El tiempo en A Coruña este lunes
Ofrecido por:
La lluvia vuelve a A Coruña para quedarse: así será el final de agosto en la ciudad
La llegada de una borrasca pondrá fin a uno de los agostos más secos de la historia de la ciudad
Te puede interesar: Santa Margarita encara la recta final de su gran reforma: así cambia uno de los parques más emblemáticos de A Coruña
A Coruña cierra esta semana el mes de agosto con un cambio de tiempo respecto a las últimas semanas. Según la predicción de MeteoGalicia, el sol dará paso a la lluvia, que será protagonista durante los próximos días y pondrá fin a uno de los mejores agostos de la historia reciente de la ciudad.
Durante estos días, Galicia quedará bajo la influencia de una borrasca situada al suroeste de Irlanda, que dejará una elevada probabilidad de lluvia en la mayor parte del territorio, con vientos del oeste-suroeste y temperaturas en descenso, incluso con valores bajos para esta época del año.
Una situación que ya se deja notar desde este domingo en A Coruña. La mañana de este lunes, 24 de agosto, empezaba con temperaturas frescas y algo de nubosidad, que han dado paso a los últimos rayos de sol antes de que, de cara al mediodía, previsiblemente empiece a caer la lluvia. MeteoGalicia prevé un 55 % de probabilidad de lluvia durante todo el día. Las temperaturas, eso sí, todavía se mantendrán relativamente altas, entre los 18 y los 25 grados, dejando una sensación de bochorno.
A medida que avance la semana, las lluvias irán ganando terreno, al mismo tiempo que las temperaturas irán bajando cada vez más. Para mañana, martes, se esperan máximas de unos 24 grados en A Coruña.
Sin embargo, el cambio será todavía más evidente a mediados de semana. Para el jueves, la probabilidad de lluvia subirá hasta el 90 %, consolidando un panorama mucho más gris para la recta final de agosto.
En definitiva, después de un agosto de buen tiempo y temperaturas agradables, que también ha dejado a embalses y ríos con bajos niveles de agua, la lluvia y las temperaturas más frescas regresan para despedir un verano en el que no han faltado la playa y el abanico en mano, que ahora darán paso al paraguas y los cielos cubiertos.