Estudiantes del IES Neil Armstrong de Valdemoro, antes de ser evacuados.

Estudiantes del IES Neil Armstrong de Valdemoro, antes de ser evacuados.

Sociedad GOLPE DE CALOR EN EL INSTITUTO DE LOS BARRACONES

Los niños de Valdemoro evacuados: "Y Granados en su casa con aire acondicionado"

El instituto se desalojó por las altas temperaturas que aumentaron por reducido tamaño del centro. La trama Púnica ha impedido que el instituto se amplíe. 

En la mañana del jueves en la localidad madrileña de Valdemoro la temperatura rozaba los 40 grados. En el instituto Neil Armstrong todo transcurría con normalidad, pero entre clase y clase los profesores se llevaron un gran susto cuando un alumno comenzó a marearse. El chaval tenía síntomas de un golpe de calor leve. En ese momento, los docentes llamaron al servicio de urgencias médicas de la Comunidad de Madrid. Llegaron al instituto y se llevaron al chico al hospital.

Una hora más tarde tuvieron que volver. Otros 46 estudiantes tenían los mismos síntomas. Se encontraban indispuestos por las altísimas temperaturas. Los equipos médicos decidieron trasladar a los chavales -de entre 12 y 16 años- al tanatorio municipal, un recinto situado a escasos metros del centro escolar. Allí sí había aire acondicionado para poder atenderlos mejor. Además, en el jardín del edificio se encendieron los aspersores para que se pudieran refrescar. 

"Al llegar los facultativos al instituto pidieron que los jóvenes salieran de clase para ir al polideportivo, pero no hay", relata a EL ESPAÑOL una madre miembro del AMPA del Neil Armstrong. La mayoría de los estudiantes fueron evacuados por las altas temperaturas y pasadas unas horas regresaron a sus casas. Tres tuvieron que ser trasladados al hospital aquejados de crisis de ansiedad.

550 alumnos hacinados

"El instituto es muy pequeño, hay 550 niños en un espacio mínimo. Las clases y las zonas comunes son enanas, lo que hace que haga más calor todavía", relata otro representante del AMPA. El centro no está preparado para la cantidad de alumnos que hay. De hecho, varias clases se dan en cuatro barracones, colocado donde antes estaba el párking de los profesores y que desapareció por falta de espacio.

"Este año han metido seis cursos de primero de la ESO en lugar de tres, que es lo que corresponde, porque en Valdemoro hay mucha demanda. El año que viene sospechamos que van a ponernos más barracones porque entrarán otras cuatro clases de primero". Los padres ya sospechaban que "esto iba a pasar tarde o temprano" por las condiciones en que se dan las clases. "Hacen Educación Física en el patio a 38 grados, la biblioteca es lo que sería un aula grande en otros centros, no hay salón de actos, los pasillos son estrechísimos... todo el centro da claustrofobia".

Pero no sólo son los alumnos los que se han visto afectados. "Los profesores están en las mismas condiciones. El instituto no tiene departamentos, sino que los docentes se tienen que poner a trabajar todos juntos en la sala común, no me quiero ni imaginar el calor que pasan", añade una de las madres del AMPA.

Los barracones de la Púnica

No es la primera vez que este instituto madrileño se convierte en noticia. Los cuatro barracones llegaron al patio del colegio en septiembre. Por primera vez, el centro iba a impartir clases de bachillerato, por lo que necesitaban ampliar las instalaciones. La Comunidad de Madrid dedicó 1,3 millones de euros de sus Presupuestos para construir seis aulas y un laboratorio.

En septiembre llegaron cuatro barracones para acoger a los alumnos.

En septiembre llegaron cuatro barracones para acoger a los alumnos.

Pese a todo, el Ayuntamiento no pudo licitar la obra: el terreno no era de titularidad municipal, sino que pertenecía a Ramiro Cid, el principal constructor imputado en la trama Púnica, amigo íntimo del exalcalde de Valdemoro, Francisco Granados, que justo salió este miércoles de la cárcel tras dos años y medio en prisión preventiva.

Parte del suelo pertenece a la sociedad Obras y Vías, propiedad de Cid, quien tiene todas sus propiedades inmovilizadas por la Audiencia Nacional por estar presuntamente relacionado con la trama Púnica. Aunque la comunidad educativa consiguió que el juzgado para disponer de los terrenos, también necesitaban que el titular concediese la cesión del suelo. Pero Cid nunca acudió a firmar la escritura pública al registro.

"Hemos estado todo el curso detrás del Ayuntamiento y por fin hemos conseguido que expropiasen el terreno, pero ahora falta que la Comunidad licite la obra y que empiecen a construir, vamos que va para largo", explica el AMPA. "¡Qué casualidad! Los golpes de calor han pasado precisamente el día que Granados está en su casa bajo el aire acondicionado", ironizan los padres.

La idea del consejero: abanicos de papel en clase

Los miembros de la comunidad educativa -de este y de otros colegios de Madrid- ya habían avisado de las altas temperaturas que alcanzan las colegios, sobre todo durante la ola de calor que inunda la península, y de la necesidad de poner sistema de refrigeración en los centros.

Sin embargo, el consejero de Salud madrileño, Jesús Sánchez Martos, no le dio importancia: desaconsejó el aire acondicionado en las aulas y les sugirió que llevaran abanicos a clase, o que los hicieran allí mismo. "Es una terapia ocupacional muy importante para los niños, haciéndolo como lo hacíamos cuando éramos pequeños, dobla, dobla, dobla y tienes el abanico", afirmó el consejero este martes en la Cadena Ser. Como respuesta en el pleno de la Asamblea de Madrid del jueves los diputados socialistas lucieran abanicos de papel cada vez que Sánchez intervenía. Abanicos que ellos mismos mediante la técnica "dobla, dobla" hicieron con papel.

El AMPA del Neil Armstrong recuerda que no piden "aires acondicionados" porque son conscientes de su alto coste, pero sí reclaman "ventiladores" y espacios habitables para los alumnos: "Es lo mínimo".