Raúl y Romina.

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Reportajes

La escabrosa llamada en la que se delata el asesino de Romina: "Me pasé el día quemándola"

Raúl, presunto autor del crimen, llamó a un amigo días después de meter en la barbacoa de su casa a su mujer. 

13 febrero, 2019 18:36

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Raúl Díaz, el presunto autor del asesinato de Romina Celeste, llamó a un amigo para contarle que se había encontrado muerta a su mujer y que había intentado quemarla. También que iban colocados la noche del 31 de diciembre y que ella le había pedido dinero para traer a su hijo desde Paraguay. No reconoce el crimen, pero sí que metió en diferentes bolsas partes de su cuerpo y la tiró; que pasó varios días con el cadáver en casa y que fue a un puticlub varios días después. Está en la cárcel acusado de haber cometido presuntamente dos delitos: homicidio y malos tratos. La conversación, estremecedora, ha sido desvelada por Espejo Público. 

- Amigo: ”¿Que pasa tío?”.

- Raúl: “Pues, eso, buf, que...”. 

- A: “Tuviste bronca y se te fue de las manos”.

- R: “Que no, que no, que no. Yo es que no sé si contártelo te va a perjudicar a ti, porque...”. 

- A: “No, no, no, para nada, cuéntame...”. 

- R: “Pues , eh...yo estaba dormido. Después del colocón de varios días, eh...”.

- A: “¿Eso fue el 31?... o el 1...?”.

- R: “La noche del 31 al 1”.

- A: “Ajá”.

- R: “Ella también se había metido de todo... Incluso pastillas que yo le había quitado a madre, como el diazepan. Vuelve a la carga con que necesita de dinero... que lo quiere ya, que lo quiere ya...eh... y con gritos y con voces sobre todo...”.

- A: “Pero ibais los dos hasta el culo de todo, ¿no?”.

- R: “Sí, sí, sí”.

- R: “Cojo la mochila... ella hace para quitarmela... yo se la cojo, se la quito, me la cojo y me voy. Me voy de casa. Me fumo dos, tres, cuatro, cinco cigarros... ufff... y no sé cuánto tiempo pasa. No sé. Media hora, una hora... Vuelvo a casa y...me la encuentro en vez de en la habitación, me la encuentro en el baño de arriba... ehhh... como sentada, caída o algo así...Y me asustó... y miro a ver... ehhh... no respira”.

- R: “La intento reanimar. Eehhh... está más muerta que muerta. Me asusto muchísimo”.

- R: “El estado que tenía yo, lo que menos que hago es pensar, e intento hacer desaparecer el cadáver. Primero, como en la barbacoa, me tiro todo el día quemando a todo trapo, que la barbacoa se pone a 350 grados y tiene la chapa que es como una especie de horno.Yo no podía estar delante porque no aguanto la situación... Me iba para adentro. Seguía bebiendo... Salía para vigilar un poco que eso no estuviera completamente descontrolado”.

- R: “Pero entre la borrachera que llevaba y todo me llego a quedar dormido, y eso ya era del día 1 al 2...”.

- R: “El día 2 me despierto y todo me parecía un sueño. Entonces meto la barbacoa dentro de la zona de la lavadora y me pongo a coger bolsas, todo en bolsas, todo en bolsas...El día 2 por la tarde alquilo un coche y el día 3 por la noche tiro una parte todo en bolsas de lo que estaba prácticamente quemado en una zona de la isla en el mar, lo que podía tirar por peso”.