Imagen de unos balcones en La Alberca, Samanca.

Imagen de unos balcones en La Alberca, Samanca.

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Ni Albarracín ni Aínsa: este es el pueblo medieval más bonito de España para ir en Semana Santa según los expertos

Una propuesta para la semana más religiosa del año que invita a adentrarse en la esencia más auténtica de España.

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España destaca como uno de los destinos turísticos más importantes de Europa, recibiendo cada año a millones de viajeros. El año pasado para estas mismas fechas, nuestro país batió el récord de turistas internacionales.

En esta época del año, algunas regiones adquieren un protagonismo especial más allá de Andalucía, y Castilla y León es una de las favoritas. Sus localidades conservan una esencia tradicional que parece ajena al paso del tiempo, con paisajes y costumbres que se mantienen vivos.

Dentro de este contexto, La Alberca sobresale como un destino único, reconocido incluso a nivel internacional. Su arquitectura típica, con calles empedradas y construcciones de piedra y madera, crea una atmósfera singular. Pasear por este pueblo supone adentrarse en una experiencia que conecta directamente con la historia.

La Alberca, Salamanca

La Alberca, situada en el corazón de la Sierra de Francia, a unos 70 kilómetros de Salamanca, es un pueblo que destaca por su rica historia y una arquitectura que transporta a épocas pasadas, en especial por ser el primer municipio español declarado Conjunto Histórico-Artístico, en 1940.

Este reconocimiento valoró desde entonces su singular entramado urbano y la conservación de sus costumbres ancestrales. Además, La Alberca está incluida en el listado de los pueblos más bonitos de España, que también lo considera como "uno de los pueblos más representativos".

Entre los motivos por los que La Alberca cuenta con tantos reconocimientos está su arquitectura levantada a base de piedras y geométricos entramados de madera.

Pasear por sus calles empedradas es adentrarse en un laberinto de casas con fachadas de adobe, granito y entramados de madera, adornadas con balcones floridos que aportan un colorido especial al entorno.

La Plaza Mayor, centro vital del pueblo, es un espacio porticado donde se ubica la emblemática Cruz de la Plaza, con tallas que representan episodios de la Pasión de Cristo. En esta zona es donde sucede una de las grandes tradiciones locales y es la venta de turrón durante todo el año.

Junto a la plaza, se puede visitar la Casa Museo Sátur Juanela, "en cuyo interior se mantiene la estructura de la vivienda típica local, tal como solía ser hasta principios del siglo XX", explican desde National Geographic.

La Alberca, Salamanca.

La Alberca, Salamanca.

Sin embargo, uno de los lugares que no podemos perdernos en La Alberca, que también está junto a la plaza, es la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

Una arquitectura del siglo XVIII, diseñada por Manuel de Lara Churriguera, que se erige como uno de los principales monumentos de la localidad.

Además de las increíbles vistas, en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción también podemos acercarnos a la historia de La Alberca.

Al lado de la puerta encontramos un monumento de un cerdo, que hace honor a una de las tradiciones más importantes de la localidad: el Marrano de San Antón.

Cada 13 de junio, en la festividad de San Antonio, se suelta un cerdo por las calles del pueblo, que es alimentado por los vecinos hasta el 17 de enero, día de San Antón, cuando se sortea entre los habitantes. Esta costumbre, con más de cinco siglos de antigüedad, es una de las más emblemáticas.

Visitar La Alberca en enero ofrece experiencias únicas. Hasta el 20 de enero, el pueblo conserva su alumbrado navideño, que realza la belleza de sus calles y prolonga el espíritu festivo. Este alumbrado le hizo merecedor en 2023 del premio "Juntos Brillamos Más" otorgado por Ferrero Rocher.

En cuanto a la gastronomía, como ya hemos comentado, las turroneras perpetúan una tradición que trasciende la Navidad, ofreciendo turrones artesanales durante todo el año.

Además, los embutidos ibéricos, el cochinillo al horno y el hornazo son algunas de las delicias que deleitan a los visitantes.

La Alberca es también puerta de entrada al Parque Natural de Las Batuecas-Sierra de Francia, un espacio protegido que invita a los amantes de la naturaleza a explorar senderos, descubrir fauna y flora autóctona, y disfrutar de vistas panorámicas que quitan el aliento.