Pau Soler, CEO de Micropolix.

Pau Soler, CEO de Micropolix. Sara Fernandez

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Pau Soler, el 'alcalde' de Micropolix, la ciudad solo para niños: acoge a unos 2.000 cada finde y tiene 6.500 m2

Abrió en San Sebastián de los Reyes en 2008 como centro pionero en España por la empresa Neinver, propietaria del centro comercial donde se ubica.

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Las claves

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Micropolix es una ciudad interactiva para niños de 4 a 14 años ubicada en San Sebastián de los Reyes, Madrid, con 6.500 m2 y 32 actividades educativas y lúdicas.

Cada fin de semana acoge a unos 2.000 niños y recibe más de 300.000 visitantes al año, incluyendo celebraciones de cumpleaños y excursiones escolares de toda España.

El parque combina educación y diversión, permitiendo a los niños desempeñar roles como policías, periodistas o alcaldes, y aprender a través de experiencias reales y colaboraciones con empresas.

Micropolix planea ampliar su espacio a 7.000 m2 en septiembre, incorporando nuevas actividades como una academia de baile y reforzando su oferta educativa y de ocio.

Tiene una oficina de correos, autoescuela, plató de TV, ayuntamiento, supermercado... Podría ser una ciudad cualquiera, pero la peculiaridad es que sus habitantes tienen tan solo entre 4 y 14 años. Es Micropolix, un lugar donde los que mandan son los niños: trabajan como policías, periodistas o, incluso, alcaldes; votan, compran en el supermercado o conducen su nuevo coche.

Ubicado en San Sebastián de los Reyes, abrió sus puertas en 2008 con un concepto que era bastante pionero en aquella época. Y lo sigue siendo. Como afirma el propio CEO del complejo, Pau Soler, sigue siendo el único de España y uno de los pocos de todo el mundo con estas características.

Estos modelos parecidos solo son Pretend City (desde 2009), en Estados Unidos, y KidZania (desde 1999), una franquicia mexicana con centros dispersados por ciudades como Dubái o Tokio. De hecho, en Europa solo tienen uno en Lisboa.

Por eso, Micropolix ahora es un lugar de referencia para niños de toda España. "Somos líderes en visitas de colegios y cumples. Más de 80.000 niños vienen a celebrar su cumpleaños aquí", asegura Soler, que abre las puertas de este macrocomplejo de 6.500 metros cuadrados a Madrid Total.

La idea nació, realmente, en 2004 por parte de los fundadores y todavía dueños del centro comercial donde se ubica. Se trata de la compañía Neinver, propiedad de la familia Losantos.

El espacio en cuestión, Alegra Parque Comercial y de Ocio, fue inaugurado en 2006. "Como era una oferta muy importante de retail y restauración, había que acompañarla con una oferta de ocio". Y en ella quisieron involucrar a los niños.

Pau Soler no fue uno de ellos, pero lleva ligado al parque desde febrero de 2011, cuando se incorporó como director de informática. Posteriormente, en 2013, pasó a ser director general. "Yo venía de un trabajo de informático en una multinacional. Llegué aquí porque había una necesidad. Habían formado un equipo muy bueno en la parte de operaciones, en la parte educativa y en la de marketing, pero les faltaba un perfil más tecnológico, que pudiera incorporar la parte digital".

Micropolix: 32 actividades

Era la época en la que lo digital empezaba a pisar fuerte y Pau Soler dio un giro para modernizar la oferta del centro: "Era un momento en el que había que ponerse un poco al día, mejorar la tecnología de la empresa y hacer actividades que requerían de simuladores", por ejemplo.

Así, en este empeño ya lleva casi 15 años y ya cuentan con 32 actividades. "Tuvimos que aumentar la oferta. Hay algo muy importante y es que aquí perdemos al 100% de sus clientes cada ocho años, porque los niños crecen. Para poder captar niños nuevos, lo que tenemos que hacer es ganarnos a los colegios y que vean esto de verdad como un lugar donde reforzar todo lo que estudian en clase de forma divertida. Ya hemos llegado este año a 300.000 visitantes en total y cuando yo me incorporé no llegábamos a los 200.000".

El centro de Micropolix.

El centro de Micropolix. Sara Fernandez

El propósito del parque es precisamente combinar esas dos partes: la educativa y la lúdica. En ello están involucradas empresas colaboradoras como la inmobiliaria Gilmar —una de las últimas en incorporarse—, la agencia de transporte Nacex o el supermercado de El Corte Inglés. "Así enseñan su manera de hacer las cosas y transmitimos a los niños algo mucho más real. Al final, lo que queremos es que sepan cómo es el mundo de verdad".

Son aprendizajes adaptados a ellos, como estudiar los ejes de la educación vial para sacarse el carnet de conducir de Micropolix, saber trabajar en equipo, aprendiendo a pilotar un avión o sacar adelante un crucero con sus diferentes mandos; entender la importancia de cada trabajo para la sociedad o aprender historia de forma mucho más divertida que en el colegio, con desfiles de moda, por ejemplo.

La mecánica de una visita autónoma es la siguiente: los niños empiezan con un pasaporte y 50 eurix, la moneda de Micropolix. A partir de ahí tienen libertad, "como en el mundo real", para decidir de qué quieren trabajar para poder ganar dinero y así pagarse y participar en otras actividades como comprar comida o conducir un coche.

También los padres y acompañantes adultos pueden participar en ocasiones como público. Y los más pequeños, de 0 a 3 años, tienen una zona habilitada de ludoteca.

Una de las actividades de Micropolix es pilotar e ir a bordo de un avión.

Una de las actividades de Micropolix es pilotar e ir a bordo de un avión. Sara Fernandez

Tras estas actividades, hay un equipo formado por pedagogos, que trabajan en ir cambiando y adaptando el guion. Así como los monitores que, en algunos casos, fueron antiguos niños visitantes del parque en sus inicios. "Muchos son jóvenes que se están formando para ser profesores, psicólogos...". En total, trabajan unas 135 personas.

"Nos basamos mucho en ellos y en sus ideas para ir cambiando las actividades. La cuestión no es llenarlo todo de pantallas, pero sí que vean nuevos negocios que antes no existían y ahora sí. Hemos tenido una escuela de drones, por ejemplo".

Ahora están trabajando en una novedad: para septiembre se pretende ampliar la capacidad a 7.000 metros cuadrados, habilitando una nueva zona y añadiendo otra actividad más. "Vamos a hacer una academia de baile", asegura.

Aun así, hay algunas 'estrella' que nunca pasan de moda. "Lo del supermercado es algo que me parece increíble. A los niños les encanta. No me lo explico porque para mí, como adulto, es algo que da pereza".

La Academia de Policía de Micropolix, otra de las actividades.

La Academia de Policía de Micropolix, otra de las actividades. Sara Fernandez

P.- ¿Cómo pueden los niños divertirse tanto con algo que los adultos hacen todos los días, y no por gusto la mayoría de las veces?

R.- Porque los niños aprenden por imitación. Ellos ven a sus padres que se visten y se van a trabajar y eso les crea esas ganas de imitar. Esa curiosidad por hacer cosas solo. A lo mejor ha ido a comprar con sus padres muchas veces, pero nunca lo ha hecho solo.

Unos 4 millones al año

Micropolix abre, por lo general, viernes (de 17.45 horas a 21.15 horas), sábados (de 11.45 horas a 20.30 horas) y domingos (de 11.45 horas a 17.00 horas). Los datos que apunta el director general señalan que son unos 2.000 niños los que llegan a la pequeña ciudad cada fin de semana.

Aunque, para las visitas de colegios, entre semana abren hasta 100 días más, con mil niños de media por jornada. "Desde octubre hasta junio tenemos visitas de colegios de toda España. Más del 40% de los colegios que nos visitan son de fuera de la Comunidad de Madrid".

En cuanto a la facturación anual, Soler asegura estar en torno a los 4 millones de euros. "Es un modelo que funciona muy bien por la espectacularidad de poder reunir a tanta gente".

Por eso, todos estos años afirma que han sido para afianzar el concepto. "Hemos estado conociéndolo bien, porque no teníamos muchos referentes en los que guiarnos. Ahora sí estamos preparados para replicar el modelo. En Italia, en Francia y en otros lugares donde no hay, podría tener sentido en una ciudad con un volumen como el de Madrid". Aun así, todavía no es algo que tengan en mente.