Serret y Comín, a su salida de la vista ante el tribunal de Bruselas

Serret y Comín, a su salida de la vista ante el tribunal de Bruselas Stephanie Lecocq/EFE

Europa

La fiscalía belga pide más datos sobre la euroorden contra los exconsellers

La vista sobre la entrega de Comín, Serret y Puig se aplaza al 16 de mayo.

Bruselas

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La vista sobre la euroorden cursada por España contra los exconsellers Toni Comín, Meritxell Serret y Lluis Puig en Bélgica vuelve a aplazarse. La fiscalía de Bruselas ha solicitado a la justicia española información adicional sobre el expediente y los abogados de los políticos catalanes quieren más tiempo para prepararse. Tras una breve audiencia de menos de media hora, el juez que lleva el caso ha decidido retrasar las comparecencias hasta el 16 de mayo atendiendo la petición de la fiscalía.

"Se ha aplazado porque la fiscalía de Bruselas pide informaciones suplementarias a España y la defensa quiere tiempo para prepararse. Así que de momento la fiscalía no ha pedido nada, no hay acusación. Simplemente nos hemos puesto de acuerdo en que el asunto se abordará el 16 de mayo", ha explicado el abogado de los exconsellers, Paul Bekaert, al término de la vista. 

Es la segunda vez que la fiscalía de Bruselas pide datos adicionales a la justicia española desde que el juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, cursó esta segunda euroorden contra Comín, Serret y Puig. Bekaert ha explicado que no sabe cuál es la información adicional demandada. Tampoco la fiscalía ha querido dar ningún detalle.

Los fiscales belgas todavía no han decidido de qué delitos acusarán a los tres exconsellers. Llarena atribuye a Comín los delitos de rebelión, malversación y desobediencia, mientras que contra Serret y Puig los cargos son sólo de malversación y desobediencia.

La defensa, aún más optimista

"Estamos muy tranquilos", ha declarado Comín a su salida del Palacio de Justicia de Bruselas. A su juicio, la petición adicional de información por parte de la fiscalía belga "es normal, forma parte del procedimiento, la otra vez ya se hizo un trámite similar". Cuando se tramitó la primera euroorden cursada por España en noviembre de 2017, que finalmente Llarena acabó retirando, la fiscalía de Bruselas pidió a España información sobre el estado de las cárceles en las que iban a ingresar los políticos huidos.

"La última vez ya era optimista. Ahora todavía más", asegura el abogado Bekaert. Los abogados belgas se aferran al precedente que puede haber sentado la decisión del tribunal de Schleswig-Holstein de rechazar la entrega del expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, por el delito de rebelión. "El fallo alemán es parcialmente positivo para nosotros en el sentido de que no ha aceptado la rebelión como razón de extradición", sostiene Bekaert.

El otro argumento que los exconsellers tienen previsto esgrimir ante la justicia belga es que España no acepta los resultados de las elecciones catalanas del 21-D. "Es muy importante que ha habido elecciones. Para nosotros eso quiere decir que se confirma que los consellers han sido reelegidos y tienen el estatus de cargo electo pero no son tratados como tales. España mete en la cárcel a gente que ha sido elegida legalmente", ha dicho el abogado.

A la espera de que se tramite la euroorden contra ellos, la justicia belga mantiene en libertad vigilada a Comín, Serret y Puig. Las medidas cautelares impuestas a los tres exconsellers son la prohibición de salir de Bélgica sin permiso del juez, tener un domicilio fijo y estar en todo momento a disposición de la policía y la justicia belgas. Bélgica dispone de un plazo de 60 días, prorrogable a 90, para tomar una decisión definitiva sobre si los entrega o no a España. El juez es el mismo que tramitó la primera euroorden de noviembre por lo que ya conoce el caso, ha dicho Bekaert.