El fiscal Anticorrupción Fernando Bermejo, este martes, en la Audiencia Nacional.

El fiscal Anticorrupción Fernando Bermejo, este martes, en la Audiencia Nacional. EFE

Tribunales CASO PUJOL

El fiscal desarma el patriotismo de Jordi Pujol: "Se decía 'no hay dinero para hospitales' y mientras, se eludía al fisco"

Demoledor informe final de Anticorrupción: "Este proceso no persigue a una familia por su ideología política, como se ha querido plantear. Se juzga la existencia y comportamiento de una organización criminal".

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Las claves

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El fiscal anticorrupción Fernando Bermejo acusa a la familia Pujol de ocultar ingresos y eludir obligaciones tributarias mientras promovían un discurso de victimismo nacionalista.

Se juzga a la familia Pujol como una "organización criminal" por el supuesto enriquecimiento ilícito a través de comisiones ilegales y el ocultamiento de fondos en bancos de Andorra.

Jordi Pujol, expresidente de la Generalitat, fue señalado como la cúspide del entramado, aunque no será condenado por su deterioro cognitivo.

El fiscal subraya la contradicción entre el discurso de falta de recursos públicos y las prácticas de fraude fiscal por parte de quienes ostentaban el poder en Cataluña.

En una sesión que cabe catalogar de histórica por su significado, un fiscal anticorrupción desmontó este martes en la Audiencia Nacional el discurso repetido durante años por el pujolismo, que ha forjado el patriotismo catalán moderno.

Ese fiscal, Fernando Bermejo, desarmó, pieza a pieza, el victimismo nacionalista que engendró lemas como el Espanya ens roba (España nos roba). Lo hizo en una exposición de más de cuatro horas en la penúltima sesión del juicio del caso Pujol.

"Mientras se ha afirmado en muchas ocasiones que la falta de recursos procedentes del Estado impedía financiar adecuadamente colegios, hospitales y servicios públicos, las conductas examinadas judicialmente [en este procedimiento judicial] apuntan a presuntas prácticas de ocultación de ingresos y elusión de obligaciones tributarias", dijo el fiscal Anticorrupción.

Bermejo pronunció este martes su informe final del caso Pujol, que enjuicia a la familia del que fue presidente de la Generalitat de Cataluña nada menos que 23 años seguidos, entre 1980 y 2003: Jordi Pujol i Soley.

Si bien, debido a su "deterioro cognitivo", el exdirigente se ha librado de este juicio y no será condenado, el fiscal le mencionó en varias ocasiones en su alegato final.

"Aunque ahora parezca un hombre frágil por su edad" —tiene casi 96 años—, "no lo fue durante décadas", recordó Bermejo. Al contrario. Bermejo subrayó su poder en Cataluña y el de "las personas de su familia y su entorno social".

El tribunal de la Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional juzga el supuesto enriquecimiento ilícito del clan, al que el fiscal calificó de "organización criminal".

Anticorrupción cree que la abultada fortuna que la familia tenía oculta en el extranjero proviene del cobro de comisiones ilegales a cambio del amaño de contratos públicos. Millones de euros que estuvieron ocultos en dos bancos de Andorra: primero, Andbank, y luego, BPA.

"Quien defrauda a la Hacienda pública no perjudica a un ente abstracto, sino que detrae recursos de los servicios públicos que sostienen a una comunidad, incluida Cataluña", manifestó Bermejo, que quiso dejar claro que este proceso "no ataca a Cataluña, sino que pretende lo contrario, defender a los ciudadanos catalanes".

El fiscal diseccionó con precisión los hechos y se centró en la Cataluña de los años 90 y los primeros años de los 2000, "hasta 2012". ¿Por qué esas fechas? Porque el primer ingreso en la cuenta andorrana de la familia Pujol se produjo en 1990, y el último, hace 14 años.

Criticó que quienes mantuvieron dinero oculto en Andorra fueron los mismos que, "durante décadas, ostentaron la máxima representación de Cataluña": los Pujol.

"Este proceso no trata de perseguir a una familia por su ideología política, como se ha querido plantear. Tampoco trata de unos errores contables o desórdenes administrativos. Es algo más grave: la existencia y comportamiento estable de una organización criminal", subrayó.

"La Sagrada Familia. En la cúspide, Jordi Pujol i Soley, que fue presidente de la Generalitat. Marta Ferrusola era la madre superiora, que repartía dinero en las distintas cuentas", describió.

"El segundo nivel: el gestor de los fondos en estructuras offshore, el coordinador con los bancos de Andorra. ¿Quién? Jordi Pujol Ferrusola. Con él, todo se mueve. Sin él, nada funciona", detalló sobre el primogénito del clan, para quien solicita 29 años de prisión.

"El resto de hermanos desempeñan un papel activo: abren y cierran cuentas juntos, creaban y cancelaban fundaciones juntos... Su sincronía fue perfecta", prosiguió.

De nuevo, el fiscal volvió a criticar el patrioterismo de los Pujol: "Resulta especialmente contradictorio invocar un discurso de agravio por falta de recursos cuando, de forma dolosa, se elude la contribución que debe generar esos mismos recursos".

Bermejo comenzó su largo alegato con una frase que ni siquiera era suya. La pronunció un testigo durante el juicio: "Tener una cuenta en Andorra era casi una tradición familiar".

Al final de su informe, repitió dicha frase para ponerla en duda. "Esa tradición lo sería para algunas familias acomodadas, empresarios, pero no para la mayoría de los ciudadanos que nacieron en Cataluña y tampoco para los que tuvieron que emigrar por razones de trabajo de otras partes de España para ayudar a la prosperidad de Cataluña", concluyó.