Imagen del pasaporte del jesuita español asesinado, Ignacio Ellacuría.

Imagen del pasaporte del jesuita español asesinado, Ignacio Ellacuría. Efe

América

Publican el testimonio clave del asesinato de los jesuitas españoles en El Salvador, 30 años después

Es la única testigo que quedó viva tras el asesinato de ocho personas por parte de los militares salvadoreños en la Universidad Centroamericana en 1989.

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El testimonio de Lucía Cerna, clave para vincular al Ejército de El Salvador con la masacre de seis padres jesuitas y dos mujeres en noviembre de 1989, fue publicado por primera vez en español por la Universidad Centroamericana (UCA).

Las autoridades de la UCA, junto a la coautora Mary Jo Ignoffo, presentaron la noche del miércoles el libro, distribuido bajo el sello editorial de la universidad jesuita.

"El libro es el relato valiente de una mujer que desmontó la mentira", dijo durante la presentación el vicerrector de Proyección Social de la UCA, Omar Serrano.

Recordó que los "responsables intelectuales" del crimen, que "todavía están en la impunidad", ordenaron a los militares que ejecutaron la masacre "no dejar testigos".

"Los militares se equivocaron, porque hubo una testigo que los vio entrar y salir. Lo maravilloso de esta testigo es que tuvo la valentía de decir la verdad", acotó.

Cerna era empleada de la UCA y vivía en la central localidad de Soyapango, una zona de intensos combates entre la guerrilla y el Ejército salvadoreño, por lo que buscó refugió en la universidad.

El 11 de noviembre de 1989, el insurgente Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) lanzó su ofensiva "Hasta el tope" en la capital de El Salvador.

Por su parte, Ignoffo relató que conoció a Cerna hace unos 30 años en Estados Unidos, pero no fue hasta 20 años después de conocerse cuando le relató su experiencia.

"En cuanto Lucía me contó lo que le había pasado sentí la necesidad de contarlo", sostuvo la coautora del libro, quien recordó que tardó dos años en compilar la historia de la testigo.

Ignoffo, historiadora y maestra en comunicaciones de profesión, aprovechó su visita a El Salvador para entregar una copia a la UCA de los archivos en audio y vídeo de las entrevistas con Cerna.

José María Tojeira, exprovincial de la Compañía de Jesús en Centroamérica y uno de los principales impulsores del proceso penal por la masacre, aseguró que el relato de Cerna fue clave para vincular a los militares con los asesinatos.

Relató que antes del mediodía del 16 de noviembre de 1989 sostuvo una reunión con el entonces presidente del país, Alfredo Cristiani, y que en ese momento tenían la "convicción de que los militares habían asesinado a los jesuitas", en parte por el relato de Cerna.

También lamentó la "manipulación" a la que se prestaron algunas embajadas en El Salvador, principalmente la de Estados Unidos, que tenía como embajador a William Walker.

Recordó que fue víctima de "ataques" de los fiscales salvadoreños y de miembros del estadounidense Buró Federal de Investigaciones (FBI) cuando se refugió en ese país.

"El interrogatorio en Miami fue terriblemente duro", comentó Tojeira.

El 16 de noviembre de 1989, un escuadrón del batallón de elite Atlacatl del Ejército irrumpió en el campus de UCA y mató a los españoles Ignacio Ellacuría, Segundo Montes, Ignacio Martín-Baró, Amando López y Juan Ramón Moreno y al salvadoreño Joaquín López.

También fueron asesinadas Elba Ramos, colaboradora de los religiosos, y su hija adolescente Celina.

Por este crimen únicamente está encarcelado el coronel Guillermo Benavides, condenado a 30 años de prisión en 1991 y a quien la Corte Suprema le ha negado el indulto y conmutación de la pena.