Joan Renart Montalat, actual CEO de Vichy Catalan.

Joan Renart Montalat, actual CEO de Vichy Catalan. Cedida

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El imperio de Vichy Catalan, un agua de manantial con 145 años de historia y 186 M facturados: "Hacemos llegar el bienestar"

En una entrevista con EL ESPAÑOL, Juan Renart Montalat, actual CEO de la empresa, ha explicado que "el agua sale a 60 grados con su propio gas natural".

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Corre la anécdota de que el biberón de Juan Renart Montalat (1975) no llevaba leche, sino agua con gas de Vichy Catalan. Una tradición que la familia Renart conserva desde hace cuatro generaciones.

Desde tiempos inmemoriales, el agua de la cascada suena al caer para descansar en el manantial termal Puig de les Ànimes, ubicado en el municipio catalán Caldas de Malavella (Gerona).

En 1881, el doctor Modest Furest i Roca descubrió el fontanar y vio en este un gran potencial de proyecto para sacar adelante. Un ambicioso plan que facturó 185 millones de euros en 2024.

Sin embargo, Furest i Roca no fue el primero en detectar las propiedades del agua que brota en el manadero del municipio catalán de la comarca de La Selva.

"Contaba el doctor Furest, médico del pueblo, que ya las ovejas de la zona se acercaban diariamente al manantial para beber de sus aguas", explica Juan Renart Montalat, actual consejero delegado de Vichy Catalan, en conversación con EL ESPAÑOL.

Las ovejas bebiendo agua del manantial termal de Caldes de Malavella (Gerona).

Las ovejas bebiendo agua del manantial termal de Caldes de Malavella (Gerona). Cedida

Al observar este hecho, el médico decidió estudiar sus componentes, descubriendo que estas aguas eran ricas en minerales medicinales. Por ello, el Dr. Furest adquirió el manantial y las tierras adyacentes a fin de iniciar la comercialización de Vichy Catalan en farmacias en 1890, año en el que se registra la marca.

Meses antes, en 1889, se inauguró la primera planta de embotellado.

La primera planta de embotellado de aguas de Vichy Catalan.

La primera planta de embotellado de aguas de Vichy Catalan. Cedida

Sobre el nombre de la compañía, no existe mucha explicación. El doctor simplemente atribuyó este nombre a la empresa porque era conocedor de la ciudad francesa de Vichy. Por su parte, el nombre del manantial –Puig de les Ànimes– también es francés.

Ahora bien, para desarrollar un proyecto se necesita capital económico. Es entonces cuando la familia Renart entra en juego. "Es bonito ver como las familias continuamos con el proyecto que inició Furest. Mi tío bisabuelo fue uno de los inversores, y ya mi abuelo tuvo la presidencia de la compañía", cuenta el CEO de Vichy Catalan.

"La visión que tuvo el doctor Furest la estamos disfrutando nosotros ahora", expresa con satisfacción.

Aguas curativas

En Caldas de Malavella, situada cerca de la Vía Augusta –la calzada más larga de la Hispania romana–, paraban los romanos a descansar y beneficiarse de las propiedades curativas de sus aguas calientes. Era tal la fama del lugar que incluso la renombraron como Aquae Calidae.

Imagen de archivo del manantial termal 'Puig de les Ànimes'.

Imagen de archivo del manantial termal 'Puig de les Ànimes'. Cedida

El agua del manantial "sale a 60 grados con su propio gas natural", explica Renart Montalat, aunque después se procesa para que todas las botellas contengan la misma cantidad gaseosa.

"Entre el calor y los minerales, el agua ayuda a la digestión y el colesterol. El cuerpo, que es una maquinaria perfecta, sabe que lo necesita", agrega el catalán.

Desde Vichy Catalan abogan por "hacer llegar el bienestar a todo el mundo". Su agua mineral natural carbónica con gas es muy reconocida en España, algo que para Juan "es un orgullo".

El CEO cuenta que cuando la compañía nació sólo el 5 % del agua del mercado era con gas, mientras que hoy ha aumentado a un 10 %, duplicando sus ventas. "Para nosotros esto es una satisfacción", expresa.

Renart Montalat siente que desde la empresa tienen la responsabilidad de hacer conocer la cultura del agua en el país y "hacer llegar las botellas a cada hogar". "Es nuestro ADN", suscita.

Hoy, Vichy Catalan cuenta con una plantilla de "más de 700 personas" y una facturación que "se espera que supere los 200 millones de euros anuales", tal y como asegura el CEO de la entidad a este periódico.

Biberón de Vichy

Ha pasado más de un siglo desde que el doctor Furest convirtió su pasión científica por la hidroterapia en un proyecto con gananciales económicos. En 1900 se unió a cuatro referentes empresarios del momento: Buenaventura Blay Milà, José Ferrer Torralbas, José Serradell Amich y José Vías Camps.

El doctor Modest Furest i Roca.

El doctor Modest Furest i Roca. Cedida

Todos ellos eran indianos que emigraron a Cuba y América para forjar su fortuna. Una vez logrado, y tras el conflicto bélico del Desastre del 98, por el que España perdió la colonia de Cuba a manos de Estados Unidos, los indianos regresaron a la Península para buscar nuevas inversiones en la metrópoli catalana.

Juntos fundaron la Sociedad Anónima Vichy Catalán y construyeron el Hotel Balneario Vichy Catalán. En ese momento, Antoni Serra –tío bisabuelo del actual CEO de la empresa– se convirtió en presidente de la compañía. 

Los hermanos Renart Montalat, Irene y Juan.

Los hermanos Renart Montalat, Irene y Juan. Cedida

Posteriormente, le sucedió Joan Montalat, abuelo por parte materna de Renart Montalat, quien dejó la compañía en herencia a su yerno, Joan Renart Cava.

Éste, a sus 86 años, cedió la empresa a sus dos progenitores: Irene y Juan Renart Montalat. Por su parte, Irene ocupó el puesto como actual presidenta; Juan, el de consejero delegado y director ejecutivo.

La de Renart es una empresa familiar que lleva 145 años de historia. "Una empresa tiene que perdurar en el tiempo, y el aspecto familiar tiene que notarse", sostiene Juan. Abogan por la responsabilidad y la lealtad como valores, así como buscan que sus empleados y clientes "estén todos felices".

Cuando Juan tenía 12 años, su padre ya le hablaba de la empresa. "No concibo el vivir sin Vichy", reseña el catalán, que sostiene que toma dos litros de agua con gas al día. "No tengo conciencia del primer momento en el que empecé a tomar Vichy, en mi casa corre la anécdota de que a mí me daban el biberón con Vichy y no con leche", recuerda entre risas.

Aunque suene a tópico, los Renart tienen claro que "el agua es vida". "El agua tiene color, sabor y olor", exterioriza el CEO. "Siempre hemos mantenido la curiosidad por querer innovar, así como la capacidad por querer mejorar", agrega.

Por ello, Vichy Catalan no se ha limitado a la producción de agua con gas, sino que ha ido más allá con la salida al mercado de aguas de sabores (fresa, sandía, limón, naranja, menta...), zumos y vinos de baja gradación, entre otros productos que "se están cocinando" para un futuro. "Lo que necesite el consumidor se lo queremos proporcionar", asegura.

Joan Renart Montalat junto a productos innovadores de Vichy Catalan.

Joan Renart Montalat junto a productos innovadores de Vichy Catalan. Cedida

Baños de agua Vichy

En 1891 se colocó la primera piedra de lo que sería uno de los balnearios más afamados entre los amantes del agua con gas. Este se inauguró al público en 1904, y desde entonces, se puede disfrutar de baños calientes con agua de Vichy Catalan.

"El agua te cuida por dentro; el balneario, por fuera", expresa el empresario con convicción.

Imagen de archivo del Hotel Balneario Vichy Catalan.

Imagen de archivo del Hotel Balneario Vichy Catalan. Cedida

Sin embargo, el que durante años ha sido un espacio de lujo destinado a la relajación y la desconexión, también se ha enfrentado a diversos enfrentamientos bélicos a lo largo de la historia.

En pleno contexto de la Guerra Civil Española (1936-1939), el balneario se convirtió en un hospital militar para los soldados republicanos. Seguidamente, con el estallido de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), las camillas no se retiraron, sino que sirvieron para acoger a refugiados del bando aliado.

Una vez superadas las contiendas, el Hotel Balneario Vichy Catalan regresó a su ser para convertirse en "un proyecto en el que el Dr. Furest soñaba mucho", tal y como asegura Juan Renart. En estas termas, además de gozar de cálidos descansos, también es posible degustar los productos de Vichy Catalan.

Fachada del Hotel Balneario Vichy Catalan.

Fachada del Hotel Balneario Vichy Catalan. Cedida

Paralelamente, la compañía ha puesto a disposición tres hoteles repartidos entre Madrid y Barcelona, y se encuentran trabajando para la apertura de un cuarto parador a fin de "continuar con los deseos del doctor Furest".

Bienestar en cada hogar

Vichy Catalan lleva la elegancia y el cuidado por el detalle como bandera. Esto se observa en sus botellas, cuya estética trasciende su función de envase para convertirse en un elemento rápidamente reconocible.

Según explica Juan, "el patrón que viste la etiqueta es un homenaje al mosaico de Gaudí". Antes ya habían experimentado con etiquetas innovadoras que referenciaban a distintos monumentos del arquitecto catalán, como la Sagrada Familia o la Casa Batlló. Sin embargo, este último modelo tuvo tal reconocimiento por el público que se convirtió en la imagen de la marca.

Diseño de la Sagrada Familia por el 125 aniversario para los envases de Vichy Catalan.

Diseño de la Sagrada Familia por el 125 aniversario para los envases de Vichy Catalan. Cedida

"Se reconoce la botella enseguida y eso es una satisfacción", dice Renart con orgullo. Asimismo, esta no se limita a lo artístico, sino que, de forma gráfica, el dibujo representa "los estratos de la naturaleza: el césped, la tierra, el manantial y la roca", y, en definitiva, "el viaje del agua".

Juan Renart Montalat es consciente de que "los inicios fueron difíciles". Es por ello que cada día piensa en cómo mejorar: "Siempre he crecido con las ganas de aportar mi granito de arena, tiene que haber pasión por las cosas que uno hace".

Para Renart es de gran importancia "dar a conocer la cultura del agua y hacer llegar el bienestar a cada hogar, en cada mesa y en cualquier rincón del mundo". Algo que, dice, se logra "con humor, paciencia y sentimiento".

Joan Renart Montalat con productos de Vichy Catalan.

Joan Renart Montalat con productos de Vichy Catalan. Cedida

Hoy, a sus 50 años, el director al frente de este imperio familiar siente un gran orgullo de todo lo conseguido hasta el momento y se muestra con energía para continuar el legado de la empresa.

"Cuando la empresa alcance los 175 años de historia, yo tendré 80; a los 200, habré cumplido los 105. Espero llegar para verlo", concluye Renart, un hombre risueño que apuesta por la continuidad del agua que le dio la vida.