Airbus A400M español

Airbus A400M español Ejército del Aire y del Espacio

Observatorio de la Defensa

El juego a dos bandas de India: el mayor cliente del armamento ruso se deja querer por la industria militar europea

El país adquirirá más sistemas S-400 rusos mientras estudia sumarse a algún programa de caza de sexta generación europeo y evalúa la compra del A400M.

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Las claves

India ha aprobado un gasto de 25.000 millones de dólares para reforzar su arsenal militar, incluyendo la compra de más sistemas antiaéreos S-400 rusos y aviones de transporte.

El país asiático planea duplicar sus sistemas S-400, clave en la defensa aérea india y efectivos en recientes conflictos con Pakistán.

India mantiene su liderazgo como principal cliente de armamento ruso, pero también realiza compras históricas a la industria militar europea, como los cazas Rafale franceses y aviones de Airbus.

Nueva Delhi estudia participar en proyectos europeos para desarrollar aviones de combate de sexta generación, lo que refuerza su acercamiento a la industria militar del continente.

Si bien el rearme de India viene de lejos, días atrás el país asiático ha dado el visto bueno al desembolso de cerca de 25.000 millones de dólares (21.600 millones de euros al cambio actual) para financiar un paquete masivo de armamento, en el que se incluye la adquisición de más equipos de artillería aérea y una nueva flota de aviones de transporte.

Entre los planes de Nueva Delhi figura ampliar el número de sistemas antiaéreos S-400 de origen ruso, pasando de los cinco actuales a un total de diez. La decisión responde al buen desempeño exhibido por este armamento durante el conflicto contra Pakistán, en mayo del año pasado.

De hecho, durante este enfrentamiento al sistema se le atribuyeron el derribo de al menos cinco cazas y un avión de alerta temprana pakistaníes. Esta última interceptación se consiguió a una distancia de 300 kilómetros, gracias al largo alcance de los misiles 40N6 que emplea el S-400.

De esta manera, el S-400 se convertirá -aún más- en la pieza clave de la defensa aérea de India. Actualmente, el país asiático cuenta con tres de estos sistemas desplegados en su frontera norte y oeste, en el límite con China y Pakistán, respectivamente.

El Ejército indio está pendiente de la entrega de otros dos sistemas, correspondientes al contrato por cinco unidades alcanzado en 2018. Las plataformas que ahora quieren incorporarse serán destinadas a solventar las deficiencias de cobertura actuales y a la frontera este, próxima a Myanmar.

Los sistemas móviles de misiles tierra-aire rusos S-400 Triumf participan en el desfile militar del Día de la Victoria.

Los sistemas móviles de misiles tierra-aire rusos S-400 Triumf participan en el desfile militar del Día de la Victoria. Efe Efe

Con anterioridad a habilitar el gasto para la adquisición de baterías S-400, el Gobierno de Narendra Modi habilitó la compra, valorada en 1.100 millones de dólares (953 millones de euros), de 288 proyectiles con los que armar a estos sistemas, tanto de corto (120) como de largo alcance (168).

De igual manera, la inversión aprobada abarca la compra de sistemas de misiles de defensa aérea Tunguska, fabricados también por Rusia. Estos equipos están diseñados para proteger regimientos de infantería y carros de combate contra aeronaves de vuelo bajo y misiles de crucero.

India es el mayor cliente de la industria militar rusa, siendo el receptor del 48% de las exportaciones de armamento que autoriza el Kremlin, según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (Sipri).

Uno de los principales proyectos que atañen a ambos socios es la modernización de la flota de aviones de combate Su-30MKI, versión india del mítico caza ruso. Nueva Delhi quiere actualizar hasta 84 de los 270 unidades que posee de esta aeronave, especialmente en lo que respecta a su potencia de fuego.

Sistema antiaéreo Tunguska

Sistema antiaéreo Tunguska Ministerio de Defensa de Rusia

En este sentido, según publicaciones de la prensa local, la Fuerza Aérea India pretende incorporar varios cientos de misiles aire-aire R-37M. Esta arma también podría equiparse a los futuros cazas de sexta generación Su-57, para cuya compra Nueva Delhi y Moscú ya han iniciado negociaciones.

Según los últimos datos del Sipri, India es el quinto país que más gasta en defensa a nivel mundial y el segundo mayor importador de armas después de Ucrania. En los últimos años, ha impulsado la fabricación nacional de todo tipo de armamento, desde armas y drones hasta aviones de combate y submarinos, ya sea por su cuenta o en colaboración con socios extranjeros.

Aeronaves 'Made in Europe'

Una parte importante de los 21.600 millones de euros aprobados estarán destinados a la adquisición de alrededor de 60 aviones de transporte multipropósito con los que reemplazar la flota actual de India, constituida por aparatos Ilyushin Il-76 y Antonov An-32.

Entre las aeronaves que está estudiando Nueva Delhi para este contrato figuran el C-130J de la empresa estadounidense Lockheed Martin, el C-390 de la brasileña Embraer y el A400M de Airbus.

Avión C295 de India

Avión C295 de India Airbus

El gigante aeroespacial europeo es un viejo conocido para el país asiático. En 2021, Airbus y el Gobierno indio sellaron un contrato por 56 C295. De acuerdo al acuerdo alcanzado, 16 de estos aviones van a ser construidos en las instalaciones que la compañía posee en Sevilla, mientras que las 40 restantes serán fabricadas en India.

Con esta meta, a finales de 2024 Airbus inauguró en la ciudad de Vadodara, a 400 kilómetros al norte de Bombay, su primera planta fuera de Europa. Según los planes, el primer C-295 fabricado en India debería salir de estas instalaciones el próximo septiembre.

Asimismo, la Fuerza Aérea India será el primer cliente del avión A321 de alerta temprana y guerra electrónica (AEW&C), cuyo propósito es actuar como radares aéreos móviles para la detección de todo tipo de amenazas enemigas. Nueva Delhi adquirió seis aeronaves de segunda mano a la compañía aérea Air India para su transformación por parte de Airbus.

Estos trabajos de modificación se llevarán a cabo en la planta que la compañía posee en Getafe (Madrid), experimentada en convertir aviones comerciales en militares, gracias al éxito del tanquero A330 MRTT.

Caza Rafale

Caza Rafale Wikimedia

Airbus no es la única empresa aeroespacial de Europa que tiene como cliente a India. A principios de este año, el Gobierno indio cerró con el fabricante francés Dassault Aviation la compra de 114 cazas Rafale, que se sumarán a los algo más de 30 que ya opera el país asiático.

El contrato asciende a 40.000 millones de dólares (35.000 millones de euros) y supone el mayor acuerdo en materia militar en la historia de India.

No obstante, Nueva Delhi podría estrechar aún más los lazos con la industria europea ya que sopesa sumarse a alguno de los dos programas del viejo continente que persiguen el desarrollo de un avión de combate de sexta generación, según declaró el propio ministro de Defensa indio, Rajnath Singh, ante el Parlamento de su país.

De esta manera, India podría terminar formando parte del proyecto GCAP, liderado por las empresas BAE Systems, Leonardo y JAIEC en representación de Reino Unido, Italia y Japón, respectivamente; o del FCAS, impulsado por Airbus, Dassault e Indra para Alemania, Francia y España.