Iván Vozmediano es ingeniero aeroespacial y piloto de avión y helicóptero.

Iván Vozmediano es ingeniero aeroespacial y piloto de avión y helicóptero.

Reportajes ENTREVISTA

Iván, el 'Pedro Duque' murciano que está en la rampa para viajar a la Luna en 2030

El ingeniero y pìloto Iván Vozmediano ha superado la primera fase del proceso abierto por la Agencia Espacial Europea para seleccionar a los astronautas de su primera misión tripulada a la Luna.

4 octubre, 2021 02:31

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El ingeniero y piloto español Iván Vozmediano Peces (Cartagena, 1981) está más cerca de cumplir su sueño: ha superado ya la primera fase de la convocatoria abierta por la Agencia Espacial Europea (ESA) para seleccionar a los cuatro astronautas que viajarán en su primera misión tripulada a la Luna, prevista para 2030.

Salvo que China se adelante, será el primer viaje tripulado a la Luna desde el final de las misiones Apolo en los años 70, y el primer paso para establecer una base permanente en el satélite.

Iván Vozmediano es ingeniero aeroespacial por la Universidad Politécnica de Madrid, tiene un Máster en Ensayos de Vuelo y actualmente realiza un doctorado en Desorbitado de Basura Espacial por la Universidad Carlos III de Madrid. Además es piloto de avión y helicóptero con 2.000 horas de vuelo. 

Si supera el proceso de selección abierto por la Agencia Espacial Europea (ESA), que culmina en 2023, dedicará los próximos siete años a su entrenamiento como astronauta, que se desarrolla en sedes diseminadas por medio mundo: Hamburgo, Kazakhstan, Star City (Rusia), Houston, Japón. 

¿Por qué se ha presentado candidato para ser astronauta de la Agencia Espacial Europea?

Era un sueño desde niño, mirar la Luna y las estrellas y querer subir ahí arriba. Según fui creciendo vi la complejidad que tenía, como que se desvanecen un poco ese tipo de sueños y se convierten en cosas más reales. Nunca perdí la ilusión y fui trabajando en cosas similares: estudié Ingeniería Aeroespacial, me formé como piloto y piloto de ensayos, ahora estudio un doctorado sobre desorbitado de basura espacial. Y fui dando pasitos hacia esa dirección. Ahora he tenido la suerte de cumplir los requisitos de la convocatoria de la Agencia Espacial Europea y estoy en el proceso de selección.

Iván Vozmediano, candidato a astronauta de la Agencia Espacial Europea (I)

¿A qué se dedica actualmente?

Soy piloto de aviones y helicópteros, con 2.000 horas de vuelo. Además tengo mi empresa como consultor, trabajo como ingeniero aeroespacial en cuestiones como ensayos de vuelo. Era piloto del avión ambulancia de Menorca, después estuve volando en una aerolínea, ahora estoy en excedencia por el Covid. Como piloto de helicóptero he hecho mucho ensayo en vuelo de modificación de aeronaves militares y también extinción de incendios.

¿Cuántos aspirantes se presentan a esta convocatoria de la Agencia Espacial Europea?

Se han presentado casi 23.000 personas, de ellas 1.300 españoles. Saldrán seleccionados entre cuatro y seis astronautas titulares, que directamente se irán a vivir a Colonia (Alemania) para iniciar el proceso de instrucción que es largo y duro, y se desarrolla también en Hamburgo, Kazakhstan, Star City (Rusia), Houston, Japón…

Luego hay habrá otros 20 seleccionados de reserva que recibirán una formación como astronautas, pero no tienen que estar allí físicamente durante todo el año. Anualmente se renovará su habilitación para estar disponibles en caso de que sea necesario, porque aumenten las necesidades de la misión o alguno cause baja.

Ivan Vozmediano junto a un helicóptero militar Chinook.

Ivan Vozmediano junto a un helicóptero militar Chinook.

¿Qué requisitos exige la Agencia Espacial para ser candidato a astronauta?

En primer lugar, tener una carrera superior con máster de perfil científico técnico, yo cumplía al ser ingeniero aeroespacial. O bien ser piloto de ensayos con máster de ensayos en vuelo. Es una titulación especial que permite realizar vuelos de ensayos para aeronaves que realizan su primero vuelo o a las que se han realizado modificaciones mayores, cambiando su performance o aerodinámica. Yo por suerte también tengo esta titulación.

Además, la Agencia pide un nivel muy alto de inglés, C1, y valora también otros conocimientos: formación con doctorado, como es mi caso. También se valoraba mucho tener experiencia en vuelo, con algún tipo de licencia como piloto comercial o privado, y tener en vigor el reconocimiento médico de clase 2, el mismo que se pide para piloto privado.

¿En qué consiste el proceso de selección?

La primera fase es un cribado masivo de las solicitudes con esos perfiles, además de una serie de cuestionarios on line. Después viene la fase de psicotécnicos, un día entero haciendo test variados de orientación espacial, memoria, capacidad de concentración... Luego se realizan unas dinámicas de grupo para ver cómo te desenvuelves trabajando en grupo. Lo que hace básicamente un astronauta: arreglar, montar y hacer experimentos.

Después ya viene la prueba médica, similar al reconocimiento que un piloto comercial renueva anualmente. Y la última fase, que para mí es la más compleja al ser subjetiva, una serie de entrevistas con personal responsable de los proyectos, y la última con el director de la Agencia Espacial Europea. Yo voy el 9 de octubre a Hamburgo para hacer los psicotécnicos. Aunque la sede formativa de la Agencia Espacial Europea está en Colonia, en Hamburgo se desarrollan varias fases del proceso de selección.

Iván Vozmediano, candidato a astronauta de la Agencia Espacial Europea (II)

¿Las pruebas médicas son tan exigentes como para un futbolista?

Son similares a las que realiza un piloto comercial anualmente: audiometrías, espirometría, pruebas de vista, de esfuerzo, analítica completa, electrocardiograma… En el trabajo real del espacial más que un gran esfuerzo físico, lo que tiene que soportar es una enorme degradación y atrofia del cuerpo, porque no está sometido a la gravedad. No se trata de levantar un gran peso como que tu cuerpo aguante bien esas condiciones en las que los músculos y los huesos trabajan menos de lo normal. Hay maquinarias allí para hacer ejercicio y mantenerte un poco en forma, pero están más encaminados al mantenimiento y conservarte, más que hacer allí un gran esfuerzo.

En caso de que sea seleccionado, ¿en qué consistirá su entrenamiento y en qué países se va a desarrollar?

El entrenamiento es bastante complejo y multidisciplinar. En Colonia es como la universidad, donde se estudia todo el tema de sistemas… Esta misión no es sólo para estar en la Estación Espacial, la convocatoria habla directamente de una misión tripulada a la Luna en 2030, la primera que realiza la Agencia Espacial Europea. Por tanto hay que estudiar los vehículos, procedimientos de emergencia, supervivencia, los experimentos que se quieran llevar a cabo allí, mecánica de órbita, vehículos espaciales…

El entrenamiento incluye el aprendizaje de ruso porque el vehículo de reentrada puede ser ruso. En Baikonur, Kazakhstan y Star City (Rusia) se estudia todo lo relacionado con los vehículos rusos que se utilizarán, con simuladores del vehículo de reentrada, conocer todos los procedimientos y ensayarlos…

Ivan Vozmediano tiene 2.000 horas de vuelo como piloto de avión y helicóptero.

Ivan Vozmediano tiene 2.000 horas de vuelo como piloto de avión y helicóptero.

En Houston (EEUU) está el Laboratorio de Flotabilidad Neutra (NBL). Es una piscina inmensa de varias decenas de metros de profundidad, en cuyo interior hay una réplica de la Estación Espacial Internacional.

Allí, en trajes espaciales, controlando la presión interna del traje, se consigue que en el agua tengas una flotabilidad neutra similar a la del espacio para hacer una serie de pruebas, como arreglar, instalar y conocer partes de la Estación Espacial Internacional.

De este modo sirve de campo de entrenamientos por si, una vez en la Estación, tienes que realizar un paseo espacial, por ejemplo salir a arreglar un panel. También se realizan pruebas de supervivencia en el mar (te tiran y rescatan) y de fuerza centrífuga, para que el cuerpo aguante ese tipo de aceleraciones que se pueden dar en un cohete

Es un entrenamiento muy variado, además con el condicionante de que se trata de una misión muy nueva, el primer viaje tripulado de la Estación Espacial Europea a la Luna. Si finalmente la misión se realiza en 2030, será un entrenamiento de casi siete años.

El programa de instrucción de los astronautas de la Agencia Espacial Europea.

El programa de instrucción de los astronautas de la Agencia Espacial Europea.

La era de los transbordadores espaciales concluyó en 2011. ¿Con qué tipo de aeronave se realizará esta misión a la Luna?

El programa Artemis de la NASA, en el que participa la Agencia Espacial Europea, y el programa Heracles de la Agencia Europea junto a Canadá y Japón, ya se plantean el próximo viaje a la Luna. Hay algunas naves en diseño y construcción, como la Orión.

Pero la tecnología avanza tan rápido que creo que va a ser algo más revolucionario, distinto a lo que hemos visto hasta ahora. Ya hemos visto a Elon Musk con sus vuelos espaciales, el SpaceX, que introducen otra filosofía: con un aterrizaje en vertical giroestabilizado, como un dron. Ahora con la tecnología eléctrica, el uso de la tecnología solar, ya hay motores en desarrollo de plasma... creo que va a cambiar completamente el concepto de aquí a 2030.

¿Cuáles son los mayores riesgos de esa misión tripulada?

-El riesgo para el ser humano es obvio, ya que hablamos de un medio en el que no hay oxígeno, por lo que tiene que haber un suministro con sistemas redundantes, y las temperaturas alcanzan centenares de grados positivos y negativos, al no tener protección de la atmósfera Ya hubo un trágico accidente cuando el trasbordador espacial Challenger se desintegró (en 1986), al perder una plaqueta de aislante térmico segundos después del lanzamiento.

Pero si el hombre logró llegar a la Luna con la tecnología que había en 1969, con la que tenemos ahora se puede realizar la misión sin asumir grandes riesgos. Antes o después llegaremos a unas circunstancias en las que será un viaje más, como es ahora tomar un avión.  Hace 100 años, en los inicios de la aviación, era algo completamente impensable que 800 personas se puedan subir a un Airbus y recorrer la mitad del planeta en 12 horas.

En otros 100 años, nosotros no lo veremos pero será un transporte más, un medio en el que subirá gente sin ningún tipo de formación, solo por viajar, disfrutar o experimentar, y seguramente será algo teledirigido como los drones o hasta los trenes sin conductor en los que ahora nos subimos.

Igual que los hermanos Wright en los inicios de la aviación, nos ha tocado vivir una época en la que estamos todavía en la frontera, en el descubrimiento de la nueva era del espacio. Algo que se normalizará en unos años, estoy seguro.

Iván Voizmediano es también piloto de ensayos para la modificación de aeronaves.

Iván Voizmediano es también piloto de ensayos para la modificación de aeronaves.

¿El viaje previsto para 2030 puede ser el primer paso para establecer una estación permanente en la Luna?

La Agencia Espacial Europea lo orienta así, no quiere que sea un viaje puntual. Con la tecnología actual es muy factible y razonable que a medio plazo se pueda establecer allí un campamento base, una estación permanente. Creo que todas las agencias, en mayor o menor medida, se lo están planteando. La NASA ya prepara su regreso a la Luna y los chinos que seguramente no tarden en hacerlo. No sé si se hará una estrategia común y será una base que puedan visitar todas las agencias, como ocurre con la Estación Espacial Internacional.

¿En qué consiste el Doctorado en Desorbitado de Basura Espacial que está realizando actualmente?

Hemos lanzado tantos objetos al espacio sin un plan de recuperación, sin conocer cómo iban a terminar y sin dispositivos que facilitaran su destrucción o reentrada en la atmósfera y caída al océano, que hay decenas de miles de objetos orbitando, algunos de un milímetro, pero a la velocidad que se mueven, a miles de kilómetros por hora, son muy dañinos.

Hay imágenes espectaculares: en la cúpula de la Estación Internacional Espacial hay una rotura, causada por el impacto de algo milimétrico. Y no tan milimétrico: también hay motores cohete en órbita, satélites enormes de decenas de metros... Es una amenaza tremenda que condiciona la órbita de los satélites actuales, de la Espación Espacial, del lanzamiento de vehículos y cohetes que tienen que atravesar ese cinturón de asteroides que hemos creado, que es un cinturón de basura.

Ya se lleva un tiempo estudiando cómo frenar eso, cómo hacer que los nuevos satélites y vehículos tengan un dispositivo que los ayuden a ser eliminados, que hagan frenar su órbita, caigan, reentren en la atmósfera y se desintegren. O con dispositivos de recoger basura: mallas magnéticas que atraen los objetos y láser que fulmina o frena esos dispositivos y los hace caer. Ya se ha hecho alguna prueba desde la isla de Gran Canaria, desde el Observatorio del Teide, con un telescopio láser.