Dusty.

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Mascotario

Ya ha entrado en vigor: es ilegal exhibir perros y gatos en escaparates, como si fueran objetos de consumo

Con la entrada en vigor de esta nueva norma, el país marca el fin de la comercialización de las mascotas.

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Angelica Rimini
Publicada

Con la plena entrada en vigor de la prohibición de exhibir perros y gatos en escaparates, las vitrinas que antes mostraban cachorros como si fueran objetos de consumo han quedado definitivamente vacías.

Esta medida, recogida en la Ley de Bienestar Animal, supone un golpe de timón contra la compra por impulso y un paso de gigante hacia la descosificación de los seres sintientes en el entorno urbano.

La lógica de esta prohibición es clara: un animal de compañía no es un accesorio de moda ni un juguete que deba elegirse por su apariencia a través de un cristal.

Un estrés constante

La exposición pública en tiendas sometía a los cachorros a un estrés constante debido al ruido, la iluminación artificial y el golpeteo incesante de los transeúntes en los vidrios, factores que alteran gravemente su desarrollo en una etapa vital crítica.

Al eliminar esta vitrina, la ley busca que la decisión de incorporar un perro o un gato al hogar sea fruto de una reflexión profunda y no de un arrebato emocional al pasar por delante de una tienda.

A partir de ahora, los establecimientos de venta de accesorios y alimentación para mascotas tienen prohibida la tenencia y exhibición de mamíferos con fines de venta.

El fin de la "comercialización de la ternura"

El impacto de esta norma también beneficia directamente a las protectoras de animales. Al desaparecer el escaparate físico de las tiendas, la adopción se consolida como la vía principal y más ética para quienes buscan un compañero.

Las entidades de protección animal celebran este cambio como el fin de una era de "comercialización de la ternura" que, en muchos casos, terminaba meses después en abandono cuando el cachorro crecía y las familias se daban cuenta de las responsabilidades que no habían previsto en el momento de la compra frente a la vitrina.

La desaparición de perros y gatos de los escaparates es el reflejo de una sociedad que empieza a priorizar el bienestar animal sobre la rentabilidad inmediata.

España se despide de una práctica obsoleta para dar la bienvenida a un modelo donde el respeto y la responsabilidad marcan el inicio de la relación entre humanos y animales. Las vitrinas hoy están vacías, pero los hogares que decidan sumar un miembro a la familia lo harán ahora con una conciencia mucho más plena y respetuosa.