Miguel y Manuel Reija en el juicio de la Primitiva Millonaria

Miguel y Manuel Reija en el juicio de la Primitiva Millonaria

Ofrecido por:

A Coruña

El lotero que selló la primitiva millonaria en A Coruña: "Un señor que conocía me dijo: 'Ese boleto era mío y se lo quedaron'"

La dueña de la administración aseguró que Miguel Reija le dijo que el boleto lo había encontrado una persona "muy legal"

Te puede interesar: Cinco aspirantes para un premio de 4,7 millones: quién es quién en el juicio de la Primitiva de A Coruña

Publicada
Actualizada

Hay una pregunta que Mercedes, la dueña de la administración que selló el boleto millonario de la Primitiva de A Coruña, se lleva haciendo durante estos catorce años: "¿Por qué la sede de Loterías de Madrid no revisó las cámaras en cuanto se supo que el boleto se había extraviado?".

Es una pregunta lógica. Si en la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (Selae) tenían forma de comprobar la hora y el lugar al que se había vendido ese resguardo, ¿por qué no fueron directamente a las cámaras? Cuando se hizo ya era tarde y no había forma de revisarlo.

Directivos por aquel entonces de la Selae acudieron hoy como testigos al juicio de la Primitiva millonaria de A Coruña. Sin embargo, la cuestión quedó sin resolver. Tres meses se tardó en dar aviso a la policía de que había un boleto millonario extraviado.

Este martes, el juicio de la Primitiva de los 4,7 millones de euros continuó en la Audiencia Provincial de A Coruña con los relatos de varios testigos. Además de los miembros de Loterías, también prestaron declaración la dueña de la administración de Carrefour, así como su marido, Antonio, que fue la persona que vendió la combinación ganadora.

Todos ellos mantuvieron conversaciones con Miguel Reija en algún momento después de que el boleto "se extraviara". La primera en saber de él fue Mercedes, cuando recibió la llamada del delegado felicitándola porque su administración había vendido el premio millonario.

Los loteros reconocieron a Manuel Ferreiro, una de las dos familias que reclaman el premio

Lo celebraron. Sin embargo, nunca supieron a quién le había tocado. A las semanas se pasaría por la administración un hombre asegurando que el dinero era suyo. Antonio, su marido, fue quien lo atendió y así lo contó ante la magistrada: "Lo conocía desde hace años. Solía venir los sábados. Un día vino y me dijo 'Ese boleto era mío, y se lo quedaron ellos'". El lotero contó que al principio no se lo tomó en serio, pero el otro insistió. De hecho, no fue la única vez que se lo comentó.

Se trata de Manuel Ferreiro, el único que reclamó el premio antes, incluso, de que se supiera que un boleto millonario había acabado en las manos de los hermanos Reija. "É meu, ese boleto é meu", añadía Mercedes también a su relato, recordando las palabras de aquel hombre. Para aquel entonces no sabían nada de que un boleto millonario buscaba dueño.

Fue entonces cuando Mercedes llamó a Miguel preguntándole por el boleto. "Si alguien quiere algo, que venga a la delegación a hablar con nosotros", y añade este punto que resulta muy importante en la investigación: "No se preocupe -le dijo Miguel a la lotera- que ese premio ya está cobrado".

"Lo hizo por mi bien"

Mercedes solo tuvo palabras buenas para el delegado de Loterías de A Coruña. "Lo hizo por mi bien. Conmigo, Miguel siempre fue buenísimo", añadía. Así que tanto Mercedes como Antonio lo dejaron pasar.

Meses después, la policía científica se presentó en la delegación para tomarles huellas. Se sabía que había aparecido un premio millonario, pero no suponían que se tratara del mismo caso. "No nos dijeron el motivo de la investigación", cuenta. Sin embargo, Miguel estuvo con ellos durante la toma de ADN y le preguntaron de nuevo por el resguardo perdido: "Nos tomamos después un café y hablamos de la aparición del boleto".

Me dijo que lo había encontrado una persona muy legal", añade Mercedes. De hecho, recuerda haber pensado para sí misma en la "honradez de una persona que se encuentra algo así y lo devuelve". Pero en ningún momento se refieren a Manuel porque no sabían que era él quien tenía en sus manos el resguardo.

Manuel Ferreiro acudió tres veces a la administración

Fue después cuando todo salió a la luz. Manuel Ferreiro acudió entonces una tercera vez a la administración. Para entonces ya había salido en prensa que existía un boleto millonario que no había sido cobrado. "Me dijo: 'Mira qué razón tenía'".

Durante ese tiempo hubo gran cantidad de conversaciones entre Miguel Reija y la Selae. Dado que este había sido anteriormente presidente de la delegación de delegados de Loterías, tenía cierta "confianza" con los directivos. "La que se puede tener con cualquier delegado", aseguraba un jefe comercial.

Si bien, Miguel siempre mantuvo la versión de que el boleto se lo había encontrado su hermano en el mostrador. Algo que no concuerda con lo que le dijo este mismo a Mercedes, la dueña de la administración de lotería de Carrefour que vendió la combinación millonaria.