Antonio, el miércoles 10 de septiembre, ingresando en el Hospital Vega Baja de Orihuela.
Los hijos de Antonio, fallecido al esperar una ambulancia entre Murcia y Alicante: "Ocultan información y vídeos a la juez"
La familia del difunto, cabo de los bomberos en el Infante, denuncia que "faltan 24 minutos de grabaciones" en el Hospital Vega Baja, para saber "qué pasa desde que ingresa en Urgencias hasta que lo sacan muerto por un box”.
Más información: Las llamadas de auxilio al 112 mientras Antonio agonizaba en la carretera en el límite entre 2 CCAA: 'Es que estás en Orihuela'
Las cámaras del Hospital Vega Baja filmaron la entrada de Antonio, en una camilla, a las 11.08 horas del 10 de septiembre de 2025. Este bombero jubilado llegó a Urgencias con un hilo de vida, tras esperar 40 minutos una ambulancia, debido a que sufrió una caída en bici en el límite fronterizo entre Murcia y Alicante. A las 11.32 horas, esas cámaras grabaron la misma camilla con una manta que cubría el cuerpo inerte de Antonio.
Sus tres hijos denuncian un “apagón informativo” desde la dirección del Hospital Vega Baja de Orihuela. "Nos han pasado setenta vídeos, pero faltan 24 minutos de grabaciones desde que nuestro padre entra en triaje y lo pasan a un box para reanimarlo, justo la parte más importante de las grabaciones para comprobar qué asistencia médica recibió antes de morir”, tal y como subrayan Antonio, Raúl e Irene.
El asunto no es baladí por dos motivos. El primero: un juzgado de Orihuela pidió esas imágenes al centro hospitalario, en el marco de la investigación que instruye para depurar responsabilidades por un homicidio por imprudencia profesional, tras aprobar la petición formulada por el abogado de los hijos del difunto Antonio Morales Ayala.
Así constaba en las diligencias: “Aporte para su incorporación a la causa, copia de las grabaciones de todas las cámaras de seguridad del servicio de urgencias del hospital, incluida la entrada, la zona de acceso para las ambulancias, la zona de triaje y las salas de espera, de fecha 10 de septiembre de 2025, entre las 10.30 horas y 13 horas”.
El segundo motivo por el que este fundido a negro de 24 minutos, en el periplo hospitalario del difunto Antonio, levanta sospechas entre sus hijos, se debe a que Antonio y Raúl se desplazaron al hospital aquel miércoles.
Allí sostienen que recabaron "información contradictoria" sobre la atención que recibió el cabeza de familia al ingresar en Urgencias a las 11.08 horas. Es decir, una hora y seis minutos después de que la mujer que le prestó auxilio tras caer con su bicicleta, llamara al 112 a las 10.02 horas, pidiendo una ambulancia del centro de salud de Beniel: la más próxima al lugar del accidente.
Antonio, el 10 de septiembre de 2025, ingresando en el Hospital Vega Baja.
A este bombero jubilado le asignaron la ambulancia de Orihuela, a 9,3 kilómetros de distancia y sin médico, a pesar de que esa testigo alertó al 112 de que era una persona mayor y tenía problemas para respirar. El panorama no mejoró para el pensionista al llegar al Hospital Vega Baja.
Así lo denuncian sus hijos, Antonio y Raúl, los cuales se desplazaron al centro hospitalario: “Una enferma nos contó que a nuestro padre lo tuvieron abandonado en un pasillo. Eso no era de recibo para una persona que sabían que venía grave y a la que encima pasaron por triaje, cuando en la ambulancia ya iba con una saturación de oxígeno del 97%". “No tiene sentido que lo metieran en triaje con esa gravedad".
"Solo atendieron a nuestro padre cuando empezó a convulsionar en la camilla”. “Pero antes, en la documentación médica que nos han facilitado no aparece ni que le midieran el ritmo cardíaco ni la tensión”. “Faltan 24 minutos de imágenes que nos permitirían ver qué pasa desde que ingresa en Urgencias hasta que lo sacan muerto por un box”.
¿Piensan adoptar alguna medida legal?
- Antonio y Raúl: Nuestro abogado va a solicitar al juzgado que haga un segundo requerimiento de las imágenes, para que nos las proporcionen, ya que estuvimos allí y sabemos que el hospital lo tiene todo monitorizado con un sistema de videogilancia.
Hicimos fotos de las cámaras de seguridad del hospital y se las aportaremos a la juez para que vea que hay cámaras en los pasillos y dentro de los boxes, pero no nos proporcionan todas las imágenes ¿Qué pasó en esos 24 minutos? ¿A nuestro padre lo metieron en triaje o fue directamente a un box? Hay contradicciones entre lo que nos cuentan y lo que refleja el historial médico. Por eso queremos ver las grabaciones, para comprobarlo.
Los hijos de Antonio hicieron fotos de las cámaras de seguridad del Hospital Vega Baja. A la derecha, en un box, una cámara situada en una esquina. En la izquierda, una cámara graba un pasillo.
El “malestar” de los familiares por la falta de algunos vídeos del difunto Antonio Morales Ayala (1951-2025), también se debe a que antes del auto judicial, uno de sus hijos ya presentó un escrito al Hospital Vega Baja. En ese documento oficial pedía la “custodia” de todas las grabaciones de aquel trágico día para este cabo de bomberos del parque del Infante en Murcia y expresidente de la Peña Ciclista La Pájara de Puente Tocinos.
“Como hijo del fallecido Antonio Morales Ayala, hago una solicitud de custodia de imágenes del miércoles 10 de septiembre". "Solicito la custodia de las imágenes de todas las cámaras de seguridad de urgencias, recepción, pasillos, boxes, etcétera. Todas las cámaras donde estuvo el fallecido, el 10 de septiembre, desde las 10.30 horas hasta las 13 horas para su investigación”.
Ni la solicitud administrativa dirigida a la Generalitat Valenciana ni el auto judicial han sido respondidos al cien por cien. Antonio, Raúl e Irene insisten en que “han escondido 24 minutos” de grabaciones del ingreso del septuagenario que volverán a reclamar en los juzgados. “Necesitamos las imágenes para hacer Justicia por nuestro padre”, recalcan.
Esas imágenes no son las únicas pruebas que no han sido aportadas del día de autos. El abogado de la familia también recibió el visto bueno de los juzgados de Orihuela, para que los gobiernos de Murcia y de la Comunidad Valenciana facilitasen el listado de ambulancias operativas, aquel 10 de septiembre, cerca de la zona donde Antonio sufrió la caída con un bache.
Sin embargo, ninguna administración autonómica ha aportado toda la información requerida. “No han proporcionado el listado con las ambulancias disponibles y geolocalizadas aquel día. El Gobierno de Murcia solo aporta las de Santomera y de Beniel dice que no tiene información. La Generalitat Valenciana no ha entregado nada de los recursos asistenciales de Orihuela”.
Tal cuestión es la madre del cordero. Este bombero jubilado supuestamente murió por la demora que sufrió para que se le asignara una ambulancia, debido a que se cayó en el límite entre Murcia y Alicante, por un bache sin señalizar. Las operadoras del 112 de ambas autonomías entraron en un debate de competencias con la mujer que salió de su trabajo a auxiliar a Antonio, a pesar de que insistía en que la ambulancia de Beniel era la más cercana -estaba a 2.800 metros-.
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Hasta la Policía Local de Orihuela refleja la polémica fronteriza en su atestado sobre la caída que Antonio sufrió: “Dicha vía tiene la particularidad de que según sea el término municipal de Orihuela (Alicante), se le denomina Vereda del Rollo, en cambio, si es en el término municipal de Beniel, se denomina Vereda del Reino”.
De hecho, la Policía Local aclara en su informe que la caída del ciclista se produjo en el término de la Región de Murcia y que uno de los dos agentes movilizados tuvo que ir con el coche patrulla a buscar la ambulancia porque se dio la vuelta a la ciudad oriolana al no localizar la famosa vereda.
Así se fueron consumiento minutos y más minutos, con Antonio esperando una ambulancia, tirado sobre el asfalto, tras impactar su cuerpo contra un poste metálico de la luz por culpa de un enorme bache sin asfaltar, lo que le causó la rotura de varias costillas y problemas respiratorios.
Prueba de ello es que este ciclista estaba consciente a las 10.02 horas, cuando la testigo llamó al 112 por primera vez, pero a las 11.11 horas, al ingresar en el Hospital Vega Baja, ya lo hace "inconsciente con respiración agónica", tal y como recoge el informe d'Urgències al que ga accedido este diario.
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Las cuestiones a dilucidar en esta causa judicial son evidentes. ¿Por qué se le asignó a Antonio una ambulancia de Orihuela, si el accidente se produjo en suelo murciano? ¿Quiénes fueron los profesionales que gestionaron esta emergencia? ¿Cómo es posible que se perdiera la ambulancia y que no se movilizara una con médico? ¿Qué ocurrió cuando Antonio llegó en camilla al Hospital Vega Baja?
Pero las respuestas no llegan, a pesar del auto judicial. "Ocultan información y vídeos a la juez", denuncian los hijos. "Murcia no aclara las ambulancias de Beniel y la Comunidad Valenciana no aporta los datos de la operadora del 112 a la que transfirieron el aviso; ni identifica al técnico que hizo el seguimiento de la emergencia y asignó una ambulancia de traslado, en vez de una con soporte vital básico. Tampoco aclaran los datos del conductor de la ambulancia de Orihuela ni su geolocalizacion; ni las ambulancias disponibles a esa hora...".
La puntilla para la familia ha llegado al saber que entre las pertenencias de Antonio había adrenalina que le podría haber aplicado un médico en el lugar del accidente, en caso de haber ido en la ambulancia.
"El paciente lleva ropa de ciclista, una bandolera en la que se encuentra adrenalina precargada y ampollas de amchafibrin", según el informe de urgencias. Pero hasta las 11.11 horas no le pusieron 6 ampollas de adrenalina "sin éxito".
Aquel dichoso 10 de septiembre todo llegó tarde para el pobre Antonio.