El último ganador del bote de 'Pasapalabra', Óscar Díaz.

El último ganador del bote de 'Pasapalabra', Óscar Díaz.

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Óscar Díaz, el último ganador del bote de 'Pasapalabra': en qué se gastó los 1,8M después de que "Hacienda se quedara el 43 %"

EL ESPAÑOL entrevista al madrileño para hablar sobre su último proyecto: volver a poner en marcha 'Sin ir más lejos', el grupo de música que fundó en su juventud del que es el vocalista.

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Queda poco para que Óscar Díaz, el último ganador del bote de Pasapalabra, conozca a su sucesor o sucesora, ya que Antena 3 ha anunciado que el millonario premio con casi 2,7 millones de euros se lo llevará próximamente Manu Pascual o Rosa Rodríguez, actuales participantes del programa con casi 300 duelos a sus espaldas.

Hay que recordar que el 15 de mayo de 2024 el madrileño entró en la historia de Pasapalabra al llevarse 1.816.000 euros del bote del concurso (el quinto más alto entregado desde su estreno, que ahora pasará a ser el sexto en cuanto Rosa o Manu se lo lleven) tras contestar a las 25 letras del Rosco del concurso, eliminando a Moisés Laguardia en su enfrentamiento número 154.

"Con la F, apellido del arquitecto que diseñó la Villa Wenhold, en la ciudad alemana de Bremen", le preguntó Roberto Leal a Óscar, que templó los nervios antes de responder "Fahrenkamp" para llevarse más de 1,8 millones de euros.

Óscar, en 'Pasapalabra'.

Óscar, en 'Pasapalabra'.

"El cambio más radical fue que paré de hacer lo que llevaba siete meses haciendo, que era ir al plató a concursar en Pasapalabra, saludar al equipo, a los invitados, a Roberto Leal y a Moisés para jugar", recuerda el madrileño de aquel día.

Camino de dos años de su victoria, el jefe de prensa de torneos de golf, tras ingresar en su cuenta un poco más de un millón de euros (1.026.040), de los que se quedó Hacienda el 43,5% del premio, que es lo que se tributa en Madrid, Óscar ha encontrado un nuevo destino a parte del dinero ganado aquel día.

Y es que podría decirse que gracias al bote del programa de Antena 3, el concursante ha podido dedicarse a una de sus pasiones y recuperarla: la música. "El cambio de paradigma vital del hecho de poder disponer de más tiempo, y eso tengo que agradecer solo a Pasapalabra, pues te permite recuperar ciertas inquietudes", admite.

El madrileño le ha explicado a EL ESPAÑOL que, al ser el vocalista del grupo Sin ir más lejos no ha tenido que invertir mucho dinero en el equipo, aunque sí que hay que pagar el uso del local de ensayo, que es algo que hacen entre los miembros del grupo, y alguna cosa más.

"Pero sí es cierto que Pasapalabra me ha ofrecido la posibilidad de tomarme la vida con más tranquilidad y de emplear tiempo en una afición que tenía abandonada durante mucho tiempo".

"El hecho de poder reunirme con el grupo ha sido impuesto a la buena voluntad de Miguel Ángel, de José Esteban, de Jaime y de Arturo, que han decidido subirse al carro y volver a participar en este proyecto", comenta.

Óscar, de pequeño.

Óscar, de pequeño. Cedida

También aclara que el grupo, que tocará el 29 de enero en el Independance Club (Calle de Atocha, 127) a las 20.30 horas, no tiene vocación profesional "porque no queremos. Cada uno tenemos nuestra vida orientada, nuestros trabajos y tenemos nuestro camino bastante trazado, no nos vamos a ganar la vida con la música, simplemente nos está divirtiendo muchísimo quedar todas las semanas para ensayar y de vez en cuando pues daremos algún concierto", apunta Óscar.

Los que acudan al evento podrán encontrar a caras muy conocidas del mundo de los concursos o, a incluso a Juanra Bonet (se conocieron en ¡Boom!) o Roberto Leal (por su paso por Pasapalabra).

"Están invitados, pero sus vidas son complicadas. Por ejemplo, creo que Juanra tiene grabaciones ese día de ¡Allá tú! en Barcelona, y no sé si estará en Madrid para venir. Roberto me parece que tiene una presentación de un libro, pero bueno, invitados están y también he hablado con todo el equipo de Pasapalabra, a ver si se puede acercar a alguno".

ÓScar Díaz con 'Sin ir más lejos'.

ÓScar Díaz con 'Sin ir más lejos'.

"No puedo decir nombres, pero si te digo que va a haber gente del mundo de los concursos en el concierto, tanto de la vertiente Pasapalabra como de la vertiente Saber y ganar", desvela a EL ESPAÑOL.

Nacimiento del grupo

La historia de Sin ir más lejos arranca a principios de los años 90, cuando Óscar estudiaba Informática en la Universidad Politécnica de Madrid. Allí coincidió con Arturo Otegui, compañero de clase y de equipo de baloncesto.

"Un día, después de un partido, me dijo: ¿Por qué no te vienes un día a ensayar? Tenemos un grupillo", recuerda. Aquella invitación, lanzada casi como quien propone tomar algo, acabó convirtiéndose en el germen de una banda que durante años formó parte del circuito amateur madrileño. "Fui al local, me gustó, les gusté y empecé a ensayar con ellos", resume.

El grupo funcionó durante buena parte de la década, aunque la vida de Óscar por entonces era un rompecabezas de obligaciones. "Trabajaba, estudiaba, tenía una pequeña editorial… y no me daba la vida", admite.

Óscar Díaz, en su juventud, cantando con 'Sin ir más lejos'.

Óscar Díaz, en su juventud, cantando con 'Sin ir más lejos'. Cedida

Aun así, tras un parón inicial, regresó en 1993 gracias a un reencuentro fortuito con el bajista durante la mili. "Me propuso volver y en ese momento tenía algo más de margen. Desde entonces estuvimos en activo hasta principios de los 2000".

Hoy, tres décadas después, Sin ir más lejos vuelve con la misma formación: Arturo y Jaime Otegui a las guitarras, Miguel Ángel y José Esteban Mallén en la base rítmica, y Óscar como vocalista. También se sumará en algún tema Antonio Areses, antiguo teclista.

"El reencuentro ha sido precioso", confiesa. "Hemos preparado un repertorio lleno de clásicos, desde Leño o Los Ronaldos hasta Queen, U2 o Blur".

Aunque nunca tuvieron vocación profesional, el grupo llegó a tocar con frecuencia en el circuito madrileño. "Tocábamos una o dos veces al mes y era muy divertido. Era un ambiente más amateur, más abierto", explica.

Aquella escena, más espontánea y menos profesionalizada que la actual, permitía que bandas de amigos se subieran a escenarios pequeños sin más pretensión que pasarlo bien.

"Ahora todo es más profesional —y está bien que sea así—, pero los grupos de amigos están en otra onda", reflexiona. Aun así, el espíritu de entonces sigue intacto: "No queremos ganarnos la vida con la música. Solo queremos divertirnos, ensayar y, si apetece, dar algún concierto".

Su vida actual

Ese millón de euros ganado en Pasaplabra más sus ingresos por su trabajo como jefe de prensa de torneos de golf han hecho que Óscar tenga una vida tranquila e invierta el dinero en diferentes proyectos.

"No hemos hecho gastos sustanciales, más allá de algún viaje y de las celebraciones que hemos hecho con familia, amigos y equipo del programa. Además, empecé a concursar en Pasapalabra justo después de mudarnos de piso, en septiembre de 2023, y hemos aprovechado para hacer algunos retoques y adecentarlo una pizca más", comenta.

Admite que de vez en cuando se enreda un poco en distintos ámbitos, como el de la música, porque "de eso no nos libramos nadie. Me considero un privilegiado y procuro tenerlo bien presente".

"A veces, haciendo cosas absolutamente mundanas y normales como dar un paseo o estar leyendo un libro en casa, me obligo a pensar en el tremendo lujo que supone poder disfrutar de cosas así siempre que me apetezca".

Óscar Díaz (i) y Jon Rahm (d).

Óscar Díaz (i) y Jon Rahm (d). Cedida

"Los autónomos sufrimos el eterno síndrome de la carestía futura y a veces nos echamos a las espaldas más obligaciones laborales de las que deberíamos, así que poder escoger y respirarse hace extraño a la vez que maravilloso, por qué no decirlo".

Además, Óscar es jefe de prensa del circuito europeo de golf, un trabajo que le ha llevado a participar en proyectos de enorme relevancia internacional.

"He estado implicado en la presentación de la Ryder Cup 2031, que volverá a un país europeo por segunda vez en la historia", explica.

La competición, que enfrentará a Estados Unidos y Europa en Girona, cuenta con un respaldo institucional y privado de primer nivel. "Va a ser espectacular volver a ver a Estados Unidos y Europa luchando por esta competición en Girona", afirma.

Además, lleva la jefatura de prensa del Estrella Damm Catalunya Championship, un torneo vinculado a la Ryder Cup que se celebrará en distintos campos de Cataluña durante los próximos años y que en 2026 se disputa en el Real Club de Golf El Prat, en Barcelona, del 7 al 10 de mayo.

"Las últimas ediciones tendrán lugar en el mismo campo donde se jugará la Ryder en 2031, para que los jugadores puedan familiarizarse con él", detalla.

Con más tiempo libre que en etapas anteriores, Óscar reparte su vida entre la familia, la lectura, la escritura y ahora la música. "No solo como oyente, sino como ejecutante", dice con una sonrisa. "Volver a tocar con mis amigos de siempre está siendo un regalo".

Análisis de Pasapalabra

Óscar sigue viendo Pasapalabra a diario. Lo hace con la perspectiva de quien ha vivido desde dentro la presión del Rosco, la exigencia del día a día y la dificultad de alcanzar el bote. Sobre la situación actual del concurso, lo tiene claro: "Lo veo muy equilibrado".

La supuesta ventaja de la antigüedad, dice, se diluye cuando ambos concursantes acumulan cientos de programas. "Rosa está casi en 300 y las diferencias se reducen".

El verdadero muro está en los cerrojos de fuera de diccionario (preguntas sobre historia, música…): "Son durísimos. Yo acertaba uno cada 12 o 13 programas", explica.

"Para completar el Rosco necesitas cuatro cerrojos: dos de diccionario y dos de fuera. Que se alineen los astros es muy difícil". Aun así, confía en ambos: "Los dos tienen nivel de sobra. Han rozado el bote y cualquiera puede conseguirlo".