Manifestación de los trabajadores del Programa Lecer antes del pleno.

Manifestación de los trabajadores del Programa Lecer antes del pleno. Cedida

Cultura

El programa Lecer no se retomará en A Coruña hasta que se pague la deuda: "Quedamos sen traballo e sen cobrar"

El personal lamenta la falta de soluciones y el Concello indica que los pagos comenzaron el pasado viernes

Más información: El personal del programa Lecer se encierra en el Concello de A Coruña para exigir una solución

Publicada

El programa Lecer, suspendido desde hace semanas en A Coruña por impagos de la empresa concesionaria, no se retomará hasta que se haya completado el pago de la deuda. Una veintena de trabajadores se encerraron en la tarde del lunes en la sala de exposiciones de María Pita antes de lograr mantener una nueva reunión con el concelleiro de Cultura, Gonzalo Castro, que estuvo acompañado por Laura Seoane, la directora del IMCE y por Uxío Novo, director del área de Cultura.

Los trabajadores protagonizaron en las últimas semanas varias protestas y concentraciones denunciando impagos por parte de la concesionaria, Serviplus, en los últimos meses del 2025 en el caso de los trabajadores fijos discontinuos y de todo el año en el caso de los autónomos.

Ante esta situación, el Concello anunciaba el pasado 11 de febrero que asumiría las cantidades pendientes de pago, que comenzaron a efectuar el pasado viernes. Fuentes municipales confirman que, una vez finalizados estos pagos, se podrá contratar a una nueva empresa para que se haga cargo del servicio que se presta en el Ágora y en el Fórum hasta la próxima licitación del contrato, aunque no hay una fecha fija en el horizonte.

Bea Álvarez, en representación de los trabajadores, afirma que sienten "cansancio" ya que "onde antes eran días agora son semanas, íamos arrincar en febreiro e agora xa falan de abril... os tempos do IMCE non son reais".

Aunque sí recibirán las nóminas pendientes, durante los meses sin actividad no percibirán un salario, tal y como les indicaron desde el IMCE por su condición de fijos discontinuos.

"Hoxe non é un bo día", lamenta la trabajadora, en referencia a esta situación que afecta a unos 40 empleados.