La vicesecretaria de Organización del PP, Ana Beltrán.

La vicesecretaria de Organización del PP, Ana Beltrán. PP.

Opinión HABLANDO SOBRE ESPAÑA

Ana Beltrán: "Sánchez dejó el socialismo democrático para abrazar a Podemos y su origen bolivariano"

La vicesecretaria de Organización del PP arremete contra el Gobierno por su "inacción" ante la subida del precio de la luz. 

15 agosto, 2021 02:05

Ana Beltrán (Zaragoza, 1966) preside el Partido Popular de Navarra, su segunda tierra, y es la responsable nacional de Organización del primer partido de la oposición. Un puesto clave y de la máxima responsabilidad en la cúpula que preside Pablo Casado.

En estos días de agosto es una de las dirigentes populares que hace guardia, en este caso atendiendo a EL ESPAÑOL por videollamada desde su domicilio. Antes de comenzar confiesa con una sonrisa su pánico a que alguno de sus cuatro hijos pueda colarse en la charla, cosa que a todo el mundo le ha pasado alguna vez y que finalmente no sucede. La entrevista, como no podía ser de otra manera, comienza por la espectacular subida del precio de la luz.

¿Por qué Sánchez es culpable de la subida de la luz? ¿Qué ha hecho para ello?

Porque no ha hecho nada, y tiene posibilidades de hacerlo. Primero le echó la culpa a Europa, luego al PP, todos hemos visto cómo hoy [la entrevista se realiza el pasado jueves] desde la Comisión Europea, le han tirado otra vez de las orejas, diciéndole que sí tiene posibilidad de abaratar el recibo de la luz. O no sabe tomar medidas o no las quiere tomar.

Ayer [por el miércoles, cuando el presidente del Gobierno asistió a la inauguración de la Biblioteca José Saramago en Lanzarote] tuvo un acto público en el que no se refirió en ningún momento a lo que más preocupa ahora mismo a los españoles. Esto afecta a los hogares, pero también a empresas pequeñas y comercios.

Es inaceptable que ante una subida de un 33% un gobierno mire hacia otro lado, cuando somos el país de Europa que más caro esta pagando la luz. Esto afecta a todo el mundo, pero sobre todo a los más vulnerables. Y a los empresarios, que ven cómo se ven afectados sus costes. Esto o bien lo repercuten en sus precios o supone complicaciones financieras para las compañías.

Al PSOE y a Podemos se les llenaba la boca, cuando no gobernaban, con la pobreza energética. Y ahora cuando gobiernan hacen todo lo contrario. La propuesta que presentamos a Sánchez es que los consumidores solo paguen lo que consumen de luz, suprimir el impuesto a la generación eléctrica y pasar a los Presupuestos Generales del Estado los costes regulados de la factura eléctrica. No nos hizo caso, y sigue sin querer hacernos caso.

El Gobierno ha bajado el IVA de la luz del 21% al 10%.

No es suficiente. Hoy vamos a tener el precio más alto, 130 euros por megavatio/hora, el triple de lo que se pagaba hace unos años.

¿No influye el que seamos un país dependiente energéticamente?

Lo somos, pero también otros países europeos que están tomando medidas para tener una factura de la luz más barata que en España.

"Sánchez o no sabe o no quiere tomar medidas para abaratar la luz"

Casado ha comparado la idea de una eléctrica pública lanzada por Teresa Ribera y aplaudida por Podemos con el "exprópiese" chavista. ¿Cree que estamos ante un gobierno como los de Chávez y Maduro en Venezuela?

Después de meses de inacción y de pedir a los ciudadanos que pongan la lavadora de madrugada, ha llegado la propuesta bolivariana de la ministra socialista Teresa Ribera que quiere crear una empresa pública de energía. En mi opinión Sánchez hace tiempo que se apartó del socialismo democrático para abrazarse a Podemos y sus políticas, que no olvidemos provienen del régimen bolivariano.

Este agosto estamos conociendo los borradores de aplicación de la nueva ley educativa. Ustedes han puesto el grito en el cielo y Casado ha anunciado otra reforma educativa para cuando gobierne. ¿Renuncian a un pacto de Estado?

Nunca hemos renunciado ni vamos a renunciar a un pacto educativo. Casado le ha pedido a Sánchez pactos en esta y otras materias. Nada ha querido hacer. Somos una oposición constructiva que en los asuntos serios y de Estado tendemos la mano.

Ana Beltrán.

Ana Beltrán. PP.

Lo primero que haremos es derogar esa Ley [la Ley Celaá] sectaria, injusta, que premia la mediocridad y se aleja de la cultura del esfuerzo. Pondremos en marcha una ley que haga gratuita la educación de 0 a 3 años, que refuerce la libertad de elección de los padres, amparada en la Constitución, que apoye a la concertada y que refuerce la Alta Inspección para evitar el adoctrinamiento y, cómo no, garantizar el castellano como lengua vehicular.

El Gobierno y la Generalitat han puesto en marcha la comisión bilateral, acordando una intensa agenda de trabajo de aquí a final de año y una inversión de 1.700 millones de euros para ampliar el aeropuerto de El Prat. Ustedes hablan de cesiones a los separatistas pero también presumen de que esa inversión para el aeropuerto de Barcelona ya la había comprometido el Gobierno Rajoy. ¿En qué quedamos, cesión o inversión necesaria?

Esto tiene dos caras. Cualquier inversión para cualquier comunidad que amplíe sus infraestructuras y cree empleo, como es este caso, es buena. Pero eso no significa que una comunidad tenga que prevalecer frente a otras o tener mayores beneficios por ser socia del Gobierno. Ya hemos visto cómo Pere Aragonès no quiere sentarse en la conferencia de presidentes, sintiéndose diferente y superior al resto, porque trata de tú a tú al Gobierno de España. Eso es injusto y viola la solidaridad interterritorial.

Estamos ante la "España multinivel" que se ha sacado de la manga Sánchez. Divide a las comunidades entre las de primera y las de segunda. Y entre las segundas están las que gobierna el PP.

"La España multinivel de Sánchez consiste en que las comunidades del PP sean de segunda"

Nos estamos acercando al final de la campaña de vacunación. Aun con la colaboración de las comunidades autónomas, ¿le concede ese éxito al Gobierno?

Yo creo que vamos más tarde de lo que se dijo, pero siempre hay que reconocer lo que hace bien un gobierno, eso da credibilidad a la oposición. Es bueno que vayamos avanzando. Ahora bien, las vacunas no están llegando como se esperaban y está habiendo desigualdad en el reparto. Necesitamos saber los criterios, no quiero ni pensar que en ese reparto haya intereses partidistas en contra de los lugares donde gobierna el PP.

Ustedes han celebrado la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que invalida el estado de alarma como instrumento para decretar el confinamiento. ¿Por qué el PP no pidió un estado de excepción y sí votó a favor del de alarma?

Porque en esos momentos la responsabilidad y la salud de los españoles estaba por encima de todo. Fueron momentos duros, difíciles y el estado de alarma fue un instrumento en ese momento. Pero muchas veces hemos dicho que el estado de excepción era una herramienta disponible. Así como propusimos otro tipo de herramientas como una ley de pandemias.

Usted cree, entonces, que ese confinamiento salvó vidas.

Claro que sí. Pero podía haberse hecho a través de otros medios.

¿No es el estado de excepción algo más restrictivo, que hubiera creado una falta de libertad de movimientos mayor?

En cualquier caso, el Gobierno tenía en su mano diferentes leyes que podría haber implementado sin haber llegado al estado de alarma. Pero así lo hizo, sin hacer caso al PP.

Le quiero preguntar por el alarmante informe del IPCC sobre el cambio climático. ¿Qué haría el PP en el Gobierno ante esta situación?

Lo primero que hemos dicho es que hay que hacer frente al cambio climático, hay que tomárselo en serio, para dejar a las nuevas generaciones un futuro mejor. Es una prioridad para el PP, pero no nos gusta nada que se lo quiera apropiar la izquierda, como si ellos fueran los únicos que se preocupan por el medio ambiente. Y por otra parte, hay que predicar con el ejemplo. A Sánchez se le llena la boca con la necesidad de reducir emisiones y a él le vemos que va en Falcon constantemente, pudiendo utilizar otros medios.

No somos Vox, somos el PP y creemos que hay que convencer a la población de que es bueno vacunarse 

Según las encuestas, el PP está en disposición de ganar las elecciones, pero necesitaría a Vox para gobernar. Hay varios asuntos en los que las fricciones son evidentes. El cambio climático es, sin duda, una de las principales.

Nuestro objetivo es gobernar en solitario, con una mayoría suficiente que nos permita implementar el proyecto de Casado. Somos un partido serio con una alternativa real de gobierno.

Volviendo a las vacunas, ustedes y casi todos los partidos están animando a la ciudadanía a vacunarse. De hecho los líderes, desde Sánchez a Casado, pasando por Yolanda Díaz o Inés Arrimadas, han publicado en las redes fotografías vacunándose. No lo ha hecho así ni Santiago Abascal ni casi ningún dirigente de la cúpula de Vox, con la excepción de su secretaria general en el Congreso, Macarena Olona, que recibió en Twitter muchas críticas por ello. Vox dice que respeta a los españoles que se vacunan y que respeta a los que no se vacunan. ¿Qué le parece?

Nosotros no somos Vox, somos el PP. Y claro que nos separan muchas cosas. Con respecto a las vacunas, lo que me parece relevante es convencer a la población de que es bueno vacunarse, que no tiene riesgos, y que además es un gesto de solidaridad con toda la sociedad.

Pero, ¿qué le parece que Vox diga que respeta a los españoles que no se vacunan?

Hombre, el principio de respeto, a mí eso no me parece mal. Todo el mundo debe respetar a quien decide tomar la decisión de no vacunarse. Ahora bien, lo que hay que hacer es convencer a esas personas que no se quieren vacunar que tienen un deber con la sociedad. Y que no vacunarse implica costes serios para el resto de la gente.

¿Le gustaría ver a Albert Rivera en la convención que el PP prepara para octubre en Valencia?

A mí me gustaría ver a cualquier persona de la sociedad que quiera y pueda aportar para hacer un proyecto dentro del PP más conectado con la sociedad, priorizando lo que a los españoles les preocupa. No tengo nombres en concreto.

¿Qué ha aportado al PP el fichaje del ex secretario de Organización de Ciudadanos, Fran Hervías?

El señor Hervías está colaborando con el PP. Él conoce a muchas personas de Ciudadanos que se acercan a él para decirle que les gustaría formar parte del proyecto popular.

"Hervías colabora con el PP porque conoce a mucha gente de Cs que quiere sumarse a nuestro proyecto" 

Lo importante es saber que muchas personas, dirigentes y no dirigentes de Ciudadanos, algunos afiliados de base, se están acercando y quieren formar parte del PP porque se han visto profundamente desencantados e incluso engañados por una política que ellos consideran errática y que, además, consideran que no es por la que se afiliaron a Ciudadanos, o por la que estaban en cargos públicos con ese partido. Las mociones de censura que llevó a cabo ese partido contra el PP y de la mano del PSOE… es decir: poner al partido de Sánchez a gobernar instituciones y quitar gobiernos del PP. Eso hay mucha gente que lo ha tomado como lo que es, una auténtica barbaridad.

¿Cree que Isabel Díaz Ayuso debe presidir el PP de Madrid?

No hay fecha para el congreso y es una decisión que cuando llegue el momento corresponderá a los afiliados del PP de Madrid.

¿Ana Beltran es de Ayuso o de Feijóo?

[Sonríe] Yo soy de todos. Soy la vicesecretaria de Organización, me encanta tener estos compañeros que gestionan tan bien, lo digo de corazón. Tanto Isabel Díaz Ayuso como Alberto Núñez Feijóo, con tantas mayorías absolutas, evidenciando que es un gran gestor, lo mismo que con el éxito arrollador de Ayuso, lo mismo que con Mañueco [Alfonso Fernández] y, cómo no, con Juanma Moreno, que está dando un ejemplo enorme en una comunidad [Andalucía] gobernada, o mejor dicho, desgobernada por los socialistas durante cuarenta años.

Por lo tanto, yo soy de todos, entiendo las diferencias entre todos ellos, y las diferencias entre territorios, que son buenas y sanas. España es diversa, muy rica culturalmente, pero todos formamos parte de un gran país.

El nuevo Gobierno de Sánchez ya lleva más de un mes de funcionamiento. Uno de los relevos más importantes ha sido en Exteriores, donde José Manuel Albares ha sustituido a Arancha González Laya, muy discutida sobre todo a raíz de la crisis con Marruecos. ¿Cómo ve el rumbo de la política exterior?

[La entrevista se realiza antes del acuerdo con Marruecos para devolver a los menores de Ceuta] La relación con Marruecos ha sido siempre muy importante. España debe recuperar su prestigio internacional, que hemos perdido con Laya. No haber previsto lo que podía suceder cuando permitió la entrada de Ghali [Brahim, el líder del Frente Polisario que se trató de Covid en nuestro país] es algo que no se puede permitir. Veremos cómo funciona el nuevo ministro, no será difícil hacerlo mejor.

El verano es tiempo de lecturas. Un libro que está teniendo mucho éxito es Feria, de Ana Iris Simón. No sé si lo ha leído, pero conocerá dos de sus tesis estrella, la de que envidia la vida de sus padres a su edad y la de que hablar de que lleguen inmigrantes para pagar las pensiones es como robarle la mano de obra quienes "antes le robábamos el oro". ¿Qué le parece?

Con respecto a la idea de que nuestros padres vivían mejor, creo que puede llevar razón en parte. Aunque en otra parte no la comparto. Nuestros padres tenían más conciencia de la cultura del esfuerzo, de la cultura del ahorro. Se privaban de mucho para darnos a los hijos la mejor educación posible. Nosotros tenemos más ocio, quizás ahorremos menos, pero tenemos otras prioridades.

Lo que me quita el sueño es que mis hijos puedan vivir peor que yo. Como política estoy comprometida a luchar por unos jóvenes que están muy formados pero que se enfrentan a la falta de empleo y a dificultades para emanciparse, por no poder adquirir vivienda.

En cuanto a la inmigración, creo que esa frase de Ana Iris es desacertada. Los inmigrantes, si son legales y vienen a trabajar, son bienvenidos. En todos los países desarrollados han creado riqueza, los que han venido realmente a trabajar. Así se han construido grandes países. En España puede y debe ser así, con una inmigración controlada y regulada.