Imagen del coche tras el siniestro.
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Un conductor de A Coruña denuncia que la Policía Local siniestró su coche y no se hace cargo el seguro
El afectado cuestiona la versión policial y la decisión de su aseguradora, que le atribuye la culpa pese a las contradicciones detectadas
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Un vecino de A Coruña ha denunciado públicamente la situación derivada de un accidente ocurrido el pasado 3 de abril en la vía de acceso al Castillo de San Antón.
El conductor sostiene que se encontraba finalizando una maniobra de aparcamiento cuando un vehículo de la Policía Local intentó rebasarle en una zona estrecha, impactando contra su coche y causando daños de gran consideración.
Según su versión, el turismo ya estaba prácticamente colocado para estacionar, iniciando la maniobra de marcha atrás, cuando el coche patrulla trató de avanzar sin esperar a que terminase la operación, en un punto donde, asegura, "no hay espacio real para que dos vehículos coincidan si uno está maniobrando".
El resultado fue un impacto que arrancó la parte frontal del coche particular, dejando a la vista elementos internos como el radiador y el motor.
Casi 3.000 euros de reparación
El coste de la reparación superó los 2.600 euros solo en piezas. El vehículo afectado había sido adquirido menos de un año antes, con apenas unos 3.000 kilómetros, lo que, según el conductor, agrava el perjuicio por la pérdida de valor y el hecho de seguir abonando el préstamo del coche.
Además, permaneció dos semanas sin vehículo, lo que le obligó a modificar su rutina diaria e incluso a desplazarse en transporte público para acudir a compromisos laborales.
El doble papel de la aseguradora
La controversia se intensificó tras la intervención de la aseguradora, que también cubre al Ayuntamiento. La compañía determinó que el conductor era el responsable del siniestro, basándose en el parte amistoso y en el informe policial, lo que ha supuesto que tenga que asumir el pago de la franquicia.
El afectado considera que existe un claro conflicto de intereses, motivo por el que ha recurrido a un abogado de libre designación.
Uno de los puntos clave del caso es el contenido del informe de servicio elaborado por los propios agentes implicados. El denunciante asegura haber detectado múltiples incongruencias, como la mención a que el vehículo policial circulaba con señales luminosas y acústicas activadas, mientras que en otro apartado del mismo documento se indica que no utilizaban sirena.
También se recoge, según explica, que el conductor realizó movimientos contradictorios, como avanzar hacia delante o girar bruscamente, algo que niega y que, a su juicio, "no encaja con la posición final de los daños".
Otro aspecto que genera dudas es la intervención que, supuestamente, motivaba la urgencia del vehículo policial. El informe señala que los agentes acudían a un accidente cercano entre una autocaravana y un menor en patinete, pero el afectado afirma que no observó ningún indicio de tal suceso en la zona, situada a escasos metros.
Pendiente de un atestado que no llega
A día de hoy, el atestado oficial del accidente todavía no ha sido emitido. El conductor critica los plazos de elaboración, que según indica pueden alcanzar entre tres y cuatro meses, lo que retrasa cualquier reclamación formal y deja el caso en una situación de incertidumbre.
Ante esta situación, el afectado ya ha presentado una queja ante el Valedor do Pobo y prepara una reclamación de responsabilidad patrimonial contra el Ayuntamiento.