El documento que prueba la inscripción a nombre del Gobierno vasco junto a Aitor Esteban, presidente del PNV, y Pedro Sánchez.

El documento que prueba la inscripción a nombre del Gobierno vasco junto a Aitor Esteban, presidente del PNV, y Pedro Sánchez. Arte EE

Política

Sánchez ignoró la escritura del Palacete de París que acredita que era propiedad del Gobierno vasco para dárselo al PNV

Un nuevo libro, con material inédito, prueba que lo compró el delegado de Hacienda del Gobierno Vasco en París, Luis de Zarrabeitia, y no un "testaferro" del PNV como alegó el Ministerio de Memoria Democrática.

Más información: Moncloa oculta los informes en que se basó para regalar al PNV el palacete del Cervantes y los edificios inexistentes de Francia

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Un libro aporta escrituras y documentos del Archivo del Gobierno Vasco que atribuyen la compra del palacete de París a su delegado de Hacienda, Luis de Zarrabeitia.

La investigación cuestiona la entrega del inmueble al PNV bajo la Ley de Memoria Democrática y la tesis de que fue adquirido con fondos de militantes en México.

Los autores sostienen que Finances et Enterprises, sociedad a la que se transfirió el palacete, estaba vinculada al Gobierno vasco y a su Consejería de Hacienda.

El PNV reclamó el edificio desde los años 80, pero el Supremo desestimó su petición en 2003; el Gobierno acabó cediéndolo tras abrirse dos expedientes en Hacienda archivados.

Un nuevo libro de investigación pone patas arriba la versión que justificó la entrega al PNV de un palacete de París, valorado entre 15 y 24 millones de euros, a través de un Real Decreto ómnibus del Gobierno en Nochebuena de 2024.

Los documentos contrastan con la opacidad del Gobierno que siempre ha tratado los informes para "restituir" al PNV este inmueble en la capital gala y otras casas, ahora inexistentes, por las que se pagó 3,8 millones en concepto de "privación de uso".

Sin embargo, ahora se conoce que las primeras escrituras del inmueble fueron realizadas por Luis de Zarrabeitia, delegado de Hacienda del Gobierno vasco en París, y no por el PNV.

Así consta en la documentación inédita que aporta el libro "El Palacete Vasco de París. Una historia de codicia y corrupción", del historiador Pedro Chacón y el economista Carlos Olazabal, que sale a la venta este próximo día 6 y que adelanta en exclusiva EL ESPAÑOL.

Los autores aportan además otros documentos que apuntan en la misma dirección. Entre ellos, uno de la inmobiliaria Paris Grange Batelière que comunica al Gobierno vasco la compra del inmueble por 1.460.000 francos franceses. Toda la información procede del Archivo del Gobierno Vasco.

El ex presidente del PNV, Andoni Ortuzar, junto al palacete de la avenida Marceau de París que utilizaba el Instituto Cervantes.

El ex presidente del PNV, Andoni Ortuzar, junto al palacete de la avenida Marceau de París que utilizaba el Instituto Cervantes. PNV

La documentación cuestiona así la justificación utilizada por el Gobierno para entregar el palacete al PNV, en aplicación de la Ley de Memoria Democrática, como material incautado por Franco. El edificio, situado en la capital francesa, albergó durante años el Instituto Cervantes.

El libro también refuta el informe elaborado por el secretario de Estado de Memoria Democrática para justificar la entrega a Sabin Etxea. Dicho informe sostenía que el palacio se había comprado con fondos aportados por militantes del PNV en México.

El informe se apoyaba fundamentalmente en aportaciones historiográficas de Óscar Álvarez Gila y Xavier Hualde Amunárriz, profesores de la Universidad del País Vasco, y en estudios históricos pero no incorporaba una prueba documental de la Administración que acreditase por sí sola la titularidad.

“Un fraude historiográfico y político”, desvela Chacón en conversación con EL ESPAÑOL, quien desvela que el grueso de ese dinero fue a parar a una empresa importadora de bacalao y a una Brasserie de Biarritz.

El libro aporta además documentación contable del propio Gobierno vasco de la época. En las cuentas del Ejecutivo aparece un asiento en el que figura “Inmueble de París a Luis de Zarrabeitia”.

También existen referencias en documentos de la época, como el diario Euzko Deya del Gobierno vasco, en los que el palacete aparece como sede del Ejecutivo vasco.

Los autores también cuestionan el informe del Ministerio de Ángel Víctor Torres, que asegura que el comprador del palacete fue Marino de Gamboa “como testaferro del PNV”, cuando los documentos que aporta el libro señalan al delegado de Hacienda del Gobierno vasco como responsable de la operación.

“Cuando íbamos escribiéndolo no salíamos de nuestro asombro”, admite Pedro Chacón, que remata que el PNV “no tiene ni una prueba” de que la propiedad sea suya.

La documentación cobra especial relevancia porque la reivindicación del palacete por parte del PNV se remonta a mediados de los años 80, pero fue desestimada por el Tribunal Supremo en una sentencia de 2003. El partido nacionalista no retomó la reclamación hasta la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa.

Fue entonces cuando se abrieron dos expedientes en Hacienda sobre la propiedad. Ambos fueron archivados por no aportar información suficiente. Aunque, al final, Moncloa acabó cediendo el palacete, que Sánchez defendió por "la estrecha vinculación" entre la sociedad que lo compró y el PNV.

Sin embargo, Finances et Enterprises, a la que fue posteriormente transferido el palacete, estaba más cerca del Gobierno Vasco que del PNV, como acreditan las sentencias de tribunales galos de 1943, 1949 y 1951. Además, aportan que estaba estrechamente ligado a la Consejería de Hacienda.

La investigación reconstruye el funcionamiento del Gobierno vasco en el exilio y su financiación, así como la del propio PNV, mediante una serie de sociedades tapadera.

Portada del libro que saldrá a la venta el día 6

Portada del libro que saldrá a la venta el día 6 EE

El contexto resulta especialmente relevante porque el Gobierno vasco era entonces un Ejecutivo plural en el que no sólo estaba el PNV, sino también el PSOE, con tres carteras, las mismas que los jeltzales, además de varios republicanos y ANV. De ahí que al frente de la Delegación parisina se situara a un socialista como Juan Gracia.

Luis de Zarrabeitia, por su parte, trabajó bajo las órdenes directas del consejero de Hacienda, Eliodoro de la Torre.

Precisamente, el libro sale esta semana cuando se cumplen 90 años de la aprobación, por parte de las Cortes republicanas, del Estatuto de Guernika, con medio Congreso fuera de Madrid debido al estallido de la Guerra Civil.

El Estatuto fue aprobado el 1 de octubre de 1936 y permitió que José Antonio Aguirre tomara posesión como primer lehendakari el 7 de octubre de ese año en Gernika.

Fue en un acto previo, donde asistieron los más leales, en la Basílica de Begoña, donde Aguirre juró lealtad “ante Dios en la Hostia consagrada”.

A esta toma de posesión asistió el propio Zarrabeitia.

Además del palacete, el Gobierno compensó con 3,8 millones al PNV por otros dos edificios. Uno de ellos, situado en Compans, había sido entregado por el Ejecutivo vasco al SERE (Servicio de Evacuación de Refugiados Españoles). El otro en Noyon.

Todo ello pese a que, como documentan los autores, al inicio de la democracia el presidente Adolfo Suárez ya había compensado al PNV con 250 millones de pesetas por la incautación de batzokis e imprentas.

En aquel momento, la reivindicación del palacete, que posteriormente fue sede del Instituto Cervantes, no figuraba en la lista de reclamaciones.

Toda la documentación puede consultarse en el libro, que saldrá a la venta el próximo 6 de octubre en todas las librerías, editado por Almuzara. También ya se puede pre-reservar en la web de la editorial.