Una planta de producción de drones en Letonia, que podría beneficiarse de la nueva línea de subvenciones de Bruselas
Bruselas lanza un fondo de 115 millones para acelerar la innovación militar: "Hay que adaptarse a la guerra moderna"
El objetivo es que las nuevas tecnologías en ámbitos como la inteligencia artificial, la computación cuántica o los drones puedan llegar a las fuerzas armadas en un plazo de entre 1 y 3 años.
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"Es clave garantizar que la industria militar europea pueda seguir el ritmo de la rápida evolución de la guerra moderna", reclama el comisario de Defensa, el lituano Andrius Kubilius.
Con este diagnóstico, la Comisión de Ursula von der Leyen ha lanzado este miércoles un nuevo fondo de 115 millones de euros -bautizado como AGILE- para acelerar la llegada de tecnologías militares disruptivas del laboratorio al campo de batalla.
El programa piloto busca impulsar el desarrollo y el ensayo de innovaciones punteras en Defensa, desde la inteligencia artificial y la tecnología cuántica hasta los drones, y facilitar su llegada al mercado.
Bruselas sostiene que la guerra de Rusia contra Ucrania ha demostrado que la ventaja en el campo de batalla ya no depende solo del tamaño o del armamento, sino de la capacidad de diseñar, validar y desplegar nuevas soluciones en semanas o meses, en lugar de años.
En un contexto en el que la guerra moderna atraviesa una rápida transformación digital y tecnológica, AGILE está pensado para los nuevos actores del ámbito militar: start-ups e innovadores tecnológicos capaces de moverse a gran velocidad.
"Hasta ahora, la UE ha realizado un trabajo destacado en I+D militar. Sin embargo, no hemos alcanzado los niveles de rapidez, asunción de riesgos y apoyo a pymes y start-ups del sector militar que nos gustaría", ha reconocido Henna Virkkunen, vicepresidenta de la Comisión para Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia.
"Con AGILE estamos derribando las barreras que hasta ahora habían mantenido a nuestras empresas tecnológicas más creativas al margen de la Defensa. Queremos crear una cultura de acción rápida, asegurando que las pymes y start-ups europeas puedan reforzar la disuasión y la seguridad de Europa mediante soluciones innovadoras", subraya Virkkunen.
El nuevo fondo de 115 millones no implica dinero extra, sino que recicla recursos no utilizados de otros programas de Defensa de la UE. La medida prepara el terreno hasta que entre en vigor el presupuesto plurianual 2028-2034, que multiplicará por cinco la inversión militar.
Solo podrán acceder a esta financiación las empresas de la Unión Europea, así como de Ucrania, Noruega, Islandia, Liechtenstein y Suiza. AGILE promete un plazo de concesión récord de apenas cuatro meses y que las tecnologías lleguen a las fuerzas armadas en uno a tres años.
El programa financiará entre 20 y 30 proyectos, cubriendo hasta el 100% de los costes elegibles, con partidas de entre 1 y 5 millones de euros por proyecto. Además, permitirá recuperar gastos realizados hasta tres meses antes del cierre de la convocatoria, una medida diseñada para mantener la velocidad de la innovación.
El plan de trabajo se centrará en dos ejes: el desarrollo de productos y tecnologías militares de vanguardia, y su puesta en el mercado, asegurando que las soluciones lleguen a quienes realmente las necesitan. También incluye incentivos para atraer a empresas a relocalizarse en la UE.
Se espera que AGILE entre en funcionamiento a principios de 2027, con el objetivo de garantizar un despliegue rápido de nuevas tecnologías en las fuerzas armadas europeas.