Lionel Jospin en una imagen de 2019.

Lionel Jospin en una imagen de 2019. Reuters

Muere a los 88 años el ex primer ministro socialista francés Lionel Jospin

Además de jefe del Ejecutivo de cohabitación entre 1997 y 2002, durante la presidencia del conservador Jacques Chirac, fue primer secretario del Partido Socialista, diputado y ministro en los gobiernos de François Mitterrand.

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Las claves

Fallece Lionel Jospin, ex primer ministro socialista francés, a los 88 años.

Jospin lideró el Gobierno de cohabitación con Jacques Chirac entre 1997 y 2002 y fue clave en reformas como la reducción de la jornada laboral y la ampliación de derechos civiles.

Su carrera se caracterizó por la moderación fiscal y la liberalización económica, pese a su pasado trotskista.

Tras su retiro político, fue reconocido por su integridad, evitando escándalos y manteniendo una imagen de gestor serio y profesional.

El ex primer ministro Lionel Jospin, figura destacada del socialismo francés, ha fallecido este lunes a los 88 años según ha anunciado su familia.

Además de jefe del Ejecutivo de cohabitación entre 1997 y 2002, durante la presidencia del conservador Jacques Chirac, Jospin fue primer secretario del Partido Socialista, diputado y ministro en los gobiernos de François Mitterrand.

Perdió dos veces las elecciones presidenciales, siendo eliminado en la primera vuelta en 2002 por el líder del ultraderechista Frente Nacional, Jean-Marie Le Pen.

Aquella derrota supuso el final de su vida política, caracterizada por medidas como la reducción del horario laboral, la ampliación de la cobertura sanitaria universal y la introducción de las uniones civiles. Esto último equiparó en derechos a las parejas homosexuales y heterosexuales.

Aunque de talante progresista, Jospin abogó por la moderación fiscal y vendió más activos estatales al sector privado que cualquier otro de sus predecesores. Su postura se resumía en el eslógan: "Sí a la economía de mercado, no a la sociedad mercantil".

Sin embargo, su carácter austero y serio nunca resonó entre el electorado, proyectando la imagen de un burócrata efectivo pero incapaz de ilusionar como candidato.

Nacido en un suburbio de clase media de París en 1937 en una familia de protestantes franceses, Lionel Robert Jospin heredó el sentido del rigor de su confesión religiosa junto con los ideales militantes del socialismo.

Su padre, Robert Jospin, era un profesor involucrado en la organización de la Sección Francesa de la Internacional de los Trabajadores, que terminaría convirtiéndose en el Partido Socialista. Su madre, Mireille Dandieu, fue comadrona, enfermera y trabajadora social.

El joven Jospin cursó estudios en el Instituto de Estudios Políticos de París y se graduó en la Escuela Nacional de Administración, en la que se forma la élite política francesa. Se convirtió al trotskismo, y se unió a la Internacional Comunista bajo el alias de 'Camarada Michel'.

En 1965, ingresó en el Ministerio de Exteriores de Francia, pero las protestas estudiantiles de Mayo del 68 contra el gobierno de Charles de Gaulle le llevaron a dimitir.

Tras una temporada en EEUU, fue profesor de Economía hasta los años 80. Tras unirse al Partido Socialista, se convirtió en una de las manos derechas del presidente François Mitterrand, y fue mentor de otro futuro mandatario, François Hollande.

En 1994, se casó con la filósofa Sylviane Agacinski. En 1999, se hizo famosa su respuesta a la prensa: "Cuando entendáis que soy una persona rígida que evoluciona, una persona austera que ríe y un protestante ateo, escribiréis menos tonterías".

La Cohabitación

Aunque en 1995 perdió las elecciones presidenciales frente a Chirac, la izquierda logró el control de la Asamblea Nacional dos años después, lo que obligó a formar un gobierno de cohabitación.

La 'entente' consistió en que Chirac se quedaría con los Asuntos Exteriores de Francia, y Jospin, con la política interna. Pese a liderar una coalición de socialistas, comunistas y verdes, abandonó muchos de los ideales de su juventud.

Frente al trotskismo de antaño, el primer ministro abogó por la liberalización de la economía, y aceptó recortes en el sector público para permitir que Francia ingresara en la zona Euro.

La 'era Jospin' estuvo marcada por el crecimiento económico, en parte por la creación de unos 300.000 empleos públicos dirigidos a los jóvenes, y su decisión de recortar la jornada laboral de 39 a 35 horas.

"Hay que ser firme con los fines y flexible con los medios", llegó a declarar.

"Evité todos los escándalos"

En las elecciones de 2002, la popularidad de Le Pen y la proliferación de candidatos de izquierda llevó a que Jospin quedase en tercer lugar. En segunda vuelta, el voto izquierdista "con la nariz tapada" se fue en masa para Chirac.

Jospin se despidió orgulloso de "haber liderado un gobierno que ha trabajado bien durante cinco años y evitó todos los escándalos".

En 2012, Hollande le nombró al frente de su Comisión para la renovación y la ética de la vida pública, centrada en el combate contra la corrupción. Su carácter serio y profesional le llevó a evitar las múltiples controversias que afectaron a la clase política francesa de la época.

Hoy, el legado de Jospin es el de un representante de la 'vieja guardia' de la política francesa, un gestor serio y profesional en lugar de un líder carismático propenso a los escándalos financieros y personales.