Escena de 'La princesa prometida' (Rob Reiner, 1987).

Escena de 'La princesa prometida' (Rob Reiner, 1987). IMDb

Estilo de vida

'Romantasy', el género literario de moda: "Es la vía de escape cuando lo único que importa es no llegar tarde al trabajo"

Cuando la rutina aprieta, sumergirse en las páginas de estos libros supone una forma de vivir una fantasía mucho más deseable que la realidad.

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En la imagen de apertura, una de las cintas más queridas por los millennials: La princesa prometida (Rob Reiner, 1987). Este tipo de películas es la prueba de que ese género romántico con toques medievales no es nada nuevo.

Sin embargo, ¿por qué la literatura romantasy —ese mix and match entre romance y ficción— está viviendo un auge en la actualidad? No tiene nada de particular entrar a Instagram y Tiktok y ver contenido de creadores especializados en esta temática.

La sevillana Lisha Zhou acumula en su cuenta de Instagram más de 88.000 seguidores. En TikTok, la cifra alcanza casi los dos millones. La publicación en su perfil en la primera plataforma, un libro propio. En concreto, Cuaderno de lecturas (Crossbooks, 2026).

Alejandra Márquez Fernández tiene 28 años y estudia Historia del Arte. No se considera aún experta en este tipo de lecturas, pero tiene una cosa clara: "Hace poco más de dos años que comencé en este mundillo y fue lo mejor que pude hacer". Además, señala que por su formación todo lo que tenga que ver con la mitología o la época caballeresca le llama la atención.

Por otro lado, apunta de forma firme a otra razón para haber adoptado entre sus habituales en la mesilla de noche este tipo de publicaciones: "Gracias a esto puedo refugiarme cuando siento que necesito un descanso. 'Viajar' a través del tiempo y el espacio para llegar a esos mundos donde he soñado con vivir alguna vez".

@lisalioz Llevo meses esperando a que podáis leeros Rose in chains 💜para que entendáis mi obsesión, necesito que me contéis qué os está pareciendo! @crossbookslibros #libros #lectura #roseinchains ♬ sonido original - Lisa Zhou

"Es una vía de escape excepcional de la realidad que vivimos y que tan pesada se nos hace a veces, donde lo único que importa es no quedarte dormida y llegar tarde a la oficina o sacar una nota", añade.

Y continúa esta línea de discurso de forma vehemente: "El mundo va demasiado deprisa. Sólo podemos preocuparnos de llegar a fin de mes y de tener un plato sobre la mesa. Conservar nuestro trabajo —que no tiene por qué hacernos felices— y además no quejarnos, porque deberíamos sentirnos privilegiados".

"Ante estas condiciones, creo que prefiero ser una damisela en apuros custodiada en una torre que mira por la ventana con la esperanza de ser rescatada. Sí, sé que soy muy romántica", explica.

Sobre esta forma de escapar de una realidad que no termina de convencer a casi nadie se pronuncia también la psicóloga Ana Sánchez: "Sin duda, este tipo de lecturas funcionan así, como un refugio"

"Cuando todo va a marchas forzadas, se genera una necesidad de conexión emocional con algo y al igual que el romantasy está en auge, también lo están la ansiedad, la depresión y la soledad", expresa.

La experta señala además que hay una serie de sentimientos que en el día a día quedan reprimidos, como el deseo o la pasión. "Este género crea una serie de espacios libres, seguros, donde puedes expresarlos sin sentirte juzgada, porque es algo compartido y aparece la pertenencia al grupo", cuenta.

'Romantasy', el género literario de moda: "Es una vía escape cuando lo único que importa es no llegar tarde al trabajo"

Cosa de mujeres

Siguiendo con la fantasía, quizás conviene en este punto recordar una escena, o un pasaje de sus páginas, de El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey. Si se presta atención a la cinta más allá de lo que salta a la vista, hay una enseñanza muy interesante en clave feminista.

Los Campos del Pelennor sirven de escenario. Es allí donde el Rey Brujo de Angmar muere asesinado tras proclamar que ningún hombre puede matarle. Es ahí cuando el personaje de Éowyn se quita el casco y le dice eso de "no soy un hombre". Aplausos. Aplausos. Aplausos.

No obstante, esa no suele, o no solía ser, la visión que existe de la mujer en estos entornos creativos. De hecho, se da siempre una necesidad de minimizar lo que consumen las mujeres.

Jaime Cedillo, periodista especializado en literatura de El Cultural, comenta que el romantasy está considerado de escasa o nula calidad literaria "por su renuncia al vertido de pensamiento crítico, por su querencia a los patrones repetitivos, los personajes arquetípicos, las tramas facilonas, giros predecibles...".

Hace apenas unas semanas, la creadora de contenido Andrea Compton hablaba de cómo Robert Pattinson era lo peor a los ojos de los expertos hace unos años, cuando protagonizó Crepúsculo (Catherine Hardwicke, 2008)—comentarios irónicos y sarcásticos aparte—, Como agua para elefantes (Francis Lawrence, 2011) o Recuérdame (Allen Coulter, 2010).

Ahora, a tan sólo unos días de estrenar The Drama (Kristoffer Borgli, 2026), junto a Zendaya, se ha convertido en actor de culto —y lo han ensalzado— tras pasar por las cámaras de Nolan, Eggers o Reeves.

'Una corte de rosas y espinas' (Sarah J. Maas, 2016), el inicio de una de las sagas de 'romantasy' más buscadas del mercado.

'Una corte de rosas y espinas' (Sarah J. Maas, 2016), el inicio de una de las sagas de 'romantasy' más buscadas del mercado. Casa del Libro

Su evolución ha sido clara, pero quizás si su carrera se hubiera seguido centrando en el género romántico, su suerte ante la crítica habría sido otra al margen de su desempeño. Sucede lo mismo con los actores cómicos, cuyo trabajo a pesar de ser extremadamente difícil resulta complicado equiparar socialmente al de los expertos en drama.

Sobre ese halo de menosprecio a los hobbies femeninos habla la psicóloga Ana Sánchez: "Hay asociadas unas costumbres a los hombres y otras a las mujeres tanto de cara a socializar como al consumo de cultura. Todo lo que entronca con ellos se considera más prestigioso. Tendemos a quitarle importancia a lo nuestro por considerarlo más emocional o exagerado, superficial".

¿Qué sucede cuando se dan este tipo de fenómenos como el del romantasy? Que la tendencia a la descalificación es prácticamente inmediata. Y también quizás porque la crítica, que en al menos un 50% de las ocasiones es masculina —aunque siempre la cifra sea mayor— quiero asociarle unas pretensiones que nunca estuvieron en su concepción.

"Cuando aparecen este tipo de corrientes que al final crean comunidad y sentido de pertenencia se tiende a minimizar por parte de la sociedad para ejercer un control cultural. Un grupo junto es más poderoso y si lo criticamos, le restamos importancia. Además, aquí entra en juego el poder conversar sobre el deseo femenino", expresa Sánchez.

Quizás sería interesante poner la mirada en esto último que menciona la terapeuta, ya que quizás de ese modo los hombres dejarían de creer que saben qué es lo que mueve ese instinto en las mujeres para tener claro cuál es el motor real. Este, por supuesto, no se suele encontrar en un imaginario construido por y para ellos.

@ciinderer ¿La conocéis?🥰 #parati #viral #booktokespaña #booktok #enemiestolovers #jenniferlarmentrout #romantasy #fantasiayromance ♬ Epic Music(863502) - Draganov89

Críticas y cifras

Jaime Cedillo asocia la llegada del romantasy a ese auge que está viviendo la lectura. "Los últimos datos del Barómetro de la Federación de Gremios de Editores indican que dos de cada tres españoles leen en su tiempo libre. Y entre los jóvenes en la franja de edad de los 14 a los 24 años, hasta el 76,9% aseguran que lo hacen habitualmente, siendo el estrato social más lector".

No obstante, como el experto se encarga de recalcar, el dilema pivota siempre sobre la misma cuestión: ¿qué leen? "En El Cultural hemos advertido que en los últimos meses ha disminuido la fiebre por los libros de autoayuda, que tuvieron un especial auge tras la pandemia, mientras que crece el interés por el romantasy, sobre todo entre los jóvenes".

Además, recalca que su pujanza es determinante para el gran momento de la lectura en España, pero como aclara, muchos implicados en la comunidad literaria, especialmente los críticos, no comparten el optimismo de la mayoría.

No obstante, Cedillo abre la conversación en otra dirección: "Los libros asociados a lo femenino despiertan especial interés últimamente. Las publicaciones acerca de feminismo, por ejemplo, son un nicho con muchísimos lectores".

Este éxito del género no habla sólo de dragones, castillos o romances imposibles. Centra la conversación en una generación agotada que busca espacios donde sentir más comprensión que en su entorno real. Emocionarse, fantasear con que otra forma de vivir —que no sobrevivir—, menos precaria, es posible. También para ellas.