Cuatro curiosidades sobre Gastón, el tiburón toro del Aquarium que cumple 20 años en A Coruña
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Curiosidades sobre Gastón, el tiburón toro del Aquarium que cumple 20 años en A Coruña
Este martes el tiburón que corona la sala Nautilus de la Casa de los Peces celebra su aniversario desde que se mudó a la ciudad herculina
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El tiburón Gastón es, junto a las focas, uno de los principales atractivos del Aquarium Finisterrae de A Coruña. Su ubicación en el tanque de la sala Nautilus ha sido desde hace años una parada obligatoria para los visitantes del museo coruñés.
Este martes, 24 de febrero, Gastón cumple 20 años desde que llegó a la ciudad en el 2006, y en Quincemil hemos querido celebrar su aniversario desvelando algunas curiosidades de este tiburón toro que tiene desde hace décadas fascinados a los coruñeses y coruñesas.
Por ello, para conocer más sobre él hablamos con Antonio Vilar, biólogo de la Casa de los Peces y, probablemente, la persona que más conoce a Gastón en A Coruña.
Gastón llegó un 24 de febrero de 2006 a la ciudad herculina procedente del acuario de Brest, en la Bretaña francesa. Lo que pocos saben es que llegó a A Coruña a través de un intercambio entre acuarios. "La oportunidad surgió cuando estaba en un congreso y un colega del acuario de Brest me comentó que estaban buscándole una nueva casa", explica Vilar. En aquel entonces, Gastón convivía con otros dos tiburones de su especie, un macho y una hembra, lo que generaba disputas territoriales que le causaban algunas heridas.
Hoy, con casi 30 años, Gastón vive completamente aclimatado en el tanque del Aquarium, donde convive con otras especies de peces y tiburones: "En el acuario de Brooklyn, en Nueva York, llegué a ver uno que vivió 45 años". A pesar de presentar un "aspecto fiero", el biólogo explica que el tiburón toro es una especie bastante fácil de mantener en los acuarios. "Con esos dientes, con esa boca abierta y esos dientes puntiagudos, no hace que tenga un aspecto muy típico de tiburón", señala.
Además, a diferencia de otros tiburones, Gastón tiene una particularidad: "Puede dejar de nadar y descansar en el fondo del acuario". Esto se debe a que, a diferencia de la mayoría de tiburones que necesitan nadar constantemente para oxigenarse, Gastón puede tragar aire y almacenarlo en su estómago, funcionando así como una especie de vejiga natatoria similar a la de los peces óseos. "Según la cantidad de aire que tenga, puede mantenerse estable en la columna de agua sin esfuerzo y descansar en el fondo", añade Vilar. Una característica poco común que lo hace ser aún más especial.
En cuanto a la reproducción, el biólogo explica que los tiburones como Gastón poseen pterigopodios, unos pequeños órganos reproductores que les permiten aparearse con las hembras. "El acto de cortejo es bastante agresivo, porque el macho y la hembra deben mantenerse juntos, y lo hacen utilizando la boca", detalla. "El macho agarra a la hembra y, mediante uno de sus dos pterigopodios, la fecunda", completa.
Con el tamaño de un tiburón como Gastón uno pensaría que debe de comer una cantidad importante de comida. Una teoría que Antonio Vilar desmiente: "Come tres veces a la semana y cuando lo hace no come, de cada vez, más de un kilo de pescado". Este tipo de tiburones engancha directamente a la presa y se la traga. "Suele comer merluza, lubina y caballa cortada en troncos", añade el biólogo.
Dos décadas después de su llegada a la ciudad herculina, Gastón se ha ganado los corazones de miles de coruñeses que han crecido descubriendo los misterios de la sala Nautilus y esperamso que siga haciéndolo por muchos años más con más generaciones.