Imagen de una mezquita derruida tras el terremoto, en Marrakech.

Imagen de una mezquita derruida tras el terremoto, en Marrakech. Reuters

África

El arte y la historia, otras víctimas del terremoto de Marruecos: grietas en los palacios y cerámicas rotas

Fortalezas, castillos, mezquitas y palacios afectados por el seísmo permanecen cerrados mientras se reparan las fisuras.

11 septiembre, 2023 01:53

Los daños materiales que ha causado el terremoto en el sur de Marruecos han afectado también al patrimonio de una región muy turística y con una gran riqueza cultural.

Las murallas de la casba (fortaleza) de Agadir, el barrio más antiguo de esta ciudad marroquí a 260 metros de altura, no resistieron el embate del seísmo. Precisamente, era la única parte que se mantenía en pie tras el terremoto de 1960 (magnitud 5,8 en la escala de Richter) que, además de destruir prácticamente la ciudad, causó la muerte de 15.000 personas, un tercio de la población en aquel momento.

Al igual que en la plaza Yamaa el Fna de Marrakech, es frecuente encontrarse en la casba de Agadir, habitada por unas 300 personas, con vendedores ambulantes, encantadores de serpientes y personas que ofrecen paseos en camello. Asimismo, otras construcciones de adobe en el interior del país, al sur de Marrakech y cerca de Ouarzazate, donde se han rodado grandes producciones de Hollywood como Gladiator 2 o Lawrence de Arabia, también sufrieron desperfectos por los temblores.

Imagen de la casba de Taourit, antes del terremoto.

Imagen de la casba de Taourit, antes del terremoto.

La casba de Taourit, un ejemplo de las fortalezas bereberes de ladrillo de adobe mejor conservadas de Marruecos, se hundió por dentro y permanece cerrada al turismo. En su interior destacaban los artesonados de madera y la azulejería en las paredes.

La vecina Ait Ben Haddou, un ksar (castillo) con casba declarado Patrimonio de la Humanidad, “no se puede visitar porque hay varias casas destruidas en la localidad”, lamenta en conversación con EL ESPAÑOL María Adelaide, una española a quien el terremoto sorprendió de turismo en la región.

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Mezquitas dañadas

Otras construcciones que han sufrido los efectos del terremoto son las mezquitas. Al menos tres se han derrumbados, dos en Marrakech. El minarete de la mezquita Bab Ailan se desplomó y la entrada al templo también resultó dañada.

Incluso, el minarete de la mezquita de la Kutubía de 77 metros de altura, inspirador de la Giralda de Sevilla, y las murallas rojas de Marrakech sufrieron desperfectos que todavía no se han valorado.

Los turistas también van a encontrar cerrados varios palacios que acogen colecciones de arte en Marrakech. En la medina de la ciudad ocre, inscrita en la lista de patrimonio mundial de la Unesco desde 1985, destaca Dar Si Said, una gran residencia palaciega construida en la segunda mitad del siglo XIX, que alberga el museo nacional de tejidos y alfombras, pero también una importante serie de alfarería y cerámica.

Interior del palacio Dar Si Said, antes del terremoto.

Interior del palacio Dar Si Said, antes del terremoto.

Gran parte de estas piezas sufrió daños. Lamentablemente, muchos de estos objetos estaban rotos”, anunció el sábado el presidente de la Fundación del Museo Nacional (FNM), Mehdi Qotbi, tras realizar una primera evaluación.

En cuanto al edificio en sí, se observan fisuras. Asimismo, las grietas también dañaron el edificio Dar El Bacha, que acoge el museo de las confluencias y el museo del patrimonio inmaterial de Jamaa el Fna. Eso sí, las colecciones del interior se salvaron del terremoto.

En reparación

“Los museos de Marrakech se instalaron en edificios antiguos, en particular en palacios, como en el caso de Dar Bacha y Dar Si Said, que fueron construidos con los medios y técnicas de la época, en particular con tierra”, explicó Qotbi a los medios tras ordenar el cierre de todos los museos de Marrakech dependientes de la FNM.

Entre estos, el palacio Bahia lleva el nombre de la mujer del sultán que lo edificó en el siglo XIX. Además, Bahia en árabe significa brillantez, lo que quería transmitir con un estilo que mezcla el arte islámico y el marroquí, y unos jardines de 8.000 metros cuadrados. Es el monumento más visitado de Marruecos, con 600.000 visitas anuales.

Por los desperfectos, el presidente de la FNM movilizó a su equipo, que se trasladó desde Rabat, junto a un estudio de diseño, para realizar un diagnóstico rápido y preciso del estado de los edificios.

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De igual modo, “una empresa constructora también ha recibido el encargo de instalar andamios alrededor de los museos de la FNM en Marrakech”, detalló su presidente en declaraciones al digital marroquí Le360.

El objetivo es que los museos estén abiertos para las reuniones anuales del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional de 2023, que se celebrarán en Marrakech del 9 al 15 de octubre.