo y lugar, coinciden con el presunto autor, siendo el único exactamente igual a sus características físicas y de vestimenta a las del autor, de la multitud de personas visualizadas".
Los investigadores tenían claro el aspecto físico del sospechoso, pero desconocían sus datos personales, de modo que recurrieron a los vicios del ladrón: Moukamed Gaye (Senegal, 1997) fue identificado por caer en el error de regresar a jugar a las tragaperras al mismo Trébol donde fue grabado.
"Se realizan las gestiones tendentes para su identificación, resultando que vuelve al salón de juegos el 09 de julio de 2026, con la misma ropa blanca y con el mismo bolso negro. Se hace constar que en ese momento se procede a su identificación por parte del local para su acceso a las recreativas".
El sospechoso del robo violento a Ginesa, caminando por la calle, y en un salón de juego.
Cuando la Policía Judicial introdujo los datos del sospechoso en el sistema, comprobaron que arrastraba un historial delictivo en Madrid, Cartagena o Tomelloso, gracias a que se hacía pasar por otra persona: Mohamed.
El simple cambio de una 'h' por una 'k' en sus datos personales le había permitido seguir delinquiendo.
“Don Moukamed G. no tiene domicilio conocido y aparece en diferentes bases de datos y documentos como Mohamed, utilizando indistintamente ambos nombres, así como pasaporte y NIE, táctica frecuentemente usada por delincuentes extranjeros para evadirse de la acción de la justicia".
“Al detenido le constan antecedentes policiales previos, tanto en Guardia Civil como en Policía Nacional, por delitos de lesiones, resistencia y desobediencia a agentes de la autoridad y contra la salud pública”.
Esta investigación pone de manifiesto lo que le cuesta a las Fuerzas de Seguridad detener a un ladrón, para que luego vuelva a la calle en cuestión de horas, en ocasiones, debido a que sus delitos no son graves como para cumplir una pena de cárcel.
Prueba de ello es que la Policía Judicial para apuntalar su atestado llega a comparar los fotogramas de las cámaras de seguridad con la ficha policial de Moukamed, para evitar que cualquier abogado pueda alegar que este senegalés no estaba en Santiago de la Ribera cuando Ginesa fue asaltada aquel domingo.
La ficha policial del detenido comparada con frames de cámaras de seguridad recabadas en San Pedro del Pinatar.
Los investigadores analizaron y compararon su complexión física, rasgos, estatura, andares... Todo para no dejar ni un cabo suelto en un caso que reabre el debate sobre una propuesta que lanzó el presidente del PP, Alberto Nuñez Feijóo, en julio de 2025: facilitar la expulsión de inmigrantes con papeles que delincan, como ocurre con este senegalés con media docena de arrestos a sus espaldas.
De momento, Juan José Castaño, abogado que ejerce la acusación particular en representación de Ginesa, confirma que la investigación de la Guardia Civil se ha saldado con el "ingreso en prisión provisional" de Moukamed, de 28 años, tras comparecer hace unas semanas en los juzgados de San Javier.
El letrado avanza que durante la instrucción judicial trabajará para reclamar una condena de 6 a 12 años de prisión, para el autor de este robo violento a una octogenaria. "Atacó a una persona vulnerable por la espalda", según sostiene Juan José Castaño. "Empleó su superioridad física y entendemos que actuó con alevosía y premeditación".
Otro nombre falso
El arresto de este senegalés se produjo tras 27 días de ardua investigación, cuando su reseña ya circulaba entre las patrullas de varios cuarteles. Moukamed se encontraba en plena disputa con un amigo por un móvil y ofreció otro nombre falso a los agentes: Youshe.
Así lo refleja el atestado de la Guardia Civil: "A las 22.45 horas del día 1 de agosto de 2026, la patrulla de servicio del puesto de San Pedro del Pinatar recibe un aviso, por un varón en actitud agresiva, en la Pizzería La Cabaña, en la avenida Emilio Castelar".
“Nos entrevistamos con la persona que estaba en una actitud agresiva, el cual nos manifiesta que un amigo suyo tiene su teléfono y quiere recuperarlo. Tras preguntarle varias veces quién es la persona que tiene su teléfono, dice que se llama Youshe, pero que no tiene más datos”.
“Tras todo esto, se procede a la identificación de esta persona”. "Dicho varón agresivo es identificado como Don Moukamed G., sobre quien se comprueba, pesa un señalamiento policial de detención del Equipo de Policía Judicial de San Javier". Desde entonces, no ha vuelto a hacer de las suyas.