Casco histórico de Santiago de Compostela.

Casco histórico de Santiago de Compostela. Archivo

Santiago

La zona vieja de Santiago gana población, pero pierde comercio local: Más de 200 tiendas son turísticas

A pesar de la creencia de que en el casco histórico de Santiago cada vez vive menos gente, durante los últimos años la población ha aumentado un 16,5%. Sin embargo, el tejido comercial de proximidad se ha visto totalmente reducido, cerrando más de 50 establecimientos en los últimos 5 años y con más de 200 locales turísticos solo en la zona vieja

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A pesar de la falsa creencia de que la zona vieja cada vez pierde más habitantes, la realidad es distinta. Según datos del Padrón municipal (en febrero de 2025) la población total empadronada en esta zona de la ciudad era de 10.708 personas, 4.983 hombres y 5.725 mujeres. La población fue creciendo a lo largo de los años, un 16,5% más respecto a comienzos del siglo.

Este crecimiento está bastante ligado a la aprobación del "Plan especial de protección y rehabilitación de la ciudad histórica de Santiago" (PE-1), aprobado en 1997 y modificado puntualmente en diversas ocasiones, como la que limitaba los alojamientos temporales en las ordenanzas residenciales de la ciudad histórica o la prohibición de nuevas tiendas de souvenirs en la zona histórica.

Este plan nació para preservar el uso residencial y el tejido social y comercial de la zona, garantizando el equilibrio entre turismo y residentes. En relación con esto, los datos del Padrón municipal resaltaban una pérdida de población concentrada en calles que se perciben más como turísticas, como la rúa de Acibechería, la rúa de San Francisco o la rúa da Caldeirería, una de las calles más comerciales del siglo pasado. A excepción de la rúa do Franco, que registró un aumento de la población significativo de más del 40% desde 1997 (tras la aprobación del Plan) hasta el año 2025.

Rúa da Caldeirería en Santiago

Rúa da Caldeirería en Santiago Quincemil

Por otro lado, la rúa das Orfas, la rúa da Trinidade y Costa do Vedor fueron las calles que más experimentaron un aumento de la población.

Pérdida del comercio local

Sin embargo, el aumento de población no dio como resultado la continuación del comercio local. Comprar una barra de pan en la zona es más difícil que adquirir un imán, gran parte del comercio de proximididad tuvo que cerrar sus puertas unido a la aparición de las grandes superficies, a la falta de relevo generacional o a las compras por internet.

En los últimos cinco años, más de 50 establecimientos de proximidad en el casco histórico cerraron, y se han incrementado las tiendas de souvenirs, las de productos típicos (de alta demanda en el mercado turístico) o las de autoservicio (lavanderías o máquinas expendedoras) como cajeros automáticos. En total, hay más de 200 establecimientos, solo en el casco histórico de Santiago, fomentados más a un uso turístico que residencial.

Una de las últimas modificaciones del Plan especial de protección se centraba en el comercio. Así, se prohibían nuevas tiendas de souvenir, de productos típicos (que se pueden integrar en tiendas de alimentación, pero sin superar el 20% de la oferta) o de servicios automatizados.

Lavadería autoservicio y tienda de autoservicio en el casco histórico de Santiago

Lavadería autoservicio y tienda de autoservicio en el casco histórico de Santiago Quincemil

También se prohibía establecimientos relacionados con el juego (casinos, bingos o tiendas de apuestas) y la autorización de pubs, discotecas o café-concierto será bajo un estudio previo de la posible repercusión de su implantación.

La subida de precios de alquiler y venta

En la zona histórica de Santiago, según datos de Idealista, en los últimos cinco años, el precio del alquiler aumentó más del 34%, y el precio medio para alquilar una vivienda es de más de 800 euros, según datos de Fotocasa.

Adquirir una vivienda en esta zona es todavía más complicado. Además de por su elevado precio, donde el valor medio según Fotocasa es de casi 367.000 euros (aumentando casi un 7% más respecto a febrero del año pasado), se encuentra que la lista de venta de edificios en el casco histórico es muy reducida.

Buena parte de la oferta disponible para comprar en las plataformas de compra e inmobiliarias son edificios para rehabilitar. Hace escasos días, el concelleiro de Urbanismo, Vivenda e Cidade Histórica, Iago Lestesgás, anunciaba la rehabilitación de un conjunto de edificios en la rúa de Caramoniña destinados a vivienda pública y la creación de un parque público de vivienda municipal de alquiler en la ciudad histórica, que impulsarán con "algún inmoble" más pero todavía no pueden avanzar ninguno, según relatan fuentes del Concello a Quincemil.

Como bien aclaran desde el Concello, las ayudas para la rehabilitación de viviendas provienen, en su mayor parte, de fondos de la Xunta de Galicia o del Gobierno estatal, que luego la entidad municipal gestiona.

Desde el gobierno local también señalan que se le ha reclamado en numerosas ocasiones a la Xunta un convenio para impulsar un programa de rehabilitación de vivienda, al igual que se ha hecho en otras ciudades gallegas como Ferrol, "pero de momento sen éxito", lamentan.