Propuesta de cartel para la serie Los planetas chocan contra Ceuta.

Propuesta de cartel para la serie "Los planetas chocan contra Ceuta". Narrativas EE.

Reportajes

Los Planetas chocan contra Ceuta (Sánchez definió la sospecha sobre él como "una serie de Netflix" y nosotros proponemos un guión)

El presidente, preguntado por un ceutí si estaba "acojonado" ante Marruecos por lo que pudiera haber obtenido de su móvil con Pegasus, contestó: "Ese es un bulo para una serie de Netflix". EL ESPAÑOL ha encargado la 'Biblia' de esa serie a una guionista que ha participado en dos ficciones emitidas en la plataforma.

Publicada

Esta serie es una obra de ficción inspirada en acontecimientos reales. Ciertos personajes, diálogos, instituciones y eventos han sido alterados, creados o combinados con fines dramáticos.

Sinopsis

El móvil de Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno de España, ha sido espiado por Marruecos mediante un sofisticado software diseñado por una empresa israelí. También los dispositivos de algunos de sus ministros. El presidente colapsa ante esta invasión de su intimidad, y por miedo al chantaje, muestra sus servidumbres a Marruecos con desastrosas consecuencias, como una avalancha histórica de inmigrantes que irrumpe en Ceuta y siembra el caos.

España se resquebraja. El país entero sospecha que el contenido de su móvil revela graves corruptelas o contiene información privilegiada que pondría en jaque su mandato. ¿Secretos de Estado o infamias hijas de una vida secreta?

Escena de la serie de Los planetas chocan contra Ceuta, Sánchez el 30 de julio de 2026 viendo la invasión en Ceuta

Escena de la serie de "Los planetas chocan contra Ceuta", Sánchez el 30 de julio de 2026 viendo la invasión en Ceuta Narrativas EE

Escena de la serie de Los planetas chocan contra Ceuta, entra un mensaje de Teresa Espinola en el móvil de Pedro Sánchez

Escena de la serie de "Los planetas chocan contra Ceuta", entra un mensaje de Teresa Espinola en el móvil de Pedro Sánchez Narrativas EE

Ni lo uno, ni lo otro. En realidad, Sánchez está enloqueciendo por tapar una conversación personal: una mentira contada a su esposa, Begoña Gómez, a la que adora y teme. Está enamorado de ella, de esa esfinge gélida e impasible. Ese amor sumiso le hizo estudiarla al dedillo y por eso conoce de su don para la ira y la venganza: cuánto mejor no ofenderla y tenerla de su lado.

Ella es su precioso y potencial caballo de Troya. Ella podría volverse contra él y desarticularle como a un desvaído muñeco, dejándole en cueros y desgajando sus trapos sucios: todos esos que recolecta una mujer ambiciosa cuando duerme durante décadas al dlado de un hombre Narciso. Un "todo lo que aprendí de ti mañana podrá destruirte".

Escena de la serie de Los planetas chocan contra Ceuta, Sánchez y Begoña jovenes viendo un concierto de Los Planetas

Escena de la serie de "Los planetas chocan contra Ceuta", Sánchez y Begoña jovenes viendo un concierto de "Los Planetas" Narrativas EE

No son cuernos: sólo canciones

Pero lo que Sánchez oculta ni siquiera es una infidelidad clásica, sino una correspondencia clandestina bastante naíf (aderezada melancólicamente con unas canciones de Los Planetas, el grupo que tejió la banda sonora sentimental de su vida) con Teresa Espínola. ¿Y quién es Teresa Espínola? Una vieja amiga con la que tuvo (¿o tuvieron...?) un romance perverso en la juventud.

Aquel triángulo entre su colega más magnética, la que luego sería su esposa y él... lo cargó el diablo.

Teresa es una de esas mujeres por las que se escriben novelas, por las que se cogen Alsas y por las que caen presidentes: una hembra fascinante, académicamente brillante, sensual y misteriosa que siempre despertó la admiración, la verdosa competitividad y hasta la retorcida pasión de su esposa, no sólo en el ámbito íntimo, sino en el profesional.

Espínola consiguió todo lo que Gómez había soñado, es decir, el prestigio académico, porque con sólo 38 años ya era catedrática de la Universidad Complutense de Madrid, justo donde más tarde Begoña entraría a cabezazos buscando su justicia poética y liderando una Cátedra Extraordinaria que le sería arrebatada tras la instrucción del juez Peinado.

Escena de la serie de Los planetas chocan contra Ceuta, triangulo amoroso de Sánchez

Escena de la serie de "Los planetas chocan contra Ceuta", triangulo amoroso de Sánchez Narrativas EE

Escena de la serie de Los planetas chocan contra Ceuta, Sánchez y Escena de la serie de Los planetas chocan contra Ceuta, Sánchez y Teresa

Escena de la serie de "Los planetas chocan contra Ceuta", Sánchez y Escena de la serie de "Los planetas chocan contra Ceuta", Sánchez y Teresa Narrativas EE

Sánchez y Gómez sospechan que la filtración vino de esa maliciosa y traviesa Teresa, que siempre movió los hilos del mundo a placer.

Lo cierto es que hace casi 20 años que la marginaron sin darle una explicación: Pedro y Begoña, después de una noche delirante, venenosa y volcánica donde todo se fue de las manos, le retiraron radicalmente la palabra a Teresa a modo de "fin de fiesta" de la juventud.

Tuvieron que atajar de golpe sus deliciosos hechizos. Su relación estaba en juego. Entonces se hizo el silencio (ah, la vida adulta e hipócrita con su gesto harpocrático) y llegaron las décadas del hielo.

Una moneda de cambio muy barata

Lo más interesante de nuestro planteamiento, que enhebra realidad y ficción (y que edifica desde cero a una dama fatal cuya existencia explicaría todas las decisiones inexplicables de Sánchez) es que la moneda de cambio del presidente es muy barata: aunque es cierto que Marruecos le espió, en realidad ahora no le está chantajeando, porque no ve importancia en ese intercambio de mensajes con Teresa Espínola, pero él actúa como si sí lo estuviera haciendo y le entrega, en estado psicótico, lo que tiene en las manos. Así que el país vecino sigue estirando el chicle, encantado, sorprendido. Hasta divertido.

Esta es una pesadilla de ambigüedades, de claroscuros, de señales tácitas. La memoria, la conspiración, la alucinación. El deseo, los restos de una antigua inocencia, la ambición. La construcción de la propia imagen. La capacidad de desflecarla tirando de un único y ridículo hilo, como en las tragedias shakespearianas.

El poder de la paranoia

Esta es la tormenta perfecta de un hombre poderoso envuelto en una pegajosa paranoia: la de las cuentas pendientes con su pasado, la de su fervor enfermizo hacia su esposa y su afán de promocionarla, la del acoso por parte de un país problemático que le chantajea sólo en su cabeza, la de un rosario de cesiones a Marruecos que ponen en peligro a España con tal de salvaguardar un secreto nimio que ya se le ha hecho bola, ha devorado su persona y empieza a roer también su personaje, el retrato en óleo de imperturbable líder. La mancha se ha extendido. Ya es imparable.

Escena de la serie de Los planetas chocan contra Ceuta, Sánchez y su equipo en la Moncloa

Escena de la serie de "Los planetas chocan contra Ceuta", Sánchez y su equipo en la Moncloa Narrativas EE

El efecto dominó se abre paso y ensordece: las decisiones de Sánchez afectan desde lo inmenso a lo minúsculo. Afectan a Margarita Robles, al hacker israelí, a Mohamed VI, a la reputación de la Universidad pública española, a la oposición, a la situación geopolítica de un país... pero también a la vida diminuta de millones de ciudadanos y a sus escuálidas historias de amor.

El efecto dominó de Sánchez

Ahí Roberto Peláez, agente del CNI, un buen hombre cansado, frágil, sentimental y con querencia a la bebida que quiere recuperar el amor de su hija de seis años y que una y otra vez se ve saboteado por los requerimientos de Sánchez: va perdiendo la fe en el Estado hasta que sueña con reventarlo desde dentro, como un antisistema.

Escena de la serie de Los planetas chocan contra Ceuta, Sánchez consultando a la IA

Escena de la serie de "Los planetas chocan contra Ceuta", Sánchez consultando a la IA Narrativas EE

Escena de la serie de Los planetas chocan contra Ceuta, Sánchez en Marruecos

Escena de la serie de "Los planetas chocan contra Ceuta", Sánchez en Marruecos Narrativas EE

Pero el sismo también llega a África García, policía fronteriza en Ceuta, una mujer seria, seca, dura, sarcástica hasta la crueldad, una feminista liberal con tintes xenófobos. Detesta a los inmigrantes musulmanes porque sostiene que sus creencias la menoscaban como mujer... hasta que en el julio de 2026 conoce a Ahmed, que llega en la avalancha a Ceuta malherido (situación: madre viuda, dos hermanas pequeñas, un superviviente, un tipo noble que se vio obligado a menudear con hachís para sostener a su familia pero que viene a España a trabajar para mandarles dinero).

Al principio África le interrogará en el centro de acogida con violencia, humillándole y acorralándole, pero a los pocos días volverá a verle a causa de un salvaje incidente nocturno en el CETI que cambiará para siempre su mirada. Un marroquí, acogido como él, viola a otra inmigrante mientras todos duermen, y Ahmed se verá envuelto en una sangrienta reyerta para defenderla.

Está a punto de matar al otro y está a punto de perder la vida. África manipulará el atestado para salvarle del delito de lesiones y la tentativa de homicidio. ¿Es que está sintiendo algo que no esperaba? ¿Y si ahora, lejos de querer echarle, todo lo que desea es seguir cerca de él?

El rosario de decisiones de Pedro Sánchez llegará también a Óscar, un niño ceutí de 10 años enamorado de su compañera de clase, Claudia. Se ha pasado todo el año ensayando en una banda para sorprenderla con una actuación y declararse, micro en mano, el día de la feria de Ceuta. Pero nunca llega a celebrarse: se cancela por motivos de seguridad, a raíz de la crisis migratoria, y Claudia se va con su familia a vivir a la península por un cambio de trabajo de su padre sin que Óscar pueda despedirse ni decirle lo que siente. Así que planea colarse en un ferry, esquivando a sus padres, e ir en su busca.

Es el efecto Magnolia, de Paul Thomas Anderson, el que se despliega en el último capítulo: todas las pequeñas y grandes historias se abren en flor hasta precipitarse y estallar juntas, dejándolo todo lleno de emoción y de perdición junto a un enorme "continuará".

El desglose de personajes

Retrato de Pedro Sánchez

Retrato de Pedro Sánchez Narrativas EE

Pedro Sánchez: presidente del Gobierno de España. Hace no tanto sólo era un chico obnubilado por dos mujeres muy potentes que iba a conciertos de indie. Le sucede lo mismo que a todos los hombres poderosos y maestros en controlar los grandes bloques de la vida: son las pequeñas cosas las que pueden hundirle. Su ambición supera su talento y lo sabe. Es un gentleman venido a menos, agrietado de cansancio y preocupaciones. Seductor. Inteligente. Líquido. Coqueta con la paranoia.

Retrato de Begoña Gómez

Retrato de Begoña Gómez Narrativas EE

Begoña Gómez: la esposa del presidente, con perdón, porque nunca quiso ser "la hija de" ni "la mujer de". Una mujer que trata de librarse de la polémica sombra de su padre, un exitoso empresario con turbios negocios de saunas gays. Tampoco le hace ilusión ser la señora del presidente. Quiere tener un nombre propio. Le interesa la cultura, la intelectualidad, la altura académica. Ambiciona el respeto de los otros. Creará una Cátedra Extraordinaria en la UCM para intentar brillar, pero no es su sino. Con todo, es nuestro personaje más poderoso. Controla a Sánchez sin apenas esfuerzo, sólo existiendo. Es fría, severa, puede ser vengativa.

Retrato de Teresa Espínola

Retrato de Teresa Espínola Narrativas EE

Teresa Espínola: entre Katharine Hepburn y Marlene Dietrich. Bella, intelectual, indescifrable. Siempre parece que oculta un secreto. De joven fue una indie irresistible, contracultural. Hoy sigue siendo una mujer donde empiezan todas las aventuras, al menos, todas las aventuras psíquicas. No lo intenta, pero impacta a todo el que conoce. Tiene aura. Su genialidad la ha acabado aislando: resulta un peligro para otras mujeres (que la temen) y para los hombres (que la aman hasta perderse a sí mismos).

Fue amiga de Sánchez en los años mozos y vivieron un retorcido romance que se amplió, por momentos, a Begoña, que competía con ella, la odiaba y deseaba oscuramente. Casi desestabiliza a la pareja. Fue marginada por ellos y la sobrevivieron como matrimonio. Catedrática de la UCM con sólo 38 años. Un prodigio. Justamente logró el sueño de Begoña: el respeto intelectual en una universidad pública.

Retrato de Margarita Robles

Retrato de Margarita Robles Narrativas EE

Margarita Robles: ministra de Defensa. Se distancia de Sánchez en el caso Marruecos. Fuego amigo.

Gemini: la IA favorita de Sánchez. La voz dulce en quien confía. Su mejor amiga actual. Tal vez la única.

Retrato de Brahim Gali

Retrato de Brahim Gali Narrativas EE

Brahim Gali: el hombre por el que empezó todo. Líder del Frente Polisario. Entró a España de forma clandestina y fue tratado de Covid en un hospital de Logroño. Así empezó a desencadenarse la rabia de Marruecos.

Hacker israelí: un genio de la informática en la sombra.

Retrato de Mohamed bin Hasan

Retrato de Mohamed bin Hasan Narrativas EE

Mohamed VI: rey de Marruecos. No llegamos a verle en ningún momento de la serie. Así acrecentaremos la sensación de amenaza ambiental, innombrable, y esa asfixia progresiva reforzará la paranoia de Sánchez.

Retrato de Juan Jesús Vivas

Retrato de Juan Jesús Vivas Narrativas EE

Vivas: presidente de Ceuta. Un héroe que nos sabíamos que merecíamos, pero que necesitábamos. Hace encaje de bolillos.

Jota (Los Planetas): el compositor y cantante de Los Planetas hace algunos cameos en esta serie. Son sus canciones las que vertebran la sentimentalidad de Sánchez y su relación epistolar con el pasado. Se reúne en una ocasión con el presidente en Moncloa. Pedro le trata con más respeto que a un presidente extranjero: desde luego, Jota es más influyente en su vida que la política exterior.

Roberto Peláez: agente del CNI que pierde la fe en el Estado. Quiere recuperar el amor de su hija pequeña y los vaivenes de Sánchez se lo impiden. Puede volverse en contra de España. Nuestro Joker.

África García: policía fronteriza. Severa, helada. Con tintes xenófobos. Odia la inmigración musulmana porque cree que la pone en peligro como mujer, pero conocerá a alguien que la hará cambiar de opinión.

Ahmed: inmigrante ilegal, héroe de familia. Todo lo hace por su madre viuda y sus dos hermanas. Es un tipo noble que no quiere delinquir aunque haya tenido que hacerlo en el pasado trapicheando con hachís. Protector. Leal. Alto sentido de la justicia y de la dignidad. Le puede un poco su mecha corta.

Óscar: un escolar ceutí de sólo 10 años enamorado de su compañera de clase. Lleva todo el año ensayando a la guitarra y a la voz en su banda, formada por amigos, para declararse a la chica soñada en la feria de Ceuta, que será brutalmente cancelada ante la avalancha migratoria por motivos de seguridad. Ella se va a vivir a la península y él se colará solo en un ferry en su busca, sorteando a sus padres y enfrentándose a un grave peligro.

Estrella: una chica del staff de Sánchez con quien trabajó hace unos años. Le gustaba estar con ella porque le recordaba a Teresa. Era como estar con Teresa pero sin Teresa.

Género y tono

Los Planetas chocan contra Ceuta es un thriller político en su primera capa, pero dentro contiene una cebolla de géneros: una novela de campus, una película romántica indie y una colosal sátira negra sobre los resortes nimios, emocionales y ruines que activan la gran maquinaria del poder. Es este salto de géneros el que nos permitirá investigar todas las texturas del alma humana en su inmensidad y en su miseria.

Una papilla adictiva entre House of Cards, 500 días juntos, Instinto básico, Vicky Cristina Barcelona, Con la muerte en los talones y el Crash de Paul Haggis. Una serie mosaico y coral cosida a flashbacks del pasado de Pedro Sánchez e hilvanada con sus conversaciones secretas... ¡con la IA!

Ésta es una apuesta por los nuevos lenguajes y la nueva intimidad. Muerto el cura y el psicólogo, sin nadie en quien confiar, sin un amigo en pie del que pueda asegurar que no va a traicionarle, Sánchez se confiesa de madrugada, ojeroso, con Gemini. Este chat abierto y desprejuiciado equivaldrá a su monólogo interior, al gran soliloquio contemporáneo. Gemini es su mejor amiga, su gran compañera de vida.

Cada capítulo recibirá el nombre de una canción de Los Planetas y su música será el telón de fondo de esta historia. La primera temporada constará de un total de 6 capítulos de una hora.

Línea temporal

Mayo de 1995: Pedro conoce a Teresa en las fiestas de San Isidro, en un concierto de Los Planetas en la Plaza Mayor. Ambos son fanes fatales del grupo. Ya en su primer encuentro, ella ejerce un apabullante influjo sobre él. Se encantan instantáneamente y fundan una amistad con momentos de sexo. Crean una relación atípica, basada en el juego y la fascinación, pero ambos siguen teniendo otras historias por ahí.

Marzo de 2003: Pedro conoce a Begoña en una fiesta en el chalet de un amigo, en Villanueva de la Cañada, se enamoran e inauguran una relación seria, monógama. Parece que Teresa pasa a un segundo plano romántico, pero siguen siendo colegas íntimos.

Así que hace por presentarlas y las cita en el mítico Penta, en Malasaña. Crack. Choque de planetas. El enorme charm de Espínola también alcanza a Gómez. Se hacen amigas, se descubren la una a la otra, pero Begoña, en su subtexto, nunca deja de competir con ella: la admira y la odia a la vez. Es bella, es más culta, es enigmática.

Teresa ni se inmuta ante la ojeriza y se preserva genial e inolvidable. Pedro, Begoña y Teresa son una moto de tres ruedas que aguanta en extraño equilibrio. Hay complicidad y tensión sexual entre los tres, nunca resuelta. Se ven a menudo. Lo pasan genial. Todo es emocionante y peligroso.

Noviembre de 2005: concierto de Los Planetas en La Riviera. Pedro acude con Teresa y con Begoña. Begoña sabe que ese es el grupo que ha tejido la banda sonora sentimental de Pedro y de Teresa y se encela, se siente apartada, así que interviene turbiamente el encuentro... y, en medio de las luces azules del concierto, decide llevar las cosas lejos. Besa a Teresa, luego besa a Pedro, y suavemente, les une las cabezas para que se besen entre sí, traviesa y oscura.

Después se besan los tres. Fundido a negro. No volverán a verse. Al día siguiente, Begoña le prohibirá a Pedro volver a hablar con Teresa: si lo hace, asegura, acabará destruyendo su relación de dos. Begoña provocó el destello erótico porque lo deseaba (igual que alguien con vértigo siente atracción hacia el abismo, igual que la violencia es rayana en el sexo), pero al mismo tiempo forzaba el escándalo que desembocase en una ruptura definitiva. Estiró las cosas hasta romperlas, con intención. Su plan triunfa. Empiezan los años del hielo.

2006: Pedro y Begoña se casan.

2012: Teresa, con un currículum y una capacidad cerebral que quita el aliento, ejecuta el histórico sueño de Begoña: consigue la cátedra por la Universidad Complutense de Madrid con sólo 38 años. Consigue el prestigio intelectual, el respeto.

Begoña no tolera esta conquista y no supera su alargado fantasma. Estalla, iracunda, al conocer la noticia. Pedro traga saliva. Ese mismo año, él consigue su doctorado en la Universidad Camilo José Cela, pero se siente opacado por la sombra y el recuerdo de su vieja amiga.

Con ella la vida era una aventura. Con ella la vida salía a recibirle. Extraña a la centelleante Teresa, que ha alcanzado su plenitud como mujer y como intelectual. Pero, sobre todo, ama y teme a Begoña, la férrea esfinge de su vida, su único monumento posible, a quien rinde pleitesía.

2018: Pedro Sánchez gana la moción de censura que tumba a Rajoy y se convierte en presidente del Gobierno. Recibe un mensaje de felicitación de Teresa y él lo responde cortésmente. Un único contacto en años de conticinio.

La verdad es que Begoña, por su parte, se alegra sólo parcialmente de la victoria de su marido: nunca quiso ser la "hija de"... y ahora, aunque de otro modo, no quiere ser la "esposa de". Piensa en su autoimagen.

Quiere destacar por sí misma y alejarse del amargo regusto biográfico que le dejó el imperio de su padre, empresario de saunas gays desde los ochenta, cuando arrancó su exitoso negocio en plena Movida Madrileña. Está harta de estar marcada o eclipsada por los hombres de su vida. No para de barruntar. Se encargará de girar las cosas.

Octubre de 2020: Begoña da el golpe en la mesa. Empieza a liderar la Cátedra Extraordinaria de Transformación Social Competitiva en la Universidad Complutense de Madrid. Preocupado por su célebre complejo, y deseando que encuentre su lugar en la pública, Sánchez le manda un mensaje a Teresa pidiéndole que le allane el camino, aunque sea subrepticiamente.

Es sólo un leve tráfico de influencias que deriva en inocente flirteo. Se escriben a escondidas recordando el pasado y se envían canciones de Los Planetas. Pedro, melancólico, disfruta de esta correspondencia amistosa y clandestina. Teresa conoció al chico que fue antes del hombre y mucho antes del presidente.

Teresa siempre será un talismán. Ella le inspiró, ella le hizo sentir especial por primera vez. Begoña se cruza con Teresa por la universidad y le clava la mirada, sin saludarla, con soberbia, como diciendo "aquí te he ganado terreno". Teresa le devuelve la mirada con picardía, pensando "si tú supieras".

Abril de 2021: Brahim Gali, líder del Frente Polisario, llega a España y es ingresado ese mismo día en el Hospital San Pedro de Logroño.

Mayo de 2021: entran masivamente en Ceuta unas 10.000 personas. Crisis migratoria y diplomática en la frontera con Marruecos. España aprueba dar 30 millones de euros a Marruecos para frenar la inmigración irregular. Este mismo mes, el programa espía Pegasus entra en el teléfono móvil de Pedro Sánchez, en dos ocasiones: el día 19 y el día 31.

Marzo de 2022: primera gran concesión de Sánchez a Marruecos y giro oficial en la política exterior del Gobierno. Marruecos publica una carta de Sánchez donde modifica la posición histórica de España sobre el Sáhara Occidental, pasando a respaldar el plan de autonomía marroquí.

Abril de 2022: se formaliza la alianza con un encuentro en Rabat entre Sánchez y Mohamed VI.

Abril de 2024: se inicia el caso Begoña Gómez. El juez Juan Carlos Peinado abre diligencias tras recibir una denuncia de Manos Limpias por presuntos delitos de tráfico de influencias y corrupción privada. Begoña se rompe, obsesionada con su maltrecha notoriedad, y Pedro con ella.

Este mismo mes, Sánchez anuncia sus cinco días de parón ante la "campaña de acoso personal contra su entorno familiar" y por su deseo de abrir una reflexión sobre los límites del debate público en España. Aseguró que era un hombre "profundamente enamorado de su mujer" que vivía "con impotencia el fango que la ultraderecha esparce día sí y día también".

Sánchez está aterrorizado porque una crisis reputacional es, para Begoña, su gran talón de Aquiles. Puede ponerlo a arder todo, hasta contra él. Pedro teme que las filtraciones, con el telón de fondo de la UCM, puedan venir de Teresa. Y teme que Marruecos publique sus mensajes con ella. Por eso elabora una estrategia doble: exhibe su amor a su esposa y se construye a la vez un traje político favorecedor, el del presidente empático, ético y leal que pone a su familia por encima de todo.

Mayo-Julio de 2024: Begoña pierde el respaldo de la UCM. En mayo, la UCM inicia de forma interna una investigación sobre la cátedra de Gómez, pero aún mantiene una postura cautelosa. En julio, la UCM se agria y envía un informe de 20 páginas a Peinado solicitando que investigue a Begoña por un presunto delito de apropiación indebida relativo al software desarrollado para la cátedra. La Universidad la señala directamente, la acusa de falta de cooperación y pide ser personada como perjudicada.

Septiembre de 2024: la UCM acuerda el cierre definitivo de la cátedra de Begoña Gómez al no cumplir los requisitos económicos ni las garantías institucionales necesarias. Begoña asegura a Sánchez que Teresa está detrás de este intento de destrucción, aunque no logra confirmarlo. Después de Pegasus, Pedro ya no se atreve a escribirle más a su vieja amiga, que de repente ha adquirido un aura aún más inquietante.

Julio y agosto de 2026: aquí pasa de todo. La sentencia del Tribunal Supremo prohíbe las "devoluciones en caliente" de los migrantes interceptados en el mar que tratan de llegar a nado a Ceuta y Melilla. 80.000 personas hacen lo propio. Crisis total. Pedro Sánchez, en un primer momento, denuncia un "ataque a la integridad territorial de España", exculpando a Marruecos y señalando a las mafias. Más tarde lo llamará meramente "crisis migratoria", rebajando el asunto.

Asediado por el fantasma de Marruecos y por la amenaza (imaginaria, al cabo) de la publicación de esos mensajes (a los que la inteligencia marroquí, evidentemente, no ha dado importancia), neurótico e histérico por la hipotética reacción de su esposa y sin posibilidad de comunicarse con Teresa para aliviar su paranoia, toma dos decisiones incomprensibles para el país: primero, publica una playlist con sus canciones favoritas (la música es su lenguaje vehicular con Teresa: así se dirige a ella, encriptado, aunque a ojos de todo el mundo quede de frívolo, de fútil y de irresponsable).

Segundo, se va de vacaciones con su señora para apaciguarla mientras la vida en Ceuta ya es irrespirable y España se agrieta. Allí, en el plácido recreo de Lanzarote, suena su móvil. Es Teresa. Se aparta y se lleva el aparato a la oreja. "Jueves. 3 am. En la ‘Corona de espinas’ de Fernando Higueras. No querrás ser tú el primero en caer, ¿verdad? Aún puedes aguantar un poco más. Te espero". Teresa cuelga. A Sánchez se le hiela la sangre. Está turbado. Mareado.

Esa citación... En ese lugar... Flash: le viene a la mente, como un fogonazo, un encuentro suyo de hace dos años de madrugada en la mismísima corona de espinas de Higueras con una chica llamada Estrella que formó durante un tiempo parte de su staff. A él le gustaba Estrella porque le recordaba a Teresa pero en una versión nueva, sin estrenar, jovencísima y radiante, aún sin heridas (una suerte de Vértigo de Hitchcock).

Era como un fantasma de Teresa con veinte años menos, era una forma de estar con Teresa sin romper la promesa que le había hecho a Begoña. Era como un eco o una imitación extraordinaria. Ahora puede ver su cara en el recuerdo.

Sí, era exactamente así. Bellísima. Parecía tan dulce y tan inocente. Parecía una canción indie. En un segundo, ata cabos y siente terror. ¿Qué tienen que ver Teresa y Estrella? Su mirada de pánico se cruza con la de Begoña, que bebe vino, seria, y le escruta. Elipsis.

Estamos en el programa de Wyoming. Sánchez, preguntado por Pegasus y Marruecos, dice que eso es un "bulo" para una "serie de Netflix". En ese instante, mira directamente a la cámara. Nos aguanta la mirada. Créditos. Continuará.

Los capítulos

Escena del capítulo 1 Islamabad

Escena del capítulo 1 "Islamabad" Narrativas EE

Capítulo 1. Islamabad

Prólogo. Brahim Gali entrando a España y siendo hospitalizado. Primera avalancha migratoria (8.000-10.000 personas, en 2021). Vivas aparece. Consejo extraordinario de Ministros: Pegasus ha infectado el móvil del presidente. ¿Qué puede haber allí? Escenas en la intimidad del presente de Pedro y Begoña. Relación intensa y tensa. Pedro guarda un secreto, pero, ¿cuál? La prensa le acusa de corruptelas.

Escena del capítulo 2 Qué puedo hacer

Escena del capítulo 2 "Qué puedo hacer" Narrativas EE

Capítulo 2. Qué puedo hacer

Giro Sáhara. Sánchez se emparanoia cada vez más con Marruecos. Pedro habla con la IA. Flashbacks de Pedro cuando conoce a Teresa. Flashbacks de cuando Pedro conoce a Begoña. Flashbacks de la relación de los tres al estilo The Challengers o The Dreamers.

Escena del capítulo 3 Segundo premio

Escena del capítulo 3 "Segundo premio" Narrativas EE

Capítulo 3. Segundo premio

Flashback: la relación de Teresa, Begoña y Pedro se rompe. Begoña y Pedro se casan a ignoran a Teresa. Años de hielo. Introducimos el mundo de la Universidad. Teresa se hace catedrática de la UCM. Begoña rabia. Begoña irrumpe en la UCM con su Cátedra Extraordinaria e intenta huir de la sombra de su padre y de su marido.

Pedro le escribe a Teresa clandestinamente para que la proteja, pero ella parece tener otras intenciones. Se mensajean. La paranoia de Pedro sobre Marruecos crece. Reunión con el CNI: aparece Roberto.

Escena del capítulo 4 Santos que yo te pinté

Escena del capítulo 4 "Santos que yo te pinté" Narrativas EE

Capítulo 4. Santos que yo te pinté

Begoña empieza a ser acusada de tráfico de influencias. Estrés. Tensión. Sufrimiento personal. Se resquebraja su máscara. Se encuentra con Teresa por los pasillos de la Universidad. Política viva: prensa, Congreso, pasillos, comentarios.

Pedro sigue hablando con Teresa (aunque sospecha que ella es la que levanta la acusación de la UCM contra Begoña) y le manda canciones de Los Planetas. Begoña le pregunta qué le pasa y él responde que nada.

Escena del capítulo 5 La Copa de Europa

Escena del capítulo 5 "La Copa de Europa" Narrativas EE

Capítulo 5. La Copa de Europa

Cinco días de reflexión de Sánchez. El país paralizado. La UCM no renueva la cátedra de Begoña. Humillación personal. Segunda avalancha migratoria. Conocemos a África y a Ahmed, que llega malherido y es interrogado con violencia por ella. Caos. Destrucción. Muertes.

Escena del capítulo 6 Espíritu olímpico

Escena del capítulo 6 "Espíritu olímpico" Narrativas EE

Capítulo 6. Espíritu olímpico

Al comienzo del capítulo abrimos en flor el ramillete de personajes: historia en dos minutos del niño Óscar (flashbacks con sus ensayos para la feria), volvemos con la desesperación de Roberto (del CNI) que quiere ver a su hija pero ella siempre prefiere irse con su madre, Ahmed salva de ser violada a una chica marroquí y casi mata al violador, África falsea el informe para salvarle, vuelven a verse en un coche, con ella ya vestida de paisana.

Vemos las heridas de lo grande a lo pequeño: Ceuta devastada, Vivas desesperado, Margarita Robles distante de Sánchez. Sánchez se va de vacaciones con Begoña y recibe la llamada de Teresa, amenazándole. Le cita en el mismo sitio en el que se citó con una jovencísima chica del staff, Estrella, hace un par de años.

A Pedro le gustaba Estrella porque le recordaba a Teresa en una versión más fresca y sin daños. ¿Por qué le cita en ese mismo sitio, en un lugar tan concreto? ¿Qué tienen en común la una y la otra? De repente, une puntos y siente terror. Elipsis.

Vemos a Sánchez en el programa de Wyoming diciendo que Pegasus y su mansedumbre hacia Marruecos es "un bulo" propio de "serie de Netflix". Mira a cámara, rompiendo la cuarta pared. Cerramos temporada. Continuará.

Segunda temporada: 2027, año electoral.