Santos agradece el apoyo de España: País amigo en las buenas y en las malas

Santos agradece el apoyo de España: "País amigo en las buenas y en las malas"

América

Juan Manuel Santos no cree "que haga daño a nadie" acercar a los presos de ETA

El mandatario colombiano recoge un premio en Madrid después de que la Corte Constitucional de Colombia despejara dudas sobre la puesta en práctica del acuerdo de paz con las FARC.

Pablo Mayo Cerqueiro María Torrens Tillack

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, está este miércoles en Madrid donde ha recibido el galardón anual de un foro económico y ha concedido sendas entrevistas al Grupo A3 Media, en Onda Cero y Espejo Público.

Preguntado por Carlos Alsina sobre el consejo que daría a Mariano Rajoy sobre la presión de grupos como el PNV para que permita el acercamiento de los presos de ETA, Santos ha opinado: "Que paguen sus penas en unas cárceles más cerca al sitio donde viven es algo que no creo que le haga daño a nadie", aunque ha señalado que no quiere "inmiscuirse" en asuntos nacionales. Él no le vería "ningún problema" al acercamiento, pero ha matizado que "el caso de España y Colombia son muy distintos".

También ha hablado sobre otro asunto polémico en España: el cartel publicitario en la Puerta del Sol de la serie Narcos, que trata sobre la vida de Pablo Escobar. En él se expone al narcotraficante colombiano con una frase que reza "oh, blanca Navidad" y que no ha sentado nada bien a la embajada de su país, que ha pedido su retirada.

"La serie es muy buena", ha manifestado Santos, demostrando haber visto la ficción televisiva basada en hechos reales. Sin embargo, ha explicado que "los colombianos vivimos ese drama con Pablo Escobar" y es un asunto espinoso que duele a su sociedad.

No cree que el acuerdo tenga marcha atrás

Santos visita España tras recoger este sábado el Nobel de la Paz por sus negociaciones con la guerrilla colombiana de las FARC que finalmente ha culminado en un segundo acuerdo de paz refrendado en el Parlamento después de que la primera versión fuera rechazada por un estrecho margen en un referéndum.

Ha defendido en Onda Cero que esta vez no era necesario pasar el nuevo documento por las urnas, porque las manifestaciones en la calle demuestran que la mayoría de la población colombiana está a favor y se arrepintió de no haber ido a votar. Sin embargo, ha admitido que podía ser mejor no convocar el plebiscito, porque opina que mucha gente vota con otras motivaciones: “Muchas veces los referendos salen diferentes a lo que se espera, porque la gente vota cosas diferentes a lo que se pregunta”.

Muchas veces los referendos salen diferentes a lo que se espera, porque la gente vota cosas diferentes a lo que se pregunta

"No creo", ha dicho el Nobel de la Paz sobre la posibilidad de que el acuerdo sea reversible, tampoco si cambia el signo político del Gobierno tras las elecciones presidenciales de Colombia en 2018. Los guerrilleros de las FARC ya habrán entregado sus armas y el proceso estará en marcha para entonces, ha argumentado.

No ha mostrado preocupación alguna por la posibilidad de que un líder guerrillero pueda llegar a la presidencia del país tras el pacto, pues para él forma parte del proceso democrático y tampoco sería el primero que ocupa un cargo representativo en Colombia.

Rajoy y Pastor se deshacen en halagos a Santos

Ya en el Teatro Real de Madrid, frente a personalidades de ambos lados del charco, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ha recogido de las manos del mandatario español, Mariano Rajoy, el Premio Nueva Economía Fórum al desarrollo económico y la cohesión social en reconocimiento al proceso de paz que el Gobierno bogotano labra con las FARC.

“Estamos viviendo una segunda independencia”, ha afirmado Santos, refiriéndose al segundo acuerdo forjado con la guerrilla, que fue recientemente ratificado por el Parlamento de Colombia después de que el primer pacto saliera derrotado en las urnas en octubre. “Esta paz es también de ustedes, es también para España y para el mundo”, ha proclamado. “Hemos detenido la chimenea de esa fábrica de horrores”.

El galardón, un pergamino enmarcado en plata que celebra la cooperación entre España y Colombia y los esfuerzos de “la sociedad colombiana para lograr la tan deseada paz” y de su presidente, supone la guinda de una semana dorada para Santos. El fin de semana recogió el Premio Nobel de la Paz, el lunes rubricó con la Unión Europea un fondo fiduciario para el posconflicto y el martes la Corte Constitucional colombiana cerró un capítulo de incertidumbre para el proceso de paz.

Tras una larga deliberación, el tribunal dio el visto bueno a que el nuevo acuerdo de La Habana sea llevado a la práctica por medio del procedimiento legislativo abreviado fast track. El fast track concede poderes extraordinarios al presidente por un periodo prorrogable de seis meses y, por ejemplo, reduce la cantidad de debates parlamentarios requeridos para realizar una reforma constitucional a la mitad. También impide que se toque lo acordado en Cuba sin el consentimiento del Ejecutivo.

“Ayer nuestra Corte Constitucional le dio la bendición a un procedimiento llamado de fast track para poder implementar el acuerdo más rápido”, ha celebrado Santos. “Teníamos que abreviar el tiempo entre el momento en que se firmaba el acuerdo y el momento en el que se empezaba a implementar”.

Después de conocerse la ansiada decisión, el Ejecutivo presentó ante el Congreso colombiano el proyecto de ley de amnistía para los guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, que exigían seguridad jurídica para proceder con su desmovilización. Se espera que la propuesta legislativa sea aprobada antes de que finalice el año.

Abriendo las intervenciones de este miércoles, la presidenta del Congreso de los Diputados de España, Ana Pastor, ha anunciado la llegada de “la Colombia de la paz” y se ha deshecho en halagos al presidente colombiano y su “obra política”. “Enhorabuena, Señor Presidente”, lo congratuló.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha dedicado palabras igualmente cálidas a Santos. “Es mi colega, pero sobre todo es una persona a la que aprecio”, ha dicho el mandatario español, que ha destacado la estrecha colaboración entre ambos Estados. “[Y] este premio es un reconocimiento a todos los colombianos y a la cercanía entre nuestros dos países”.

España ha respaldado institucionalmente el proceso de paz con las FARC. El Congreso de los Diputados aprobó una resolución mostrando su apoyo a la “reconciliación nacional en Colombia”. Rajoy ha recordado que la resolución fue impulsada por unanimidad. “Y no es fácil conseguir unanimidades en el Congreso de los Diputados”, ha bromeado.

La postura de Rajoy, sin embargo, no es compartida por el anterior presidente popular, José María Aznar, que en un reciente foro organizado en Madrid con presencia de los exmandatarios colombianos Álvaro Uribe y Andrés Pastrana, adalides del 'no' al pacto con las FARC, aseveró que no aceptaría para España los términos del acuerdo de paz en Colombia. 

Al recoger el Premio Nueva Economía Fórum en Madrid -que en ocasiones anteriores ha ido para figuras como la canciller alemana, Angela Merkel, o el exmandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, en representación de sus respectivos países-, Santos ha descrito el proceso de paz como una oportunidad para avanzar en el desarrollo económico y la mejora de las condiciones de la sociedad colombiana. Ha asegurado que el fin de la violencia permitirá invertir en otros ámbitos como la educación.

“Es ahora que comienza la reconciliación que podremos desatar todo el potencial limitado por el lastre del conflicto”, ha asegurado. “[Pero] la paz no la entendemos como la simple ausencia del conflicto, sino como un estado de bienestar”. “Una Colombia sin violencia representará más oportunidades para todos”, ha sentenciado.