La actriz Kira Miró posa para su entrevista a EL ESPAÑOL.

La actriz Kira Miró posa para su entrevista a EL ESPAÑOL. Sara Fernández EL ESPAÑOL

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Kira Miró: "He estado muy encasillada por mi físico, y bendito sea, porque gracias a eso he tenido mucho trabajo"

La actriz concede una entrevista a EL ESPAÑOL con motivo del estreno el próximo 10 de abril de la película 'Solos', en la que interpreta a la protagonista.

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Con solo 16 años, Kira Miró (Gran Canaria, 1980) aterrizó en la península para abrirse camino en el frágil mundo de la interpretación.

Lo hizo de la mano de su madre, quien "cometió la locura" de volar a Madrid en busca de oportunidades para sacar adelante a sus tres hijos. Para que pudieran cumplir sus sueños.

El de Kira, el de ser actriz, no sólo se materializó gracias a la determinación de una madre coraje, sino a los valores que ésta le transmitió para que su hija alcanzara su meta.

Kira Miró.

Kira Miró. Sara Fernández EL ESPAÑOL

"Ella es la demostración de que con templanza, dulzura y serenidad se puede llegar a lo más alto, sin pisar a nadie y sin apagar a nadie. Sin gritos, sin guerras, poco a poco", revela la actriz en una entrevista con EL ESPAÑOL.

Sin embargo, a pesar del gran éxito y una dilatada trayectoria que la ha llevado a trabajar con figuras como Pedro Almodóvar o Álex de la Iglesia, Kira dice haberse sentido encasillada en papeles en los que ha primado su belleza y físico, aunque lo hace sin amargura.

Al contrario: "Bendito encasillamiento, ya que gracias a eso he tenido mucho trabajo", reconoce.

Ahora estrena 'Solos', una película que nos habla de realidades incómodas. De la soledad, aún estando en pareja. Del sexo vacío como forma de enfrentar al miedo. De aguantar, aunque el amor se extinga.

"Con la distancia, dices: '¿Pero cómo sufrí tanto por esa persona?'. Pero estando dentro, hasta que no me hizo el 'click', no pude salir de ahí", cuenta.

Su templanza, también heredada, la lleva siempre a descubrir matices. Incluso al hablar de masculinidades tóxicas. De los llamados "machos alfa".

Para Kira, no todo es blanco o negro: "Se puede ser un 'macho alfa' y estar deconstruido. Ser un 'macho alfa' no tiene por qué ser lo peor".

Kira Miró.

Kira Miró. Sara Fernández EL ESPAÑOL

También habla sobre la libertad sexual de las mujeres, y el doble rasero.

"Siempre ha estado bien visto que un hombre hable de sexo, porque es un machote. Y las mujeres, todo lo contrario. Ahora está habiendo un cambio, pero han sido muchos años en los que ha estado descompensado", dice.

Hoy, a sus 46 años, observa las heridas emocionales que le dejó el bullying que sufrió de pequeña. Marcas que siempre han estado presentes en su forma de caminar por la vida y relacionarse.

"Te lleva a esconderte más para que no te hagan daño. Eso siempre lo vas a llevar en tu mochila", expresa.

Pregunta.– Vivimos en una época de relaciones cada vez más efímeras, más superficiales, pero… ¿sabemos realmente estar solos?

Respuesta.– No, yo creo que no. De hecho, cada vez estamos más conectados pero a la vez más solos.

Todo lo hacemos desde casa. Antes se salía al bar a ligar, a comprar un regalo para un amigo, y ahora todo lo podemos hacer desde casa a golpe de 'click'.

Ligamos a través de una aplicación a la carta. Todo nos lleva a estar más solos que nunca.

Kira Miró, durante la entrevista para EL ESPAÑOL.

Kira Miró, durante la entrevista para EL ESPAÑOL. Sara Fernández EL ESPAÑOL

P.– Y existe la soledad, aun teniendo pareja. Y eso lleva a buscar fuera de ella lo que quizá no encontramos dentro, un tema que vertebra la película. ¿Crees que se puede perdonar una infidelidad de verdad o siempre deja una grieta irreparable?

R.– Depende de cada uno, claro. Grietas siempre quedan. Por mucho que perdones, igual no olvidas. Pero sí que aprendes a manejar ese dolor o ese hecho. Y sí que creo que se puede llegar a perdonar. La relación no será la misma, será otra diferente, pero se puede perdonar.

P.– Y a veces tendemos a alargar relaciones aunque sabemos que están muertas. ¿Dónde dirías que está la clave para que una relación no decaiga en esa "soledad acompañada"?

R.– Creo que el amor no debe costar, sino que debe fluir fácilmente. Hay parejas en las que estás remando y remando y soportando y aguantando con la esperanza de que todos esos conflictos amainen…

Pero si ya empezó con tormento, es muy difícil que eso cambie. Pero una se aferra, en este tipo de relaciones, a la ilusión de la reconciliación. Y te agarras a eso, y crees que va a funcionar, y no…

Entonces, hay que saber desapegarse. Cuando estás dentro de las historias es muy difícil salir de ahí. Cada uno lo hace lo mejor que puede con la persona que está ahí en ese momento.

Un plano detalle del anillo de Kira Miró.

Un plano detalle del anillo de Kira Miró. Sara Fernández EL ESPAÑOL

P.– Hablas con conocimiento de causa. ¿Te ha pasado?

R.– Claro. Y con la distancia, dices: '¿Pero cómo sufrí tanto por esa persona?'. Pero estando dentro, hasta que no me hizo el 'click', no pude salir de ahí, y por más que me decían desde fuera, no me daba cuenta.

Por eso he llegado a la conclusión de que el amor no tiene que costar, sino que tiene que fluir.

P.– En la película también se habla de masculinidades tóxicas… De esos "machos alfa" o del hombre "fucker". ¿Queda algo de atractivo en este tipo de perfiles de hombres?

R.– Creo que depende. Poco a poco vamos yendo a otro tipo de masculinidad y a otro tipo de hombre.

Pero es compatible: un hombre puede estar deconstruido y ser un 'macho alfa' a la vez. Ser un 'macho alfa' no tiene por qué ser lo peor. Entendiendo al 'macho alfa' como un hombre masculino.

Kira Miró.

Kira Miró. Sara Fernández EL ESPAÑOL

P.– Hablando de masculinidad. ¿Crees que a las actrices se os exige más en términos de juventud y belleza que a vuestros compañeros?

R.– Totalmente. Incluso pasa en las entrevistas, porque estas preguntas a los hombres no se las hacen y a nosotras sí (sonríe). O nos preguntan cuáles son nuestros rituales de belleza, y a un hombre no se lo van a preguntar.

Y, por supuesto, nos pasa en la industria. No hay tantos papeles importantes a medida que vas cumpliendo años. Pasa en la publicidad y en un montón de ámbitos. Sí, a las mujeres se nos exige más conforme vamos cumpliendo edad.

P.– En tu caso, ¿has sentido que, por tu físico, te han encasillado en determinados tipos de personajes?

R.– Sí, yo he estado muy encasillada, y también te digo: bendito encasillamiento, ya que gracias a eso he tenido mucho trabajo. Prefiero haber estado encasillada y haber podido trabajar, que no trabajar.

He ido aprendiendo de todo, y es verdad que ahora, ya cumplidos los 46, me llegan personajes mucho más diferentes e interesantes que cuando era más joven.

La pena de esta profesión es que no depende de una, depende de la mirada del otro, de quién te escoge para su proyecto. En función de eso te dan más oportunidades o menos, y yo he preferido trabajar aun estando encasillada.

Kira Miró.

Kira Miró. Sara Fernández EL ESPAÑOL

P.– En la película también se habla sobre el juicio hacia la libertad sexual de las mujeres. Y que, aún hoy, a las mujeres se las juzga por su promiscuidad más que a los hombres. ¿Cómo se rompe ese doble rasero?

R.– No sé, la verdad, cómo se rompe. Creo que es un trabajo que tenemos que ir haciendo poco a poco. Y aceptando, y asumiendo, primero entre nosotras, y no juzgándonos.

Y creo que estamos en ese camino. Creo que está habiendo un cambio, pero es que han sido muchos años en los que esto ha estado descompensado.

P.– ¿Te has sentido cohíbida en algún momento a la hora de hablar de sexo, por miedo al qué dirán?

R.– Bueno, es que toda la vida, cuando un hombre habla sobre sexo, siempre ha estado bien visto, porque es un machote. Y las mujeres, todo lo contrario. Y, bajo esa premisa, las mujeres no hemos hablado tanto.

Por otro lado, en mi caso tampoco he tenido necesidad nunca de hablar sobre esto. Al revés, cuanto más callada tenga mi vida personal, mejor.

P.– En alguna ocasión, has contado que la figura de tu madre ha sido muy importante para ti. Os sacó adelante labrándose un futuro y terminó ganando un Goya como directora de producción. Háblame un poco sobre ella.

R.– Es una mujer maravillosa que se ha hecho a sí misma. Es madre de tres hijos y, a raíz de la separación, tuvo que encontrar una profesión para sacarnos adelante. No ha sido fácil su camino.

Se vino a Madrid cuando venir a Madrid era la mayor locura, y más con tres hijos. Para mí ha sido una madre coraje y guerrera, pero siempre desde la dulzura y la serenidad. Eso me lo ha transmitido mucho a mí.

Kira Miró.

Kira Miró. Sara Fernández EL ESPAÑOL

P.– Los mejores valores que alguien puede recibir.

R.– Sí, sin duda. Ella es la demostración de que con templanza, dulzura y serenidad se puede llegar a lo más alto, sin pisar a nadie y sin apagar a nadie.

Sin gritos, sin guerras, poco a poco. Sin el empoderamiento mal visto de: 'Yo estoy aquí y me pongo y ocupo mi lugar'.

También se puede empoderar una pasito a pasito, sin necesidad de alzar la voz o de hacerte valer.

P.– Sufriste bullying en tu infancia. ¿Crees que eso ha influido en tu personalidad y tu forma de afrontar la vida?

R.– Totalmente. Eso te marca para siempre. Lo que vives en la infancia te marca en tu edad adulta. Y lo llevas en tu mochila, que es la que se llena de todas esas piedras.

Y marca en cuanto a tus relaciones de amistad, a lo que eliges. Te marca en la forma de caminar por la vida. Te marca a la hora de esconderte más para que no te hagan daño.

P.– ¿Qué consejo le darías a aquella Kira que, con 16 años y de la mano de su madre, llegó a Madrid buscando luchar por su sueño de ser actriz?

R.– Que confíe. Que todo va a estar bien. Y que deje el miedo atrás y tire para adelante.