Un grupo de alumnos de instituto realizando un examen.

Un grupo de alumnos de instituto realizando un examen. EP

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Devolver la autoridad al docente o mejorar la comprensión lectora: los 5 retos para evitar un nuevo batacazo en PISA 2025

A finales de 2026, la OCDE publicará los resultados del estudio trienal que evalúa las competencias educativas de los alumnos de 15 y 16 años. España espera no repetir los malos resultados de 2022.

Más información: España está de 2 a 3 cursos por detrás de Japón, primera en PISA: la década perdida de la educación

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El calendario escolar de 2026 de España tiene una fecha marcada en rojo: el día de la publicación del informe PISA 2025. Para el sistema educativo español no será una prueba más, sino que será el examen de recuperación tras haber firmado en la edición anterior2022el peor resultado de la historia en Matemáticas y los segundos peores en Lectura y Ciencias.

Mientras 40.000 alumnos de 15 y 16 años de toda España terminaban las pruebas de campo la pasada primavera, en los despachos de los expertos se seguían analizando las razones que expliquen por qué los estudiantes españoles han bajado sus puntuaciones y su nivel de rendimiento académico durante los últimos 15 años.

Según ha podido comprobar EL ESPAÑOL, la bajada en el rendimiento académico responde a diversas causas. Algunas pueden considerarse endémicas de nuestro sistema educativo, como el gran tamaño de los currículos. Otras pueden estar relacionadas con las consecuencias de la LOMLOE, la ley educativa actual, que, por ejemplo, carga a los profesores de excesiva burocracia impidiendo que tengan tiempo de preparar las clases.

Año informe PISA Puntuación de España en Matemáticas Puntuación de España en Lectura Puntuación de España en Ciencias
2000 476 493 491
2003 485 481 487
2006 480 461 488
2009 483 481 488
2012 484 488 496
2015 486 496 493
2018 481 477 483
2022 473 474 485

Fuente: PISA | Elaboración propia

“Se ha cargado a los docentes de un exceso burocrático absolutamente lamentable. Y cuanto más burocracia, menos tiempo para actuar. Y es que tampoco hay que ser un genio para la educación: quita trabajo burocrático y deja a los profesores delante de los niños; déjales preparar bien sus clases”, ha dicho a este medio el filósofo, pedagogo y maestro Gregorio Luri.

Este diario, en consecuencia, ha querido indagar en los retos principales que debería abordar la educación en España para fortalecer el aprendizaje y, por tanto, mejorar los resultados en PISA. La mejora de los siguientes cinco aspectos, por tanto, provocaría que los estudiantes españoles puedan romper la tendencia negativa en las pruebas de cara a los próximos informes.

1- Fortalecer la comprensión lectora

La caída en Lectura no es un accidente puntual, sino que España ha pasado de los 496 puntos en 2015 a 474 en 2022, por debajo de la media de la OCDE y la UE. Es decir, la bajada es continua durante varios informes consecutivos.

El problema, no obstante, empieza antes de la ESO. En PIRLS 2021, la gran evaluación internacional de comprensión lectora en cuarto de Primaria, España obtuvo 521 puntos, con una caída de siete puntos respecto al ciclo anterior. A partir de esos datos, un informe de la Universidad de Granada advierte que los alumnos de Primaria españoles “se están quedando atrás en los niveles de comprensión lectora”.

Evolución decreciente del rendimiento en Lectura de 2012 a 2022.

Evolución decreciente del rendimiento en Lectura de 2012 a 2022. PISA 2022

Por tanto, fortalecer la comprensión lectora de los alumnos debe ser esencial para volver a unos resultados óptimos, ya que “si un alumno no comprende lo que lee, de nada sirve”, sostiene Luri. Pero el experto dice que en España, en la que tristemente hay “17 sistemas educativos”, hay casos de éxito.

“En Asturias se ha hecho una revolución en resultados en comprensión lectora y lo que deberíamos hacer todos es analizar con lupa lo que han hecho en Asturias para imitarlo sin mirar el color del partido que ha ejecutado la política”, explica.

2- El problema de las Matemáticas

El resultado de las Matemáticas en PISA 2022 fue pírrico. Con un 473, España firmó su peor resultado de la historia, un mal récord que se espera enmendar en PISA 2025. Entonces, España logró su peor resultado desde que participa en las pruebas: 473 puntos, 11 menos que en 2012 y muy lejos de países como Estonia (510) o Países Bajos (493).

Lo más preocupante no es sólo la media, sino la distribución: han aumentado los alumnos que no alcanzan el nivel básico, y el porcentaje de estudiantes excelentes (niveles 5-6) es apenas del 6 %, frente al 9 % de la OCDE.

En este sentido, la OCDE y los investigadores coinciden en que una parte del problema está en la formación matemática de los docentes de Primaria. El estudio internacional TEDS-M ya situó a España por debajo de la media en conocimiento matemático para la enseñanza de sus futuros maestros.

Evolución decreciente del rendimiento en Matemáticas de 2012 a 2022.

Evolución decreciente del rendimiento en Matemáticas de 2012 a 2022. PISA 2022

Pedro Ramos, profesor de la Facultad de Educación de la Universidad de Alcalá, señala que ése es uno de los orígenes de fondo de los malos resultados: “La formación deficiente y poco especializada de los profesores de Primaria es una de las causas fundamentales de este problema”.

Según este mismo experto, “más de dos tercios de los maestros optaron en su momento por carreras de Letras” y llegan a Magisterio tras haber abandonado las Matemáticas en Secundaria, con muy pocas horas de formación matemática en la carrera.

Pese a ello, tampoco ha ayudado la manera en la que la LOMLOE plantea la enseñanza de las Matemáticas “porque no se acaba de entender la relación que hay entre conocimientos y competencias”, dice Luri.

“Mira, yo soy un señor adulto que ha leído bastante de psicología y pedagogía y me encuentro con la competencia específica número 10 de Matemáticas de cuarto de ESO, que dice lo siguiente: 'Desarrollar destrezas sociales reconociendo y respetando las emociones y experiencias de los demás, participando activa y reflexivamente en proyectos en equipos heterogéneos con roles asignados, para construir una identidad positiva como estudiante de matemáticas, fomentar el bienestar personal y grupal y crear relaciones saludables'. ¿Cómo se evalúa eso? A los profesores les dicen que tiene que evaluar eso, pero al menos yo soy incapaz de interpretar lo que quiere decir. Necesitaría la piedra Rosetta para entenderlo”, dice el experto.

3- Programas enciclopédicos

Uno de los diagnósticos más repetidos en las publicaciones de la OCDE y en los análisis de expertos como Andreas Schleicher, director de Educación de la organización, es la necesidad de “limpiar” el currículo. España tiene una tradición de programas enciclopédicos donde el profesor corre para terminar el temario, a menudo a costa de la profundidad.

La LOMLOE ha querido corregir este rumbo introduciendo un currículo competencial alineado con las recomendaciones europeas, pero los informes de la OCDE y la Comisión Europea subrayan que el cambio en las normas no se ha traducido aún en un cambio profundo en las aulas. En Primaria y ESO sigue predominando una enseñanza fragmentada por asignaturas, exámenes centrados en el recuerdo literal y poco trabajo interdisciplinar o por proyectos.

El reto para llegar a PISA 2025 con otra cara es doble: adelgazar de verdad el currículo —menos temas, mejor elegidos— y cambiar la cultura de aula para que cada unidad didáctica se traduzca en problemas reales, proyectos y situaciones nuevas que obliguen al alumno a pensar y no sólo a repetir.

Un profesor dando clase.

Un profesor dando clase.

Pese a ello, hay expertos como Francisco López Rupérez, expresidente del Consejo Escolar del Estado y actual director de la Cátedra de Políticas Educativas de la Universidad Camilo José Cela, que sostienen que la LOMLOE no es una ley que exija a los alumnos.

La ley actual persigue promover el principio de igualdad de oportunidades, pero a través del facilismo: rebaja el nivel, da facilidades para una evaluación positiva, y rebaja las condiciones para la promoción…”, ha confesado a EL ESPAÑOL. Por tanto, es posible que los alumnos que se examinaron la pasada primavera para PISA 2025 no logren mejorar los resultados obtenidos por España en 2022.

4- Devolver la autoridad al profesor

Pese a todo, no todo lo que se debería mejorar tiene que ver con la pedagogía o con los currículos, sino que el factor humano es importante. En este sentido, el informe El apoyo de los docentes a sus estudiantes, publicado por Funcas, pone el dedo en la llaga sobre un factor que PISA mide con precisión: el clima disciplinario.

Los datos de la serie histórica muestran que el ruido, el desorden y la distracción por dispositivos digitales en las aulas españolas están por encima de la media de la OCDE, lo que correlaciona directamente con peores notas. Por ello, hay una necesidad urgente de devolver la autoridad a los profesores.

“Tenemos la evidencia empírica de PISA que indica que los profesores españoles requieren mucho más tiempo que el promedio de la OCDE para empezar las clases, es decir, hasta que logran poner orden. Esto indica que hay un problema de clima escolar que incide en la práctica docente”, explica López Rupérez.

Además, el experto insiste en la necesidad de cuidar a nuestros profesores: “El factor crítico por excelencia a la hora de explicar el resultado de los alumnos es la calidad del profesorado. Tenemos evidencia empírica muy robusta sobre esto gracias a investigadores como John Hattie. Bien, en España, por desgracia, llevamos décadas sin reformas sustantivas en las políticas centradas en los profesores. Estas políticas deberían centrarse en dos aspectos: las políticas de selección y de acceso a la profesión docente, y las de desarrollo profesional y carrera”.

5- Brechas sociales y abandono escolar

España mantiene, pese a todo, un nivel de equidad algo mejor que la media: la diferencia de puntuación en Matemáticas entre el 25 % de alumnos más favorecidos y el 25 % más desfavorecidos es de 86 puntos, frente a los 93 de la media OCDE. Pero las brechas siguen siendo grandes, y las investigaciones más recientes alertan de nuevos factores de riesgo.

La llamada “pantallización” de la infancia es uno de ellos. En un análisis de los grandes estudios internacionales, varios expertos españoles señalan el uso intensivo del móvil y de las redes sociales, los cambios en los modelos de crianza y el aumento de la pobreza infantil como posibles “topes” a la mejora del rendimiento.

Los propios cuestionarios de PISA apuntan en esa dirección: los estudiantes que usan el móvil por ocio en el centro escolar obtienen, de media, resultados significativamente más bajos. Como sintetiza Andreas Schleicher en una de sus intervenciones más citadas: “Lo que vemos claramente en PISA es que los estudiantes que usan el móvil por ocio en la escuela tienen, en promedio, niveles significativamente más bajos de rendimiento académico”.

Otro punto crítico es la transición de Primaria a la ESO, donde se concentra la mayoría de las repeticiones y una parte importante del abandono escolar. Un estudio reciente sobre “acciones educativas de éxito” en esa transición, realizado en centros españoles, muestra que prácticas como las tutorías intensivas, la participación activa de las familias y el trabajo cooperativo entre docentes de sexto de Primaria y primero de ESO mejoran las expectativas académicas y el clima de aula.

Finalmente, la llegada de alumnado inmigrante plantea desafíos adicionales. En España, uno de cada siete estudiantes es de origen extranjero, por encima de la media OCDE, y sus resultados en Matemáticas están por debajo de los de sus compañeros nativos, aunque la segunda generación mejora significativamente. Aquí los expertos insisten en tres prioridades: refuerzo lingüístico intensivo, altas expectativas académicas y políticas de mezcla escolar que eviten la segregación por centros.