La ministra Mónica García, este lunes, presentando sus exigencias para el 'decreto Maricarmen'.

La ministra Mónica García, este lunes, presentando sus exigencias para el 'decreto Maricarmen'. EE

Política

Malestar en el PSOE con Sumar por alentar protestas contra el Gobierno mientras negocia el 'decreto Maricarmen'

Considera "desleal" la actuación de los ministros de la coalición al crear expectativas que pueden volverse contra ellos.

Más información: El ultimátum de Sumar: Sira Rego pide que se expropie el piso de Maricarmen y eleva la presión al PSOE

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Las claves
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El PSOE muestra su malestar con Sumar por alentar protestas contra el Gobierno mientras negocian el decreto de vivienda conocido como 'decreto Maricarmen'.

Socialistas acusan a Sumar de deslealtad por pedir movilizaciones y amenazar con bloquear el Consejo de Ministros si no se aceptan sus demandas.

Sumar defiende que la presión social es necesaria para lograr avances en políticas de vivienda y critica la falta de ambición del PSOE en este ámbito.

El decreto necesita apoyo parlamentario, incluido el de Junts, y los socialistas reprochan a Sumar crear expectativas difíciles de cumplir.

Un Gobierno de coalición no es un Parlamento en el que se vota y tampoco se impone nada, sí es un foro de negociación en el que no se echen pulsos, no se chantajee o no se lancen ultimátums. Es obligado buscar acuerdos internos por cauces establecidos para resolver discrepancias, pero teniendo en cuenta la composición del Parlamento para su aprobación posterior y sin actuar de forma desleal entre los socios que se sientan en el mismo Consejo de Ministros.

Básicamente esa es la explicación coincidente que dan miembros socialistas del Gobierno para expresar su malestar con la forma en la que Sumar está afrontando la negociación sobre el decreto de vivienda que debe aprobarse este martes en el Consejo de Ministros.

Entienden que es "desleal" pedir movilizaciones contra el Gobierno como hizo el domingo la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, mientras se negocia de forma discreta. O amenazar con otra especie de huelga de ministros que consista en bloquear el Consejo si no están recogidas sus peticiones.

Ya hubo un insólito plante hace meses y ahora la parte minoritaria del Gobierno amenaza abiertamente con otro.

"Están echando a la calle contra el Gobierno, sin tener en cuenta que ellos también son Gobierno", explican.

Lamentan la imagen de dos ministras -Mónica García y Sira Rego- en un acto este lunes para presionar al conjunto del Gobierno, mientras se negocia de forma reservada.

Los socialistas son conscientes de que Sumar está en situación de extrema debilidad y necesita diferenciarse en lo posible del PSOE y tomar la bandera de la vivienda, pero entienden que se equivocan poniendo el foco crítico contra el Gobierno del que ellos mismos forman parte.

Explican que no ponen el foco en Junts, PP y Vox, que bloquearon un decreto que hubiera evitado el desahucio de Maricarmen.

Añaden que a estas alturas ni siquiera está claro que el espacio de Sumar vaya a rentabilizar las protestas, entre otras cosas, porque queda claro que sus dirigentes no están en disposición de pasearse entre las tiendas de campaña de la Puerta del Sol. Y mucho menos sus ministros.

"Lo bueno sería que, al menos, a ellos les sirviera para algo. Si fuera así, bienvenida sea la deslealtad, pero me temo que ni eso", añade un alto cargo socialista.

Ven también un temor de Sumar a que la bandera de la protesta quede en manos de Podemos, aunque lo cierto es que los dirigentes morados tampoco están en disposición de hacerlo.

Pablo Fernández, posible futuro candidato de Podemos al Ayuntamiento de Madrid, no pudo entrar en el campamento de la Puerta del Sol el domingo.

En la Puerta del Sol hay también desilusión con los partidos que nacieron en el 15-M. Y de ahí sale también un temor en el PSOE, porque hace 15 años había un Gobierno socialista presidido por José Luis Rodríguez Zapatero y meses después el PP ganó con holgada mayoría absoluta.

De ahí su prudencia sobre la protesta. "No entendimos el 15-M y ahora corremos el riesgo de no entender tampoco esto", asegura un socialista.

Falsas expectativas

Los socialistas reprochan a Sumar que no tengan en cuenta que el decreto debe ser convalidado en el Congreso y, para eso, necesita el apoyo de Junts, porque otra norma de este rango fue rechazada ya hace unos meses.

En su opinión, airear propuestas que no pueden encajarse en la ley y que no tienen opciones de ser convalidadas en el Congreso no ayuda, porque crea una expectativa que luego no puede cumplirse e inevitablemente incrementa el malestar hacia el Gobierno.

Obviamente, la opinión de Sumar es muy distinta. Explican que sin su presión y la coincidente de la calle el PSOE no se mueve.

En eso coinciden con otros partidos de izquierdas como Podemos, ERC o Bildu y, por eso, este lunes comparecieron todos juntos para apretar al Gobierno. Para evitar, en sus palabras que "el PSOE vuelva a psoear", es decir, anunciar medidas que terminan siendo insuficientes.

Entienden que sin ellos, el PSOE no hubiera hecho nada en asuntos como el Salario Mínimo Interprofesional, entre otros.

La prueba, dicen, es que después de tantos años en el Gobierno haya que llegar a este martes sobre la cuerda floja, con una negociación, probablemente, abierta hasta el mismo inicio del Consejo de Ministros a las 9,30 horas. O, incluso, más allá.

Y fuentes próximas a la vicepresidenta segunda explican que "es evidente que Yolanda Díaz es consciente de que el Gobierno lleva haciendo las cosas mal en vivienda mucho tiempo, lo hemos dicho desde Sumar desde el principio, y anima a la movilización porque tienen todo el derecho y la legitimidad para hacerlo".

"Pero hay que entender el contexto también en el que los sindicatos dijeron lo mismo en un acto conjunto, y ella lo decía, si escuchamos la explicación entera, en el contexto que ellos mismos utilizaban, que para volver a ganar hay que ponerse las pilas y el Gobierno tiene que hacerlo en materia de vivienda. Nosotros apretamos mucho con esto y si no se llevan más medidas no es por nosotros, desde luego", añaden.