Imagen tomada durante el rodaje de '¡La novia!'.

Imagen tomada durante el rodaje de '¡La novia!'. Warner Bros. Pictures Cedida

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Maggie Gyllenhaal 'resucita' a la novia de Frankenstein en el cine y reinterpreta el relato del consentimiento en 2026

¡La novia!, que se estrena este 6 de marzo, es un acto de osadía en el que la mismísima Mary Shelley tiene mucho que decir.

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Cuenta Maggie Gyllenhaal (Nueva York, 1977) que se llevó una ingrata sorpresa cuando por fin vio La novia de Frankenstein. En el clásico de 1935 de James Whale, la legendaria actriz británica Elsa Lanchester, como la novia en cuestión, sólo aparece escasos minutos y ni siquiera habla.

Esa presencia fugaz, sin embargo impactante, ya que paradójicamente el icónico look de Lanchester ha trascendido, generó en Maggie una serie de preguntas que tiempo después la llevaría a crear la historia de ¡La novia!, su segundo largometraje como directora.

"Me dio mucha curiosidad lo que podría estar pensando o sintiendo esa mujer", rememora sus sensaciones la actriz convertida en directora, uniendo ese recuerdo a una reflexión.

"Ahora que lo pienso mejor, en muchas películas de otras épocas no tenemos oportunidad de adentrarnos en la percepción ni en los pensamientos de esas mujeres que retrataban", continúa.

Y termina: "Justamente esa fue la chispa de inspiración original, sobre todo porque esa mujer se encuentra en una situación tan descabellada al haber sido resucitada sin su consentimiento para ser la esposa de alguien a quien nunca conoció".

La novia siendo creada.

La novia siendo creada. Warner Bros. Pictures Cedida

La actriz Jessie Buckley (Killarney, Irlanda, 1989) interpreta a esa novia resucitada en los años 30, en los bajos fondos de la ciudad de Chicago donde reina la mafia. Se llamaba Ida antes de morir trágicamente, y era una denunciante encubierta de los crímenes, incluidos feminicidios, del mafioso Lupino.

Instada por ‘la criatura' Frank (Christian Bale), a quien durante más de 100 años se le ha negado el amor, la excéntrica doctora Euphrorius (Annette Bening) lleva a cabo el procedimiento de regresar a la vida a un cuerpo hermoso, inerte y desarticulado, que al despertar, despojada de su memoria, es una mujer que no se reconoce pero que siente una ira visceral.

Desde el otro lado del mundo, Jessie Buckley, que dos semanas tras el rodaje de ¡La novia! llegaría al set de Hamnet (Chloe Zhao) "con cejas decoloradas y como si una corriente eléctrica me recorriera el cuerpo", recuerda, se aventura a describir el proceso de hallar la voz y adentrarse en las complejidades de este personaje que Gyllenhaal creó pensando en ella.

Jessie Buckley encarna el papel protagonista.

Jessie Buckley encarna el papel protagonista. Warner Bros. Pictures Cedida

"Fue emocionante conocer a ese personaje desde nuestra perspectiva y sentir el potencial de lo que podría haber dicho; intentábamos decir cosas que tal vez no sabemos cómo expresar o esas partes oscuras que se ocultan", explica Buckley.

Y añade: "En realidad ella no revive con una idea definida de sí misma, sino con grandes preguntas; se ve con un cuerpo tan vivo, tan monstruoso, tan salvaje y una mente brillante y afilada, entonces se cuestiona su supervivencia para descubrirse a sí misma".

Después de su aclamado debut en la dirección con La hija oscura (2021), Maggie Gyllenhaal le dedicó cuatro años al desarrollo de este proyecto. En el personaje de ¡La novia! ha volcado algo que trasciende a lo meramente artístico, y que la sitúa en el lugar en el mundo que ocupa como mujer.

"Hay aspectos a veces monstruosos dentro de cada una de nosotras, cosas que nos dicen que no están permitidas, que nos dan miedo y nos hacen sentir que debemos deshacernos de ellas", sostiene la también actriz.

Conocida por polémicos roles como en Secretary (2002) o la serie The Duce (2017) , prosigue diciendo que, "de hecho, esta película es una celebración de todas esas partes de nosotras que no encajan en el molde en el que nos han dicho que debemos encajar".

El espíritu de Mary Shelley

La historia de Frankenstein siempre ha estado muy presente en el ideario cultural, quizás mucho más en los últimos meses gracias a la película de Guillermo del Toro, donde la criatura está interpretada por el objeto del deseo del momento, Jacob Elordi.

La descomunal creación de Mary Shelley ha sido objeto de estudio, como también de varias adaptaciones cinematográficas e inspiración para series de televisión, obras de teatro y varias películas.

"Tengo una licenciatura en Inglés pero nunca había leído Frankenstein, no sé por qué. Quizá se suponía que debía hacerlo, pero simplemente no lo hice, pero cuando lo leí, me encantó", se sincera Maggie Gyllenhaal.

Gyllenhaal dando indicaciones en el rodaje.

Gyllenhaal dando indicaciones en el rodaje. Warner Bros. Pictures Cedida

"Obviamente es un libro increíble, pero cuando llegué a la última página y cerré el libro, en secreto, quizás peligrosamente, pensé: ‘¿y si Mary Shelley tenía algo más que decir, algo que no solo era impublicable en 1820, sino impensable?, ¿y si nos atreviéramos a fantasear o imaginar qué podría tener en mente esta mujer radical?’", añade.

"Esos pensamientos se convirtieron en una verdadera inspiración para mí. A veces me gusta imaginar que Mary Shelley habla a través de mí. Hasta en mi casa ya bromeamos cuando se cierra una puerta de golpe o entra una ráfaga de viento, decimos: ‘¡Oh, es el espíritu de Mary Shelley!’", se ríe.

Con todo esto, no es de extrañar que ¡La novia! produzca el efecto de reventar todos los límites; tanta ha sido la osadía de Maggie que en su película hasta la mismísima Shelley tiene mucho que decir.

Fotograma de la película.

Fotograma de la película. Warner Bros. Pictures Cedida

Gyllenhaal está consciente de que ha lanzado un bichito raro al panorama cinematográfico actual, que además expande y alimenta la idea de lo icónico de esta figura. La mezcla es sencillamente explosiva: el fantástico con el terror, el drama con el romance, el musical con el noir, lo grotesco que se entreteje con lo más emocional.

"El tono de esta película es nuevo, el lenguaje también; no creo que se pueda encajar perfectamente en ningún género", apunta Gyllenhaal, y para que no quepa lugar a dudas trae a la conversación a un nombre con el que se le ha comparado últimamente, "me encanta Tim Burton, pero esta no es una película de Tim Burton", zanja.

El reto de otro viaje

Llegar hasta el aquí y ahora, faltando apenas unas horas para que ¡La novia! se proyecte en salas comerciales, cuenta la directora que le ha costado muchas dudas imponerse en ciertos aspectos, pero también encontrar un compromiso.

Maggie da a entender que el camino no ha sido fácil pero sí placentero gracias a un elenco que escogió a consciencia: Jessie Buckley (a quien dirigió en La hija oscura), Christian Bale (con quien trabajó en El caballero oscuro en 2008), Penélope Cruz (con quien tiene una antigua amistad), además de su marido Peter Sargaard y su hermano Jake Gyllenhaal.

Los hermanos Gyllenhaal.

Los hermanos Gyllenhaal. Warner Bros. Pictures Cedida

"Hay muchos actores muy buenos en el mundo, como existe un puñado que son brillantes", sostiene la hija de un realizador cinematográfico y una guionista.

Y añade que "la actuación es muy importante para mí, y simplemente me dirigí a gente que pensé que querían aprender conmigo algo sobre sus propios corazones y mentes para poder interpretar estos personajes".

"Habiendo sido actriz durante muchos años, es algo en lo que he pensado mucho, porque incluso una película muy bien hecha con malas actuaciones me resulta insoportable", concluye.

Jessie Buckley, quien muy probablemente sea la próxima triunfadora en los Oscar por su Agnes en Hamnet, ahonda en "la relación tan inusual y tan valiosa" que comparte con Maggie Gyllenhaal y que sale reforzada después de esta segunda colaboración.

Jessie Buckley y Maggie Gyllenhaal en el 'set'.

Jessie Buckley y Maggie Gyllenhaal en el 'set'. Warner Bros. Pictures Cedida

"No puedo describirlo bien, pero a veces es simplemente ella mirándome a los ojos y diciéndome: ‘Te veo y te reto a ir a un lugar que quizá aún no conozcas, pero sé que puedo guiarte’; creo que ambas podemos hacer eso la una por la otra", describe.

"En el mejor sentido, somos exigentes entre nosotras, y de hecho, a veces las relaciones femeninas tienen demasiado miedo de llegar a ese punto", sostiene Jessie Buckley.

"Pero lo que me empodera, lo que me impulsa a trabajar con Maggie una y otra vez, es que sé que podemos desafiarnos a superar nuestros límites. Esta colaboración artística es solo el comienzo de una larga historia de amor. Maggie es mi Scorsese", declara la actriz.