Una de las sesiones del juicio del 'caso Karar', con el cabecilla de la trama, Juan Carlos Santórum, a la derecha de la imagen, vistiendo un abrigo negro.

Una de las sesiones del juicio del 'caso Karar', con el cabecilla de la trama, Juan Carlos Santórum, a la derecha de la imagen, vistiendo un abrigo negro. Efe

Reportajes

Los más de 200 años de pena del 'caso Karar', la mayor sentencia del siglo XXI en España por tráfico de cocaína

El narcobuque partió de Panamá con destino el puerto de Vigo; el alijo se intervino en el puerto de Vigo en lo más duro de la pandemia, abril de 2020.

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El buque Karar transportó en 2020 hasta 3.800 kilos de cocaína partiendo desde Panamá y haciendo parada en Colombia. Hasta que finalmente llegó a su objetivo: España. Concretamente, al puerto de Vigo, en la costa gallega. Pero el cargamento de droga fue aprehendido.

Años después, el bloqueo del alijo dio lugar a la mayor condena por tráfico de cocaína en España del siglo XXI. Incluso, por encima de la pena a los responsables de la operación Grumete, con el narcotraficante gallego Sito Miñanco al frente.

Según la sentencia del denominado caso Karar, a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, la Audiencia Provincial de Pontevedra ha impuesto más de 200 años de prisión a los 26 involucrados en la trama, con Juan Carlos Santórum al frente.

Un trabajo de la Brigada Central de Estupefacientes y la Fiscalía Especial Antidroga pontevedresa consiguió detener al clan Santórum en los momentos más complejos de la pandemia, en abril de 2020.

Pureza del 77%

La droga, atendiendo a la resolución judicial, tenía una pureza del 77,6% y su valor en el mercado negro ascendería a 146,3 millones de euros.

Al cabecilla de la trama, Santórum, le han impuesto una condena de 13 años de prisión, junto con el pago de una multa de 720.000 euros por la comisión de un delito de tráfico de drogas, otro de contrabando de género prohibido y un último de pertenencia a organización criminal.

Siguiendo en esta línea penal, el tribunal pontevedrés ha impuesto, por los mismos delitos, a siete personas. A cinco de ellas, a 10 años de cárcel; a otra, a 11; y a una última, a 10 años y nueve meses. Cada una de ellas deberá pagar una multa de 585.000 euros.

Vigilante aduanero condenado

El fallo registra la condena de 11 años de prisión y una multa de 1.720.000 euros a un funcionario del Servicio de Vigilancia Aduanera.

Por otra parte, le ha impuesto a la persona que entregó dinero en Madrid a dicho funcionario y que escondía en un domicilio de Leganés droga que alcanzaría en el mercado ilícito un valor de 442.092 euros, como autora de un delito de tráfico de drogas que "causan grave daño a la salud en cantidad de notoria importancia", ocho años de prisión y una multa de 1.326.276 euros.

La mayor sentencia

El fallo del caso Karar se consagra como el mayor en España desde que comenzó el siglo XXI atendiendo a tramas de tráfico de cocaína.

En 2001 tuvo lugar la operación Grumete, un dispositivo contra el narcotráfico donde participó el GEO de la Policía Nacional, la DEA estadounidense y la Policía Montada de Canadá.

Aquí, se detuvo al mítico capo gallego de la droga José Ramón Prado Bugallo, más conocido como Sito Miñanco. Se interceptó el Agios Constandino, un mercante con cuatro toneladas de cocaína en su interior procedente del Caribe con destino España.

También se intervino el pesquero Tatiana, que iba a recibir droga en alta mar para posteriormente ser trasladada a puertos europeos.

Siete años después de este caso, se dio la operación Tabaiba. Se desarticuló una red que utilizaba lanchas rápidas para transportar la cocaína. Las bandas intervenidas, con Manuel Abal Feijoo alias Patoco al frente, estaban especializadas en la recepción de grandes alijos de cocaína en alta mar desde buques oceánicos, según publicó El Faro de Vigo.

Y la más reciente (2015) de impacto similar, el caso Coral I. La Policía Nacional junto con los agentes aduaneros interceptaron 1.500 kilos de cocaína al pesquero Coral.

"Género prohibido"

La Sala relata en la resolución que, en el desarrollo de esta actividad, “los encausados comprometieron la recepción de un cargamento de droga”, en concreto, la que transportaba el MV Karar, que zarpó de Panamá y en el que se cargó la cocaína frente a la costa de Colombia.

Su principal función, según señalan las juezas, era "la de salir al encuentro del buque, en unas coordenadas determinadas, con las lanchas rápidas de las que disponían, las cuales se hallaban especialmente acondicionadas para esa actividad, y el posterior traslado y ocultación en tierra de la droga alijada".

El tribunal destaca en el fallo que los encausados "tenían a su disposición para la comisión de su ilícita actividad de narcotráfico cuatro embarcaciones, constitutivas, todas ellas, de género prohibido".

Datos de Fiscalía

Como ya publicó este diario, la Fiscalía Especial Antidroga indicó que, aunque de forma más soterrada que en Andalucía, las rías gallegas siguen siendo una importante vía de entrada de cargamentos de cocaína, procedentes de Sudamérica o de la ruta africana del noroeste.

Esta mercancía llega a la costa por medio de "buques nodriza, veleros y semisumergibles (cada vez más frecuentes)", detalla la memoria de la Fiscalía.

En Pontevedra se detectó un entramado criminal dedicado a "la subrepticia fabricación y venta de embarcaciones semirrígidas destinadas al tráfico de hachís en el estrecho de Gibraltar".