Personas con banderas y símbolos nazis protestan frente al Walt Disney World Resort en Orlando.

Personas con banderas y símbolos nazis protestan frente al Walt Disney World Resort en Orlando. Reuters

EEUU

El precio que paga Disney por apoyar la diversidad: nazis en su puerta y leyes impuestas por DeSantis

La manifestación de personas con esvásticas frente al principal parque temático de Orlando evidencia la cruzada del gobernador de Florida contra el gigante del entretenimiento.

13 junio, 2023 03:16

Un grupo de nazis sorprendió a los visitantes que acudía a Walt Disney World en Orlando (Florida) el pasado sábado por la mañana a pasar su día libre. A las puertas al recinto, una quincena de personas —mayoritariamente hombres— ondeaban la bandera con la esvástica delante de una enorme figura de Mickey Mouse que indicaba la entrada al "lugar más mágico del mundo".

Los protestantes combinaban los símbolos nazis con estandartes en apoyo al gobernador del estado de Florida, Ron DeSantis, que mantiene un pulso con el gigante del entretenimiento desde principios del año pasado en torno a una polémica ley contra la "promoción de conductas homosexuales" a la infancia contra la que Disney se ha pronunciado. Los manifestantes asistieron al parque temático para mostrar su repudio al colectivo LGTBQ y su apoyo al gobernador republicano, que también es uno de los aspirantes por el Partido Republicano a la presidencia de EEUU en las elecciones de 2024.

Las imágenes del sábado han terminado de asociar la figura del ultraconservador DeSantis a un puñado de simpatizantes nazis. Según la Oficina del Sheriff del condado de Orange, "estos grupos que tienen como objetivo agitar e incitar a las personas con símbolos e insultos antisemitas". Los ataques contra el pueblo judío crecieron en EEUU un 36% en 2022 con respecto al año anterior, y un 51% en el estado de Florida, según datos de la Liga Antidifamación (ADL).

El lunes por la noche, DeSantis aún no se había pronunciado para condenar los eventos del sábado. No lo hizo después de otra manifestación neonazi en Orlando en enero del año pasado; es más, después de que el senador demócrata Rick Scott le instara a reprobarla, el gobernador respondió al día siguiente culpando a los demócratas de "desprestigiarle"."DeSantis está mimando el antisemitismo porque los ve como parte de su base", sostuvo en un tuit el excandidato demócrata Charlie Crist en aquel momento.

Sí ha condenado los sucesos de este fin de semana la legisladora demócrata en el Congreso de Florida, Anna Eskamani, que publicó los vídeos horas después de que se dieran los acontecimientos. "Es absolutamente repugnante ver lo que se ha convertido en una presencia común de nazis en Florida, y aún más cuando están sosteniendo carteles y banderas que señalan el apoyo a personas como el gobernador DeSantis", dijo el lunes en una carta.

En una comunicación con EL ESPAÑOL, Eskamani reconoció tener "mucho miedo de que sigamos viendo cómo este extremismo empeora, especialmente en Florida. Incluso el hecho de compartir este vídeo me ha llevado a recibir correos electrónicos amenazantes y a que la gente me acuse de mentir".

Las palabras de DeSantis hacia Disney durante el último año han justificado distintos ataques de sus seguidores hacia la empresa —promotora a sus ojos de la ideología de género—, siendo el último el del pasado sábado. El gobernador de Florida ha hecho de su batalla contra la defensa de los derechos LGTBQ que propugna Disney un arma política.

Un hombre ondea una bandera nazi delante de la entrada a Disney World Florida, este sábado.

Un hombre ondea una bandera nazi delante de la entrada a Disney World Florida, este sábado. Twitter

Aunque DeSantis insiste en que sus acciones contra el gigante del entretenimiento no tienen motivación política, el republicano ha dado toda la cuerda posible a esta polémica. Según el periodista de The Wall Street Journal Robbie Whelan, esto se debe al interés del gobernador de Florida en permanecer en la agenda mediática a menos de dos años de las elecciones presidenciales de noviembre de 2024.

DeSantis contra Disney

La ley por la que están enzarzados el Estado de Florida y Disney, conocida como Don't Say Gay ("No digas gay"), fue aprobada en marzo de 2022 por Ron DeSantis en un intento de limitar la exposición de niños a comportamientos que desobedecen las normas de género. Llamada formalmente Ley de Derechos de los Padres en la Educación, esta medida prohibe a las escuelas del estado mencionar la orientación sexual y la identidad de género a niños en edades tempranas.

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, el pasado 17 de mayo.

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, el pasado 17 de mayo. Reuters

Ese mismo mes, los trabajadores de Disney —el mayor empleador de Florida— se movilizaron para presionar al director ejecutivo de la empresa a posicionarse en contra de la ley. Desde Burbank (California), el CEO Bob Chapek intentó evadir involucrarse en la cuestión, pero la carta que envió a sus empleados rechazando convertirse en un "boomerang político" enfadó aún más a la plantilla.

Después de protestas y huelgas a lo largo y ancho del país, Chapek accedió rápidamente a llamar a Ron DeSantis ese mismo mes de marzo. "Nuestro objetivo como empresa es que esta ley sea derogada por el legislador o anulada en los tribunales, y seguimos comprometidos a apoyar a las organizaciones nacionales y estatales que trabajan para conseguirlo", dijo una portavoz de Disney.

Estudiantes convocan una protesta LGTBI en Florida contra las políticas de Ron DeSantis.

Estudiantes convocan una protesta LGTBI en Florida contra las políticas de Ron DeSantis. Reuters

En respuesta, DeSantis firmó una ley que eliminaba el autogobierno del que gozó Disney en Florida durante más de 50 años y creó una nueva junta con miembros elegidos por él, compuesta principalmente de donantes y altos mandos del Partido Republicano en Florida.

Durante el último año, la batalla entre DeSantis y Disney ha estado llena de giros y reveses: la empresa, que guardaba un as bajo la manga, declaró un plan de desarrollo de 30 años que anularía la aplicabilidad de la ley de Florida por haber sido aprobado antes de que la junta ejecutiva original se caducara. La reacción del republicano fue aprobar una enmienda a la ley contra Disney en la que establecía que la junta ejecutiva no podía cerrar ningún acuerdo a menos de cuatro meses de ser sucedida.

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En este impasse, Disney ha escalado el caso a la Corte Federal de los Estados Unidos. Bob Iger, director ejecutivo en el cargo después de que Chapek fuera destituido, tratará de ampararse en la Primera Enmienda de la Constitución del país, que hace referencia a la libertad de expresión, para afrontar la disputa.

Mientras tanto, DeSantis mantiene con éxito su objetivo: permanecer en boca de todos a medida que se acercan las primarias del Partido Republicano para las presidenciales de noviembre de 2024.