El exdirector de Participadas de la SEPI, responsable del seguimiento de Air Europa y Plus Ultra, José Ángel Partearroyo, este martes en el Senado.
El Gobierno rescató a Plus Ultra con informes externos pagados por la propia aerolínea cuya autenticidad nadie verificó
El exdirector de Participaciones de la SEPI admite que el vicepresidente le pidió "celeridad" en el rescate de Air Europa.
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La comparecencia de José Ángel Partearroyo Martín, exdirector de Participaciones de la SEPI y responsable del seguimiento de los rescates a Plus Ultra y Air Europa, dejó este martes en la Comisión de investigación del Senado una sucesión de admisiones comprometedoras sobre el control ejercido por el Gobierno en el reparto de ayudas millonarias durante la pandemia.
Partearroyo reconoció ante la comisión que la SEPI dio luz verde al rescate de 53 millones a Plus Ultra basándose exclusivamente en informes elaborados por auditores externos contratados por la propia aerolínea y que esos auditores no verificaron la autenticidad de la contabilidad presentada.
“Ningún auditor comprueba que la contabilidad que le han dado es buena”, aseguró el exalto cargo de la sociedad estatal, que admitió igualmente que la propia SEPI tampoco realizó comprobaciones adicionales sobre los datos aportados por la compañía.
“Nosotros partimos del informe del auditor externo de Plus Ultra y no lo podíamos poner en cuestión”, afirmó.
Además, Partearroyo incurrió en una contradicción directa con el vicepresidente de la SEPI, Bartolomé Lora, quien había sostenido en comparecencias anteriores que los informes internos que avalaron el rescate carecían de firma. El exdirector de Participaciones aseguró este martes exactamente lo contrario: que esos documentos sí estaban firmados.
La comparecencia también arrojó nuevas sombras sobre el rescate de Air Europa. Partearroyo confirmó que la aerolínea tenía preparada toda la documentación necesaria para solicitar la ayuda antes incluso de formalizarla oficialmente, aunque trató de desligar ese hecho de cualquier posible trato de favor.
Según explicó, la anticipación se debía a los contactos previos mantenidos con el ICO y no a que la compañía hubiera recibido información privilegiada sobre la concesión de las ayudas.
El exdirectivo de la SEPI intentó además desvincularse de la nota de prensa difundida por el Ministerio de Transportes anunciando el rescate a Air Europa, uno de los episodios que más sospechas generó por la rapidez con la que se comunicó la operación.
Partearroyo sí ha admitido que Lora le pidió "celeridad" a la hora de rescatar a Air Europa, mientras que Plus Ultra se siguió el procedimiento "normal".
Reparto de comisiones
Pero uno de los momentos más delicados de la sesión llegó cuando reconoció que, durante el análisis financiero de Air Europa, la SEPI detectó que los directivos de la compañía se habían repartido alrededor de 40 millones de euros en dividendos antes de solicitar la ayuda pública.
Pese a ello, el organismo no descartó el rescate.
“Era legal. Otra cosa es el tema ético…”, admitió Partearroyo ante los senadores.
La comparecencia también abordó la polémica venta de inmuebles de la SEPI al Instituto de Empresa durante la etapa en la que Begoña Gómez trabajaba vinculada a esa entidad académica.
Partearroyo aseguró que no tuvo conocimiento de esa operación, pese a que se celebraron hasta ocho reuniones relacionadas con ella. No obstante, dejó una afirmación especialmente relevante sobre el procedimiento utilizado: “Para esa venta se tendría que haber hecho un concurso…”.
Un concurso público que, según admitió, nunca llegó a celebrarse.
Todo ello en una jornada marcada además por las revelaciones sobre las investigaciones que afectan al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por presuntas operaciones de blanqueo de capitales a gran escala y por el hecho de que el estallido del denominado ‘caso Plus Ultra’ fuera, precisamente, uno de los detonantes de esas pesquisas.