Un helicóptero Apache AH-64 de EE UU, a finales de 2025.

Un helicóptero Apache AH-64 de EE UU, a finales de 2025. EFE

Observatorio de la Defensa

Trump anuncia represalias contra Irán tras el derribo de un helicóptero AH-64 Apache en el estrecho de Ormuz

La pérdida de la aeronave coincide además con una nueva ronda de intercambios de ataques entre Irán e Israel.

Más información: 42 aeronaves de EEUU han resultado destruidas o dañadas en la operación militar 'Furia Épica' contra Irán

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Las claves

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Donald Trump anunció represalias contra Irán tras el derribo de un helicóptero AH-64 Apache estadounidense en el estrecho de Ormuz.

El Comando Central de EE. UU. confirmó que el helicóptero cayó al mar cerca de Omán y rescató a los dos pilotos, quienes resultaron ilesos.

La operación de rescate empleó drones navales y fue realizada por la Task Force 59, especializada en sistemas no tripulados.

El incidente se produce en un contexto de tensión creciente entre EE. UU., Irán e Israel, con bloqueos y ataques recientes en la región del Golfo.

La tensión entre Estados Unidos e Irán ha dado un nuevo salto este martes después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara que responderá al supuesto derribo de un helicóptero AH-64 Apache estadounidense mientras patrullaba cerca de Omán, en el estrecho de Ormuz.

"Estados Unidos debe, necesariamente, responder a este ataque", afirmó Trump en su red social Truth Social tras asegurar que había sido informado por las Fuerzas Armadas de que Irán había derribado la aeronave durante una misión de patrulla en la zona. El presidente precisó que los dos pilotos sobrevivieron al incidente y fueron rescatados sin sufrir heridas graves.

Sin embargo, las circunstancias exactas de la pérdida del helicóptero continúan siendo objeto de investigación. Inicialmente, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que el AH-64 Apache cayó al mar cerca de la costa de Omán durante la madrugada del martes, pero no atribuyó oficialmente el incidente a fuego iraní ni descartó un fallo mecánico u otra causa.

El incidente se produce en un contexto de máxima tensión en el Golfo. Irán bloqueó inicialmente el estrecho de Ormuz, mientras que Washington mantiene desde el pasado 13 de abril un bloqueo contra los puertos iraníes como medida de presión sobre la República Islámica.

De hecho, apenas unas horas antes del accidente del Apache, fuerzas estadounidenses abrieron fuego contra un petrolero en el golfo de Omán por presuntamente vulnerar las restricciones marítimas impuestas por Washington.

La pérdida de la aeronave coincide además con una nueva ronda de intercambios de ataques entre Irán e Israel. Mientras en Teherán se celebraban los funerales de dos miembros de la defensa antiaérea iraní fallecidos en bombardeos israelíes del día anterior, las autoridades israelíes informaban de nuevos lanzamientos iraníes sin víctimas mortales.

En paralelo, Trump volvió a combinar la presión militar con la diplomacia. El mandatario aseguró durante la madrugada del martes que aún ve posible alcanzar un acuerdo con Irán en "dos o tres días", un nuevo plazo dentro de las negociaciones que Washington mantiene desde hace semanas con la República Islámica.

Un rescate con drones

Uno de los aspectos más llamativos del incidente fue la operación de rescate de los dos tripulantes. Según informó el Comando Central estadounidense, ambos fueron localizados y recuperados aproximadamente dos horas después de que la aeronave se precipitara al mar.

En la misión participaron unidades de la Task Force 59 de la Armada estadounidense, especializada en sistemas no tripulados.

Un funcionario estadounidense familiarizado con la operación señaló a Reuters que los pilotos fueron recuperados mediante un dron de superficie naval, una capacidad que podría constituir un hito operativo para las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.

El Apache siniestrado, fabricado por Boeing, es uno de los principales helicópteros de ataque del Ejército estadounidense y estaba realizando una patrulla de vigilancia cerca de Omán cuando se produjo el incidente.

Una guerra que sigue ampliando costes

Según informó The Washington Post, la pérdida del helicóptero representa el último episodio de una campaña militar que está incrementando progresivamente el coste material para Estados Unidos.

De acuerdo con un informe del Congreso estadounidense publicado el mes pasado, al menos 42 aeronaves estadounidenses —incluidos drones— han sido destruidas o dañadas desde el inicio de la operación militar contra Irán, denominada por la Administración Trump como Operation Epic Fury.

Entre esas pérdidas figura un caza F-15E derribado a comienzos de abril, cuyo piloto tuvo que ser rescatado desde territorio iraní. Un mes antes, seis militares estadounidenses murieron tras el accidente de un avión cisterna de la Fuerza Aérea en Irak.

Más allá del incidente concreto del Apache, el episodio refleja el riesgo creciente de que la confrontación regional evolucione hacia un enfrentamiento cada vez más directo entre Washington y Teherán.

La importancia estratégica del estrecho de Ormuz, la acumulación de activos militares en la zona y la interconexión entre la guerra iraní-israelí y la presencia estadounidense convierten cualquier incidente en un potencial detonante de una escalada de mayor alcance, con consecuencias que trascienden Oriente Próximo y afectan directamente a la seguridad energética global.