María José junto a unas patatas cocidas.
María José, chef: "Para que las patatas tengan más sabor, no hay que cocerlas en agua, sino en caldo"
Una receta sencilla y económica con la que conseguir patatas tiernas por dentro y crujientes por fuera.
Más información: Los chefs coinciden: para unas patatas fritas crujientes, la clave es que floten en el aceite
- Total: 50 min
- Comensales: 4
Las patatas al horno son una guarnición clásica, versátil y saludable que destaca por tener una piel crujiente y un interior suave y esponjoso. Son ideales como guarnición tanto para carnes como para pescado, pero hay que saber bien cómo prepararlas.
Para conseguir unas deliciosas patatas asadas sin dificultades, conviene seguir las instrucciones de cocineras como María José, que ha compartido su receta con todos aquellos que quieran acompañar sus mejores platos con esta deliciosa guarnición.
La chef asegura que, para potenciar el resultado final y conseguir que las patatas tengan más sabor de lo habitual, la clave está en que "no hay que cocerlas en agua, sino en caldo", un pequeño truco que marca la diferencia.
Patatas asadas al horno con mantequilla y caldo
- 3 patatas grandes
- 50 g de mantequilla
- 200 ml de caldo de pollo
- 50 ml de vino blanco
- 20 ml de aceite de oliva virgen extra
- Ajo en polvo
- Tomillo
- Orégano
- Pimienta negra molida
Paso 1
Precalienta el horno a 230 ºC.
Paso 2
Pela las patatas y córtalas en rodajas de unos 2 centímetros de grosor.
Paso 3
Coloca las patatas en una bandeja de horno formando una sola capa.
Paso 4
Salpimenta y añade ajo en polvo, tomillo y orégano al gusto.
Paso 5
Derrite la mantequilla en el microondas y mézclala con el aceite de oliva.
Paso 6
Vierte sobre las patatas la mezcla de mantequilla y aceite junto al vino blanco y el caldo de pollo.
Paso 7
Remueve bien para que todas las patatas queden impregnadas.
Paso 8
Hornea durante 20 minutos.
Paso 9
Saca la bandeja, da la vuelta a las patatas y vuelve a hornear entre 15 y 20 minutos más.
Paso 10
Sirve las patatas bien doradas, tiernas por dentro y ligeramente crujientes por fuera.
Otros consejos
Las patatas al horno son uno de los mejores acompañamientos para casi cualquier receta, pudiendo ser, como ya hemos mencionado, un gran complemento para carnes y pescados, pero su versatilidad incluso las hace válidas para otras muchas preparaciones.
Además de estar deliciosas, es un plato fácil de preparar y muy económico, y por si esto fuera poco, tiene distintos beneficios para la salud. Aunque seguir las pautas de María José son una apuesta segura para conseguir un excelente resultado, existen algunos consejos que conviene tener en cuenta.
Tipo de patata
Antes de empezar, es imprescindible elegir una patata adecuada, y es que, a diferencia de lo que muchos piensan, no todas las patatas son iguales, y cada una de ellas tiene una serie de propiedades que las pueden hacer más o menos aptas para cada técnica de preparación.
En el caso de las patatas al horno, existen dos variedades especialmente recomendadas:
- Patata Monalisa: es una de las variedades más populares a nivel mundial. Presenta un bajo porcentaje de agua que la hace reaccionar bien a distintas preparaciones. En el proceso consigue conservar su consistencia y color, permitiendo disfrutar de unas deliciosas patatas, ya sean fritas, guisadas, cocidas u horneadas.
- Patata Agria: es también muy popular por su gran relación calidad-precio, además de ofrecer un gran sabor. Su fuerte consistencia y piel fácil de pelar, sumado a su equilibrio entre fécula y agua, hace que se pueda obtener una textura crujiente al hornearlas o freírlas.
Ingredientes para preparar las patatas
Las técnicas y especias a utilizar dependen de los gustos de cada chef. No obstante, siempre será una buena opción acompañarlas de aceite de oliva, sal y pimienta, con las que se puede conseguir un excelente resultado final.
Asimismo, existen distintas especias con las que se puede condimentar el plato, como romero, comino, tomillo, orégano o ajo en polvo. Si lo deseas, también puedes probar a añadir queso mozzarella o cheddar, dándoles así un toque gourmet.
Otros consejos
Además de tener en cuenta la variedad de la patata y los ingredientes a agregar a la receta, existen otras recomendaciones a tener en cuenta para conseguir mejores resultados:
- Aprovecha la piel de las patatas: la piel de las patatas es perfecta para conseguir un resultado más crujiente al momento de hornear, además de que puede servir para dar una presentación distinta al plato. Para que estén aún más crujientes, se pueden volver a lavar después de cortarlas y conseguir así retirar la mayor cantidad posible de almidón.
- Dar la vuelta a las patatas: no hay que olvidarse de dar la vuelta a las patatas una vez pasados los primeros 15-20 minutos, aunque este paso se omitirá si se han cubierto con queso mozzarella o cheddar por encima, por motivos obvios.
- Golpe de calor final: si se desea, al final se puede usar la función ventilador en los últimos cinco minutos para darle un toque extra "crujiente".
Siguiendo la receta de María José y teniendo en cuenta estas recomendaciones generales, puedes conseguir unas patatas al horno perfectas para acompañar a tus carnes y pescados, consiguiendo un plato más completo y lleno de sabor.