Carlos Segarra durante la entrevista con EL ESPAÑOL
Carlos Segarra, de 'Los Rebeldes': "Para una dictadura no hay nada mejor que la gente esté viendo fútbol, tomando ron… y callada"
El líder de Los Rebeldes habla sobre el rocanrol, la Transición, dictaduras, Trump y del riesgo de que la IA convierta la emoción en un fake imposible de distinguir.
Más información: Los Rebeldes del 79 vuelven con su rock más salvaje: "Si ahora sacásemos nuestras canciones, igual estaríamos en el calabozo"
Carlos Segarra, la voz poderosa del sombrero alado, no se calla una. Va para los 65 años de rocanrol, castellanizando el término como a él le gusta, y a estas alturas no tiene problema en decir lo que piensa sobre el exoplaneta, que es todo lo que ocurre fuera de ese microcosmos en el que lleva 47 años haciendo música junto a buenos amigos.
Le preocupa que la IA pueda trocar la emoción en un fake celebrado por el gran público, que la ilusión que sintió el país durante la Transición haya mutado a descontento general, que estemos anestesiados o que Estados Unidos se rija por el arbitrio (hasta besaría a Bad Bunny por presentar batalla a Trump, aunque fuera una batalla reguetonera y él no milite fuera del compás de los cuatro tiempos).
Ahora publica junto a su banda Los Rebeldes Gente Estridente, un disco cortito que van a girar con cien conciertos por toda España. Dice que lo seguirá haciendo siempre que pueda seguir dos horas dando botes con su guitarra de seis kilos al hombro, en una suerte de crossfit canalla, que paga burpees con riffs.
Carlos Segarra durante la entrevista para EL ESPAÑOL.
PREGUNTA: 47 años de rock, y de rockabilly también.
RESPUESTA: De rocanrol, ¡y con una sola ele!
P.- ¿Ya no quiere decir rockabilly?
R.- No, es que ahora estoy, digamos, desgringándome. Rockabilly es una cosa que tocan los americanos. Yo toco rock and roll, que lo cantamos mexicanos y españoles.
P.- ¿Y por qué está desgringándose?
R.- Bueno, primero porque ya no hacen falta esas influencias de cuando empiezas, ¿no? Tienes 16, 17 años y escuchas a Buddy Holly, Eddie Cochran, etc. Ahora cada vez más nuestra música nacional u otras, como la salsa cubana, los boleros, las norteñas o los corridos mexicanos, forman parte y se funden con nuestra música.
Además, tienes que quitarte las ruedecitas y andar solo, y contar historias que pasan aquí y ahora, no en una carretera de un pueblo de Memphis. Hacer cosas que empaticen con tu público, con la gente que vive aquí ahora y habla tu idioma.
P.- ¿Y dónde prende la mecha del rock and roll, en tu caso?
R.- Pues te cuento. Yo vengo de una familia de músicos. Mi abuelo era cantante y yo, con cuatro o cinco años, era la mascota de las reuniones, de los guateques que organizaba mi madrina de bautizo, que tenía discos por ser también de familia de músicos, de Chuck Berry, Los Panchos, Sérgio Mendes, Brasil 66, Frank Sinatra, Los Beatles, por supuesto, y muchos otros.
Carlos Segarra durante la entrevista con EL ESPAÑOL
P.- En Mañana Veremos cantas "Vive la vida a sorbos pequeños y no de un solo trago". Me decía el otro día un mexicano que los españoles bebemos el tequila de trago, cosa que a ellos jamás se les ocurriría.
R.- Bueno, bueno, ojo, ojo… (Carlos bromea, buen conocedor de México).
P.- En todo caso, ¿qué cosas merece la pena beber despacito, dicho por un roquero?
R.- Todo, todo, la vida. Cuando digo la vida, es todo. Es no tener prisa o tener la justa para poder disfrutar de ello y no volverte, por ejemplo, un esclavo de tu trabajo. Y tienes que poder disfrutar de la familia sin forzarlo. Dosificátelo. Cuando tienes 16 años, tienes ganas de tener 30 o 40. Cuando tienes 40, tienes ganas de tener 16. No tengas prisa por crecer, que ya crecerás. Y lo echarás de menos.
P.- ¿Todos somos gente estridente o algunos se llevan la palma?
R.- Los españoles tenemos una cosa muy común con los mexicanos y los italianos. Somos gente estridente, hablamos a gritos. La gente se queja. Y, aparte, nuestra música, el flamenco, es muy sentido. Somos de hablar fuerte. Nuestras letras, en flamenco, los boleros, las rancheras, los corridos, los narcocorridos o el rocanrol que hacemos, es todo muy intenso.
P.- Me hablabas antes de tu familia. Tu abuelo era un cantante de jazz muy conocido.
R.- Cantante, trompeta, guitarra y contrabajo.
Carlos Segarra durante la entrevista con EL ESPAÑOL
P.- Más allá de la música, ¿qué herencia te dejaron todos ellos?
R.- Yo creo que la voz. Si te pongo ahora un disco del 63 de mi abuelo, es que es mi voz. Y mi padre cantaba incluso mejor que yo. Mi padre tenía como un poco más de grave, era más tenor.
Y luego en cuanto a valores, lo típico de: "qué razón tenía mi padre". Eso es ley de vida. Aunque yo era más cuco, porque cuando eres un crío de 20 y 30 años niegas todo lo que dicen los mayores, y yo decía a todo que no, pero me quedaba lo que me interesaba.
P.- Así, ¿eh? No lo reconocías, pero te lo quedabas.
R.- Hombre, reconocerlo ni muerto, pero otros no quieren ni escucharlo.
P.- ¿Y con qué tipo de cosas te pasaba que decías que no, pero te apuntabas la lección?
R.- Pues en la manera de gestionar la vida, en la manera de gestionar una carrera musical, en que no te pase como a un boxeador rodeado de gorrones, en muchas cosas... En ser fiel a ti mismo y en saber tirar la toalla cuando toca. Yo no me veo el momento todavía de tirar la toalla, pero imagino que llegará.
El día que no pueda estar dos horas con una guitarra que pesa seis kilos, cantando canciones rápidas (menos "Bajo la luz de la luna", que es una balada que tenemos), lo dejo directamente. Además sin manías, ¿eh?
P.- En la mili compusiste varias de tus letras más famosas.
R.- Sí, canciones enteras.
Carlos Segarra durante la entrevista con EL ESPAÑOL
P.- Antonio Vega también escribió "El sitio de mi recreo", y Antonio Carmona me decía en una entrevista que recomendaría la mili a todo el mundo a día de hoy, tanto hombres como
mujeres.
R.- Estoy de acuerdo con él.
P.- Al final va a ser inspiradora la mili...
R.- Bueno, vamos a ver. Cada persona es un mundo. A ver, yo vivía en Barcelona. Tenía una novia desde hacía cuatro años y una banda con la que había sacado el primer disco. Y vas ahí a la Caja de Reclutas y te ha tocado Ceuta.
Eso en principio parece que te entierran en vida, pero las cosas no son sólo como son, sino cómo las gestionas. Ojo con eso. Hay cosas que te parecen buenas en un momento y mal gestionadas pueden ser malas. Y cosas que te parecen malas, bien gestionadas pueden ser un patrimonio. Y eso es lo que hice yo en la mili.
Aparte, para mi generación, para los que nacimos en el año 60-61, que jugamos a soldaditos, pues me lo tomé así: oye, que me van a dar el CETME. Y aprendí a disparar, aprendí a desmontar un arma, tiré con todo. Ojalá no haga falta, pero ya estás viendo cómo está el mundo.
Desgraciadamente vamos hacia atrás: hay un dicho que dice el pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla. Y estoy viendo cosas que dan bastante miedo, y no sólo dentro. Antes había la Guerra Fría entre Estados Unidos, un sistema capitalista, y la Unión Soviética, un sistema comunista. Ahora Rusia es capitalista y están enfrentados. ¿Cómo se come eso?
Carlos Segarra durante la entrevista con EL ESPAÑOL
P.- Sobre lo de olvidar, muchos jóvenes no han estudiado el franquismo.
R.- No y, aparte, ¿sabes qué pasa? Que hoy en día en Internet puedes colocar cualquier bulo y lo creen a pies juntillas. Hay mucha desinformación por ignorancia y hay mucha desinformación maliciosa también.
P.- Tú empezaste tocando en mítines en Barcelona. ¿Cómo era esa España?
R.- Sí, te cuento. Cuando empezaron a hacer los primeros mítines, pues siempre había un grupo de animación. Y entonces, al lado de mi casa y al lado de la estación de Sants del Ave, estaban las antiguas cocheras, y ahí se hacían los mítines. Pero había tanta demanda que normalmente llegaban tarde.
Entonces yo veía que llegaban tarde y yo me fui con la guitarra. Y digo, oye, ¿puedo subir a tocar? Va, sube, está ahí montado. Pues cogía la guitarra, cantaba y a lo mejor tocaba un cuarto de hora o veinte minutos o media hora hasta que llegaba la orquesta.
P.- O sea, no es que te llamaran ellos, sino que ibas tú.
R.- Iba yo, iba yo. Yo con 14 años tenía más morro que ahora.
P.- Si ahora te llamaran y te pidieran amenizar el mitín de un partido político, ¿lo harías?
R.- Era otra época y otra manera de hacer política. Era la ilusión, comparada con el desencanto de hoy en día. Era todo ilusión. Una vida nueva, un país nuevo, democracia...
Carlos Segarra durante la entrevista con EL ESPAÑOL
P.- Moldeable, en principio.
R.- Sí. Era un futuro que esperábamos. Aunque, ojo, que a veces también nos autoflagelamos. Estamos mucho mejor que antes, pero estamos por debajo de cómo podríamos estar. Porque es una pena que hubiera gente que se tiró a la calle a defender sus ideas, y ahora la gente está desencantada con sus opciones políticas.
P.- Bueno, hay gente que no está desencantada, sino que se está extremando.
R.- Sí, no, eso digo. Gente a lo mejor que estaba en un partido de derechas ahora está yendo
más a la derecha, y al revés.
P.- ¿Crees que la cultura estaba más protegida en aquella época en la que el país se estaba
desarrollando?
R.- Totalmente. Totalmente. Piensa que a las dictaduras, sea una dictadura de izquierda o una dictadura de derecha, no le interesa que el pueblo piense, no le interesa que el pueblo tenga cultura. O sea, no hay nada mejor que tener a un país que toma ron, toma baile, toma fútbol y cállate y trabaja.
P.- ¿Crees que estamos en una dictadura?
R.- A día de hoy no. A día de hoy no. Puedes votar. Ahora, en tus manos está tener cabeza y pensar. ¿Sabes qué pasa? En España somos muy cortoplacistas. Fíjate dónde está China ahora.
China está así ahora porque están acostumbrados a pensar a muy largo plazo, por eso van siempre 50 pasos por delante que nosotros mínimo. Y aquí en España somos ah, pues como van a subir esto, pues ahora voto esto.
Tú mira a ver qué está pasando, y qué va a pasar en el mundo. Tampoco se trata que todo el mundo tenga que ser un experto en geopolítica, pero sí tener un poco de vista y saber quién te está engañando, quién te está prometiendo algo sinceramente y quién sabes que te va a llevar al huerto.
Mira, los argentinos dicen "ustedes los gallegos no saben asar la cara, ustedes la queman". En España somos muy de lo inmediato.
Carlos Segarra durante la entrevista con EL ESPAÑOL
P.- Vamos con los sombreros. Sabina dice que se lo ponía entre otras cosas porque en la
guerra civil había una tienda que decía...
R.- "Los rojos no llevan sombrero", me gusta mucho la historia esa.
P.- Eso es. Y se lo ponía para demostrar que la gente de izquierda sí que puede llevarlos. ¿En tu caso algo parecido o nada que ver?
R.- No, en mi caso fue porque el primer disco de directo que hicimos se llamó Preferiblemente vivos y la portada la hicimos en un Esplugas City, que era como el de Tabernas y se hacían películas del oeste.
Entonces hicimos un pasquín de búsqueda y captura. Fuimos allí a donde tenía los disfraces para los extras y a uno le tocó un guardapolvo a lo Clint Eastwood, a otro le pusieron una camisa de chorreras y un chaleco de tahúr, a otro una de indio con flecos y a mí me tocó el sombrero.
¿Sabes qué pasa? Que salías a tocar con el disco y si no me lo ponía la gente decía ¿dónde está el del sombrero? Aunque es verdad que a mi hermano Jorge y a mí desde pequeños siempre nos encantaron. Tengo una foto con cuatro años con sombrero mexicano, mi guitarra, mi pistola y un caballo.
P.- Hablando de hermanos. Hiciste "Feo, Fuerte y Formal" para Loquillo, entre otras canciones, y yo con mi hermano siempre me río mucho del verso que dice “para qué discutir, si puedes pelear”.
R.- Eso es de Loco (se ríe).
P.- ¿Ese verso te representa en este momento de tu vida?
R.- Cuando hacemos canciones con Loquillo, él me suele mandar una letra, que es más prosa, y yo la adapto más musicalmente. Esa letra es de Loco y, claro, tienes que conocer a Loco y saber su idiosincrasia. Loco es así.
Pero, claro, pelear no quiere decir liarse a hostias necesariamente, sino si un empresario por ejemplo te quiere timar o te pone en un escenario que no es el que es, o el equipo no está a la altura, no discutas. Dice "oye, tío, o lo pones bien o me voy".
Carlos Segarra durante la entrevista con EL ESPAÑOL
P.- Reclamar lo tuyo.
R.- Reclamar lo tuyo.
P.-Carlos, ¿y la industria de ahora cómo la ves? Autotune, reggaetón, trap...
R.- A ver, música siempre tiene que haber. Cada generación tiene la suya, yo tengo la música que me gusta y siempre he dicho que las cosas tienen que ser además de, no en vez de. O sea, puede haber flamenco, puede haber rock, blues, salsa, merengue, reguetón (que lo encuentro aburrido, con letras infantiles)...
Pero te voy a decir una cosa en favor de Bad Bunny: no compraría un disco suyo pero le daría un abrazo y le invitaría a comer. Lo que ha hecho Bad Bunny ha sido muy valiente, ha sido una bofetada a la América de Trump, que no toda América es la de Trump, por suerte. Los Estados Unidos de América ya no son para mí el faro del mundo libre ni muchísimo menos, parece una película de los 80, Un loco en la Casa Blanca.
Y lo que ha hecho ha sido muy valiente, muy inteligente, y lo veo sincero, no he visto un postureo. Ha sido una mano de pintura al payaso ese que sale por la tele, por Dios, cómo un presidente de los Estados Unidos puede salir allí riéndose de un país como Francia.
P.- Trump lo vio, aunque dijo que no lo iba a ver.
R.- Lo ha visto, sí, lo han pillado. Ha sido tan inteligente y tan de corazón que yo me lo he
creído, y no me creo cualquier cosa. Ya te digo, no me compraría un disco suyo, pero le
daría un beso (risas).
P.- La creación artística con inteligencia artificial, ¿prohibida por religión para un roquero?
R.- Una cosa que la gente no estáis entendiendo es que no puede suplir sólo a un cantante o
un actor, os puede suplir a vosotros.
Carlos Segarra durante la entrevista con EL ESPAÑOL
P.- Claro, y a mí me preocupa también como periodista. Y como autora, yo también escribo.
R.- Vale, pues el reportaje, imagínate que a la Inteligencia Artificial le das todo lo que esté
en internet nuestro y te hace un artículo. Ahora incluso anuncian que cualquiera puede
grabar una canción que no ha compuesto con la voz de, yo qué sé, Amy Winehouse.
P.- Hay músicos que defienden que es útil para hacer bases, por ejemplo, o para añadir
voces.
R.- Mira, ya empezamos, ya, ya, ya. Sí, base por altura dividido por dos. A ver, para hacer bases ya tenemos cosas, ¿me explico? Hay samplers y luego están los músicos, que es orgánico. Y el problema es que esta IA sí imita el comportamiento humano, cosa que una caja de ritmos o un sampler, no.
Yo, mira, tengo 65 años y a lo mejor me quedan dos o tres discos por hacer. Los que lo tienen muy chungo son la gente que venga ahora a escribir y a componer. Porque no va a haber manera en el mundo de distinguir lo fake, lo artificial de lo humano.
P.- Tenéis estilos muy distintos, pero me decía José Mercé que una IA nunca te puede poner
los pelos de punta. No tiene esa capacidad de emocionar.
R.- Ojalá. Dios lo escuché. Es sabio José Mercé. Pero es que yo he oído cosas de blues y de soul que me han puesto la piel de gallina, pensando "pero si es que da el pego". Es un gran peligro. Por eso te digo, yo no sé lo que me quedará en el convento para seguir grabando discos, pero al que venga ahora para componer no vas a poder distinguirlo. ¿Y sabes qué se va a crear? La duda.
Porque alguien que lleva 20 discos grabados es más difícil que lo haga con inteligencia artificial, pero de un chico que empieza dices ¿y este ahora con 20 años cómo hace tanta canción buena? Y la gente va a pensar mal. Es lógico, ¿no? Y solo estamos empezando, lo que estás viendo ahora no es nada, está creciendo exponencialmente.
P.- En agosto cumples 65 años. ¿Qué es la amistad para Carlos Segarra a esta edad?
R.- Pues mira, te voy a decir que por Rebeldes han pasado muchos músicos, jamás se puso un anuncio para buscar un músico y jamás nadie ha tocado conmigo que no pudiera invitar a comer a mi casa el día de Navidad.
Carlos Segarra durante la entrevista para EL ESPAÑOL
P.- Eso es una respuesta. En las oficinas también se hacen amigos, pero no todos son
amigos, digamos, verdaderos. ¿En las bandas de rock la amistad es más real?
R.- Sí y, sobre todo, es muy importante… Mira, yo empecé a ser friki friki en la música con los Beatles y a mí cuando me preguntaban "¿tú cuál quieres ser?" Yo decía los cuatro. Aunque sea un solista, yo soy de grupo y dejo componer al resto de la banda y aparecen en los créditos.
P.- “No pierdas el tiempo pensando qué hice mal pues la vida es un tren sin vuelta atrás”.
No necesariamente algo que hicieras mal, pero ¿alguna espinita que se te haya quedado?
¿Te hubieras dedicado a alguna otra cosa?
R.- No, a ver, te cuento. Cuando digo no perder el tiempo pensando qué hiciste mal estoy hablando de la gente que cuando ha cometido errores en vez de sacar conclusiones y seguir, se autoflagela. Y la autoflagelación vuelve a llevar a las mismas cosas de depresión, de mal comportamiento.
O sea, para que te perdone la gente te tienes que perdonar tú. Hacer la paz contigo y tirar hacia adelante. No se trata de decir he sido un golfo y me la pela. Lo que quiere decir la canción es que te perdones, pero no lo vuelvas a hacer, chaval.