Una ilustración con cinco cargos políticos de EH Bildu condenados por pertenencia (Betolaza y Lariz), colaboración con ETA (Muñoa y Urrutikoetxea) o apología del terrorismo (Aizpurua).

Una ilustración con cinco cargos políticos de EH Bildu condenados por pertenencia (Betolaza y Lariz), colaboración con ETA (Muñoa y Urrutikoetxea) o apología del terrorismo (Aizpurua). Arte E.E.

Reportajes

Un eurodiputado, 2 diputados, 4 alcaldes y 8 ediles: los 15 condenados del entorno de ETA en cargos políticos con Bildu

El partido abertzale cuenta con miembros en todos los niveles del ámbito político que fueron castigados por la Justicia por colaboración, pertenencia o apología de la banda terrorista o de sus organizaciones afines.

Más información: Egoitz, hijo de Josu Ternera, será alcalde en el antiguo santuario francés de ETA: colaboró con la banda y fue condenado.

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El hijo del etarra 'Josu Ternera', Egoitz Urrutikoetxea, será en los próximos días alcalde de Lexantzü-Zünharre, una comuna del País Vasco francés.

El interés que ha despertado esta noticia no reside en los delitos que cometió su padre, sino en la condena que pesa sobre él mismo: a dos años de prisión en Francia por sus vínculos con ETA.

La Justicia no le castigó por haber formado parte de la banda armada, pero declaró probado que Urrutikoetxea alquiló con un nombre falso y durante varios meses un apartamento y un garaje que luego se pusieron a disposición de los terroristas.

Una foto de archivo de Egoitz Urrutikoetxea (i) junto a su padre, José Antonio Urrutikoetxea, conocido como 'Josu Ternera' (d).

Una foto de archivo de Egoitz Urrutikoetxea (i) junto a su padre, José Antonio Urrutikoetxea, conocido como 'Josu Ternera' (d). EFE

A pesar de que los tribunales franceses le exoneraron de cumplir su pena por la antigüedad de los hechos y su reinserción social, Urrutikoetxea gobernará en esta comuna de apenas 90 habitantes con ese sambenito.

La noticia también ha dado de qué hablar entre la opinión pública porque ha trascendido poco después de que el Gobierno vasco concediese un régimen de semilibertad al exlíder militar de ETA Garikoitz Aspiazu, 'Txeroki'.

El caldo de cultivo y las reacciones contra estas noticias por parte de las asociaciones de víctimas del terrorismo se deben a que ni el caso de 'Txeroki' -como preso semiliberado- ni el de Urrutikoetxea -como condenado por colaborar con ETA que accede a la política- son excepciones.

Al igual que el hijo de 'Josu Ternera', EL ESPAÑOL ha contabilizado otros 14 casos de este tipo de hombres y mujeres castigados por la Justicia por su colaboración o pertenencia al grupo terrorista.

Una quincena de nombres que hoy son concejales, alcaldes, diputados autonómicos y nacionales e incluso eurodiputados.

Imagen fechada en 2017 en la que una pintada en una pared de Iturmendi (Navarra) ensalza a ETA.

Imagen fechada en 2017 en la que una pintada en una pared de Iturmendi (Navarra) ensalza a ETA. Efe

Sus delitos son distintos, al igual que su nivel de implicación con la organización terrorista. Pero lo que los 15 tienen en común es que militan en EH Bildu -Urrutikoetxea milita en EH Bai, que es la plataforma del partido de Arnaldo Otegi en el País Vasco francés-.

Diputados y eurodiputados

Una de las personas más conocidas de esta lista es Mertxe Aizpurua Arzallus, que fue condenada a un año de prisión por la Audiencia Nacional en 1984 por apología del terrorismo.

Esta pena llegó cuando era la directora de la revista de ideología nacionalista vasca Punto y Hora de Euskal Herria.

Un año antes, esta publicación había lanzado una entrevista con el hermano de un etarra fallecido y un editorial titulado 'Por los gudaris de ayer y de hoy'.

Mertxe Aizpurua, portavoz de EHBildu en el Congreso.

Mertxe Aizpurua, portavoz de EHBildu en el Congreso. EFE/ J.J. Guillen

La Audiencia Nacional concluyó que el párrafo del encabezamiento de la entrevista constituyó "una proclama revolucionaria en defensa de la lucha de la organización armada, y un homenaje a sus militantes desaparecidos, lo que integra, a juicio del Tribunal, una clara defensa y alabanza de la organización terrorista, de sus integrantes, y de su violenta actividad".

No llegó a entrar en prisión porque, según la legislación española, para ser internado la condena debe ser superior a dos años.

Hoy, Aizpurua es la número uno de EH Bildu en el Congreso de los Diputados.

Pero el líder de esta formación política, Arnaldo Otegi Mondragón, cuenta a sus espaldas con una condena aún mayor: seis años de prisión en 1989 por el secuestro del empresario Luis Abaitua.

El secretario general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, en la imagen, abre la Asamblea General de la formación soberanista.

El secretario general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, en la imagen, abre la Asamblea General de la formación soberanista. EFE

El líder del partido no desempeña en la actualidad ningún cargo en una administración española, y por eso su caso no se incluye entre los 15 de la lista.

Sin embargo, es el coordinador de la formación que acoge a todos los miembros incluidos en este recuento.

El que sí suma un número a este listado es Pernando Barrena, diputado del partido abertzale en el Parlamento Europeo.

También fue condenado a un año y ocho meses de prisión en 2016 por la Audiencia Nacional, por pertenencia a ETA.

Esta pena fue cancelada después de que Barrena alcanzara un pacto con la Fiscalía en el que reconoció los hechos y manifestó su voluntad de reparar a las víctimas del terrorismo.

El eurodiputado de Bildu, Pernando Barrena.

El eurodiputado de Bildu, Pernando Barrena. Bildu

También entra en este listado el diputado del Parlamento Vasco Iker Casanova Alonso, quien fue condenado a once años de prisión por pertenencia a banda armada. Salió de la cárcel en 2011 y entró en las cortes autonómicas tres años después.

Alcaldes y concejales

A nivel municipal, hay 11 políticos condenados por haber sido miembros o colaboradores de la banda terrorista que desempeñan cargos políticos en ayuntamientos.

Es el caso de Asier Altuna Epelde, concejal y cabeza de lista de Bildu en las elecciones de 2023 en el Ayuntamiento de Azcoitia (Guipúzcoa).

Fue condenado en 2005 a cinco años de prisión por colaborar con ETA.

Su cooperación, según COVITE, se desarrolló cuando el comando 'Aranba' pretendía atentar en 2001 contra el concejal socialista de Eibar, José Luis Vallés.

Altuna fue quien trasladó a los etarras a Mondragón y les facilitó vigilancia mientras robaban y trasladaban el coche que iban a utilizar en el atentado.

También entra en la lista Aloña Muñoa, concejal en el Ayuntamiento de Ormáiztegui (Guipúzcoa).

Fue condenada en 2005 en Francia por participar en una asociación de malhechores para la perpetración de un acto terrorista.

Una foto de archivo de una pintada a favor de ETA.

Una foto de archivo de una pintada a favor de ETA. EFE

En el Ayuntamiento de Segura (Guipúzcoa) milita el concejal Egoitz Apaolaza, condenado en 2016 a un año y seis meses de prisión por integración en organización terrorista como dirigente de Batasuna.

En el de Busturia (Vizcaya) trabaja el edil Urko Mantzizidor, que fue condenado en 2002 a dos años de prisión por actos de sabotaje a entidades bancarias y de seguros, y a otros tres por atacar la sede del PNV en Pedernales.

Dentro de la misma provincia, en Ziortza-Bolibar, el alcalde es Andoni Lariz. Sobre sus espaldas pesa una condena de 2015 en Francia a cinco años y tres meses de prisión por ser miembro del aparato logístico de ETA.

En el Ayuntamiento de Echevarría (Vizcaya) es concejal Zaloa Zenarrutzabeitia, condenada en 2009 como miembro de la organización juvenil Segi a 6 años de prisión por pertenencia a organización terrorista.

Por su parte, el alcalde de Ochandiano (Vizcaya), Egoitz Garmendia, fue condenado en 2016 a dos años de prisión por pertenencia a organización terrorista.

Garmendia era responsable de EKIN en Álava y del 'área sectorial de nacionalidad' dentro de la 'Mesa de Construcción' de esta organización.

EKIN era el grupo responsable de transmitir las órdenes de la banda terrorista a todo el conglomerado etarra, incluidos los partidos políticos cercanos a su ideología.

Tres miembros de ETA encapuchados alzan el puño.

Tres miembros de ETA encapuchados alzan el puño.

Garmendia comparte cargo público con Urtza Alkorta, la regidora de Ondárroa (Vizcaya), condenada en 2013 a cinco años de cárcel por un delito de colaboración con ETA, al ayudar a un comando con actividades de correo, información y acompañamiento.

En el Ayuntamiento de Barrundia (Álava) es concejal Gorka Betolaza, condenado en 2007 a seis años de prisión por pertenencia a organización terrorista, al haber sido dirigente de Segi.

En 2009 fue condenado a otros cuatro años de cárcel por haber atacado varias sucursales bancarias en Vitoria con artefactos explosivos y cócteles molotov en 2002.

A una hora de distancia de este municipio, en el Consistorio de Ansoáin (Navarra), se desempeña como edil Jon Garai, condenado en 2016 a dos años de prisión por un delito de integración en organización terrorista como dirigente de Batasuna.

Por su parte, Iker Isiegas es concejal de Cultura en el Consistorio de Basaburúa (Navarra). Antes de desempeñar su actual cargo, había sido condenado en 2004 a tres años de prisión por intentar colocar un artefacto explosivo en un banco de Pamplona en 1999.

44 etarras en listas

Estos 11 nombres que actualmente desempeñan cargos públicos locales en el País Vasco y Navarra -junto con sus condenas- son apenas una cuarta parte de las 44 personas que contabilizó COVITE en las listas para las elecciones municipales de 2023.

Cuarenta y cuatro nombres que, según este colectivo de víctimas del terrorismo, formaron parte de ETA o colaboraron con ella y fueron condenados, y de los cuales, siete cuentan a sus espaldas con condenas por asesinato.

Por su parte, el colectivo Dignidad y Justicia (DyJ) localizó en mayo de 2023 a 89 personas con estas características, y que se habían integrado en las listas de Bildu desde 2011.

Una foto de archivo de dos ancianos en Alsasua, caminando frente a una pared llena de pintadas de ETA.

Una foto de archivo de dos ancianos en Alsasua, caminando frente a una pared llena de pintadas de ETA. Villar López (Ap/ Gtres)

La Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) considera que, desde un punto de vista ético, "un condenado por delitos de terrorismo no debería de desempeñar puestos políticos, además de resultar humillante para las víctimas ver a los terroristas que tanto dolor han generado ocupando cargos de responsabilidad y accediendo a subvenciones públicas".

"No obstante, sabemos que desde un punto legal su prohibición tiene una serie de dificultades, y es necesario que esa inhabilitación para empleo o cargo público esté impuesta en la sentencia".

Cargos públicos

La política no es el único campo público en el que se puede localizar a antiguos miembros y colaboradores del grupo armado.

Uno de los ejemplos más recientes que se han detectado es el de Ekaitz Sirvent.

Según publicó EL ESPAÑOL en exclusiva, este antiguo líder de ETA condenado en Francia a 18 años de prisión -de los que cumplió 13- ahora se desempeña como profesor de Filosofía y Ética en prácticas en un instituto de Guipúzcoa.

Imágenes de Ekaitz Sirvent de joven.

Imágenes de Ekaitz Sirvent de joven.

Según informes policiales, Sirvent se convirtió en un personaje central del aparato logístico de la banda terrorista desde mediados de la primera década del 2000.

Otro caso similar es el de José Javier Osés, conocido como 'El Jotas', de quien el pasado verano trascendió que era profesor de Economía en un instituto de Tudela.

Este docente no solo había pertenecido al aparato logístico de ETA, motivo por el que fue condenado a ocho de prisión, sino que siendo profesor se adhirió a un manifiesto del líder etarra Javier García Gaztelu, 'Txapote'.

Un documento en el que se criticaba el pacto que el también etarra José Antonio López Ruiz alcanzó con la Fiscalía para evitar entrar en prisión, a cambio de reconocer que los homenajes a los etarras que organizaba hacían daño a las víctimas.

Un gesto que se interpretó como una falta de arrepentimiento por parte de múltiples sectores, como la organización Sociedad Civil Navarra.

José Javier Osés, en una pancarta que se deslegó mientras estaba en la cárcel, exigiendo su libertad al considerarlo un preso político.

José Javier Osés, en una pancarta que se deslegó mientras estaba en la cárcel, exigiendo su libertad al considerarlo un preso político. RR.SS

Más allá de estos casos, fuentes de la Ertzaintza confirman a este diario que "es habitual que haya presos de ETA que al salir de la cárcel encuentren trabajo como conserjes en ayuntamientos y colegios, o incluso como asesores en cargos políticos".

"Hay muchas organizaciones afines a Bildu que los acogen y se dedican a buscarles trabajo a través de distintos convenios que mantienen con el Gobierno vasco".