Fotomontaje.

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Estilo de vida

Moni, abuela cocinera: "Las remolachas más ricas no se hierven, se trituran con ajo y 150 g de queso ricotta"

Lejos de la imagen clásica de la remolacha hervida, Mancini ha propuesto entender este vegetal como una base capaz de integrarse en preparaciones.

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La remolacha se ha consolidado en los últimos años como uno de los productos agrícolas más interesantes dentro del panorama español. Su cultivo, especialmente concentrado en zonas como Cádiz —donde alcanza el 66,5% de la producción— y en Castilla y León —con cerca del 61%—, refleja su relevancia tanto a nivel económico como gastronómico.

A pesar de este creciente protagonismo, la remolacha sigue siendo una gran desconocida en muchas cocinas domésticas. Esto se debe, en gran parte, a la percepción de que su preparación es limitada o poco versátil: suele asociarse a procesos largos de cocción o recetas monótonas.

Sin embargo, la realidad es que esta verdura ofrece un enorme potencial culinario, capaz de ir mucho más allá de ensaladas o conservas, incluyendo elaboraciones innovadoras como cremas, purés y, especialmente, salsas.

La receta de Moni Mancini con remolacha

La cocinera y creadora de contenido Moni Mancini comparte en sus redes sociales trucos y recetas heredados de la cocina tradicional y de su sabiduría como abuela cocinera. Estas características, además, le han ayudado a ir más allá con ingredientes aparentemente repetitivos.

Lejos de la imagen clásica de la remolacha hervida y servida en trozos, Mancini ha propuesto entender este vegetal como una base versátil, capaz de integrarse en preparaciones que normalmente asociamos a ingredientes más neutros o grasos.

La clave está en convertir su textura terrosa en una crema suave, equilibrando su dulzor natural con elementos que aporten profundidad, como el ajo y los lácteos.

El resultado es una salsa con identidad propia, visualmente impactante por su color intenso y con una textura que recuerda a emulsiones tradicionales, pero con un perfil nutricional mucho más interesante.

Esta preparación no solo funciona como acompañamiento de pasta, sino que también puede utilizarse en tostadas, como base de platos vegetales o incluso como guarnición para carnes y pescados.

Además, es tan sencilla que apenas necesitamos cuatro ingredientes y muy poco tiempo.

Ingredientes

Ingredientes para la salsa de remolacha

  • 3 remolachas
  • 2 ajos
  • 150 g de queso ricota o queso crema
  • Sal y pimienta al gusto
  • Aceite de oliva
  • Queso rallado
  • Pasta a elegir

Paso 1

Lava bien las remolachas, después, hiérvelas enteras con piel hasta que estén tiernas (30–45 min aprox). Déjalas enfriar, pélalas y córtalas en trozos.

Paso 2

Para el ajo tienes dos opciones: crudo (más intenso), pica los dientes o asado (más suave y dulce), envuelve una cabeza en aluminio y hornéala 30 min. Luego extrae la pulpa.

Paso 3

En una batidora, coloca la remolacha cocida, el ajo, la sal y la pimienta.

Paso 4

Tritura mientras agregas un hilo de aceite de oliva hasta que emulsione y se vuelva cremosa. Después, incorpora 150 g de ricotta o queso crema.

Paso 5

Añade un poco del agua de cocción (de la remolacha o de la pasta) para ajustar la textura: debe quedar fluida pero espesa.

Paso 6

Hierve la pasta en agua con sal y cuando esté al punto, resérvate un poco del agua de cocción.

Paso 7

Escurre la pasta y saltéala en sartén con aceite (y tomillo si tienes) durante unos minutos. Este paso intensifica muchísimo el sabor.

Paso 8

Añade la pasta a la sartén con la crema de remolacha. Mezcla bien para que quede bien impregnada y sirve con abundante queso rallado por encima.

Más allá de su atractivo gastronómico, esta forma de preparar la remolacha pone en valor sus beneficios nutricionales. Este vegetal es especialmente rico en compuestos antioxidantes como las betalainas, responsables de su característico color y con efectos antiinflamatorios.

Además, su contenido en hierro contribuye a prevenir la fatiga, mientras que la fibra favorece el tránsito intestinal y la salud digestiva.

Otro de sus grandes aportes es su capacidad para mejorar la circulación sanguínea gracias a su contenido en nitratos naturales, que el organismo convierte en óxido nítrico, ayudando a dilatar los vasos sanguíneos.

Esto la convierte en un alimento especialmente interesante para deportistas o personas que buscan mejorar su rendimiento físico de manera natural.

Asimismo, la remolacha destaca por su bajo contenido calórico y su efecto saciante, lo que la hace ideal en dietas de control de peso. Su combinación con ingredientes como la ricotta o el queso crema permite además equilibrar el aporte de proteínas y grasas, generando platos completos y nutritivos sin renunciar al sabor.