Manuel y Miguel Reija en el juicio de la primitiva millonaria de A Coruña
Ofrecido por:
Los investigadores de la Primitiva millonaria de A Coruña señalan a un ganador: "Sabemos cuando estuvo en cada sitio"
Los investigadores concluyen que "seguía el mismo patrón de juego" y apuntan a José Luis Alonso como beneficiario de la Primitiva de 2012
Puede interesarte: El supuesto dueño de la Primitiva millonaria de A Coruña "solía jugar el mismo número": las fechas de nacimiento
Los policías que llevaron el caso lo tienen claro: José Luis Alonso es el dueño de la Primitiva Millonaria vendida en junio de 2012 en A Coruña. Varios indicios durante la investigación lo señalaron como el "titular legítimo" del boleto, sellado en Carrefour y comprobado en San Agustín.
Tres agentes de la Policía Nacional que testificaron en el juicio arrojaron luz sobre un caso en el que continúa sin haber un claro ganador. Analizaron a todas y cada una de las personas que acudieron a comisaría asegurando ser propietarias del boleto, pero redujeron la lista a tres nombres: José Vidal Paredes, Manuel Ferreiro y José Luis Alonso.
Este último reunía todas las papeletas para ser el titular. Y nunca mejor dicho. Los investigadores llegaron hasta él tras revisar sus resguardos de apuestas en distintas administraciones. "Seguía el mismo patrón de juego. Combinaba los mismos números", explicó uno de los agentes que inició la investigación en 2018.
El día en que se selló el boleto en la administración de Carrefour, se emitieron cuatro apuestas para una misma persona. Esos mismos cuatro boletos se comprobaron dos días después. La policía pudo reconstruir este recorrido gracias a los registros de las terminales y a los códigos identificativos de cada resguardo.
Posteriormente, esos boletos se verificaron en la administración de Manuel Reija. Según los datos aportados este miércoles en la Audiencia Provincial, este dato permitió descartar a Manuel Ferreiro, ya que no consta que el boleto se comprobara en ningún bar de la calle Antonio Noche, como él ya había declarado.
Un mismo patrón de juego
La clave de la investigación estuvo en el patrón de juego. Tras analizar 812 registros, los agentes detectaron a un apostante que repetía siempre la misma combinación de números.
Además, observaron que, después de que el apostante comprobara los boletos y le dijeran que no tenían premio, "volvió a realizar otras apuestas utilizando la misma combinación de números". Inmediatamente después de que Manuel Reija le "ocultara" que no tenía premio.
Fue entonces cuando solicitaron a la SELAE un listado de todas las apuestas realizadas con esa combinación. Descubrieron que "la mayoría de las veces se habían jugado esos números en la zona de Monte Alto y alrededores". Precisamente allí residían José Luis y su mujer. También aparecía en el listado el estanco en el que solía ir a comprar lotería, cuya encargada de la administración también prestó declaración esta mañana en calidad de testigo y que reconoció conocerlo de vista.
Ampliación de la investigación a nivel estatal
Después ampliaron la búsqueda a nivel estatal. Detectaron apuestas con esa misma combinación en Corralejo, Palmanova, Caldas de Reis y Torremolinos. "Por las características supusimos que se trataba de una persona jubilada, así que consultamos viajes del Inserso", explicó uno de los policías.
En esos viajes aparecía un nombre recurrente: Carmen Oseiro, viuda de José Luis. También comprobaron que las administraciones donde se realizaron las apuestas estaban cerca de los hoteles en los que se alojaban. "Coincidía que no había mucha distancia", señalaron.
Tras la muerte "la combinación de números cesó"
Los agentes contactaron entonces con Carmen. En un primer momento pensaron que ella podía ser la apostante, pero "luego nos contó que era su marido el que jugaba". Aun así, en su declaración explicó que ella "le acompañaba".
Por aquel entonces, el matrimonio desconocía la existencia de cualquier expediente relacionado con el boleto. De hecho, José Luis nunca llegó a sospechar que pudiera ser el dueño de los 4,7 millones de euros.
José Luis falleció en 2014. "Tras el fallecimiento de Alonso la combinación de números cesó", concluyó uno de los agentes. Y es que a partir de 2014 ya no se registraron compras con la combinación de esos números.
Manual o automático
Uno de los aspectos clave en el juicio es el tipo de apuesta. Las manuales son las que elige el jugador, mientras que las automáticas las genera la máquina de forma aleatoria. Esta diferencia es relevante porque, aunque la policía identificó a Alonso por sus combinaciones habituales, el boleto premiado se emitió de forma automática.
Los investigadores llegaron a esta conclusión al analizar los cuatro boletos vendidos ese 26 de junio de 2012 en Carrefour: dos eran manuales. Esto permitió reconstruir sus movimientos. "Sabemos perfectamente cuándo estuvo en cada sitio", afirmó uno de los policías.
Gracias a las combinaciones, pudieron seguir su rastro en San Agustín y en sus viajes. El elemento que terminó de reforzar la hipótesis fue que el apostante volviera a jugar esos mismos números después de comprobar los boletos.