El director de EL ESPAÑOL, Pedro J. Ramírez, este jueves en La Hora del Suscriptor.

El director de EL ESPAÑOL, Pedro J. Ramírez, este jueves en La Hora del Suscriptor. Rodrigo Mínguez

Política La Hora del Suscriptor

Pedro J.: "Ayuso y Moreno, los más listos de la clase, lo vieron enseguida: la prioridad nacional de Vox es una hipérbole ilegal"

El director de EL ESPAÑOL afirma que Sánchez ha viajado a Pekín a pedir ayuda a Xi para "continuar en el poder y ser su caballo de Troya en el sur de Europa".

Más información: Radiografía de los 500.000 migrantes de la regularización: el 90% latinos y 8.500 rusos y nórdicos de la Costa del Sol

Publicada
Actualizada
Las claves

Las claves

Pedro J. Ramírez califica la "prioridad nacional" de Vox como una "hipérbole ilegal" y sostiene que no puede aplicarse por ser discriminatoria.

Afirma que tanto Ayuso como Moreno detectaron rápidamente la invalidez legal de la propuesta de Vox, quedando el PP con el poder autonómico y Vox solo con el eslogan.

Pedro J. acusa a Vox de colaborar con Pedro Sánchez para polarizar a la sociedad y dificultar una alternativa política liderada por el PP.

El director de EL ESPAÑOL también critica la política internacional de Sánchez y cuestiona su acercamiento a China y su búsqueda de un futuro cargo internacional.

El presidente ejecutivo y director de EL ESPAÑOL, Pedro J. Ramírez, ha calificado este jueves de "majadería" la "prioridad nacional" impuesta por Vox en sus pactos autonómicos con el PP.

"No significa nada en términos reales", ha explicado, porque estará sometida a la legalidad, que impide discriminar a cualquier residente en función de su lugar de nacimiento.

De este modo, "Vox se queda con el eslogan y el PP con el poder autonómico", ha argumentado el periodista durante su participación en La Hora del Suscriptor de EL ESPAÑOL.

"Los dos más listos de la clase, que son Isabel Díaz Ayuso y Juanma Moreno, lo han calado desde el primer momento", ha señalado Pedro J., "Ayuso fue la primera que dijo que es ilegal y Juanma Moreno lo calificó de hipérbole. Tal como lo describe Vox, es una hipérbole ilegal, y por tanto no se va a llevar a cabo".

Pero, a su juicio, la polémica es una prueba más de la "colaboración entre Pedro Sánchez y Vox para encajonar al PP".

Sánchez pone en marcha el proceso de regularización de inmigrantes en vísperas de las elecciones andaluzas, para "soliviantar a parte de la sociedad y movilizar las banderas de la izquierda en torno a tópicos y valores superficiales", ha relatado el director de EL ESPAÑOL.

Y por su parte, Vox "pone la prioridad nacional para generar una polarización artificial, basada en conceptos que luego no se corresponden con la realidad".

Por ello, Ramírez ha considerado necesario "desenmascarar a Vox, que no está desarrollando una labor constructiva para generar una alternativa basada en una coalición o en pactos".

En lugar de ello, el partido de Abascal "le está haciendo el juego a Sánchez para polarizar a los españoles" y para "dejar sin margen de maniobra al único partido que puede vertebrar una alternativa, que es el PP".

Para "prioridad nacional", ha señalado Pedro J. Ramírez ante los suscriptores de EL ESPAÑOL, la decisión de la Generalitat de Salvador Illa de exigir el conocimiento de catalán para que los inmigrantes puedan renovar el permiso de residencia.

O la "prioridad nacional vasca" basada en la "excarcelación de los peores asesinos que ha dado la segunda mitad del siglo en España", ha dicho sobre el atajo utilizado por el Gobierno vasco para sacar a presos de ETA de prisión, sin el aval previo del juez.

Pedro J. Ramírez ha aludido a El candidato de Manchuria (1962), la película de John Frankenheimer protagonizada por Frank Sinatra, para describir la política de alianzas internacionales fraguada por el presidente Pedro Sánchez.

"Con menos sofisticación, Sánchez es el candidato de los chinos y, por tanto, secundariamente de los rusos", ha indicado.

"¿A qué ha ido Sánchez por cuarta vez a Pekín?", se ha preguntado, "a pedir ayuda a Xi para continuar en el poder para ser su caballo de Troya, su cabeza de puente en el sur de Europa".

Una vez descartada la posibilidad de dirigir algún organismo europeo tras su salida de la Moncloa, Ramírez lo ve ahora más bien en la ONU o en alguna entidad donde "pesen más las autocracias".

Como Sánchez dijo en China, ha recordado el periodista, "Occidente tiene que renunciar a cuotas de poder. Está diciendo que en el concierto mundial debe pesar tanto una dictadura islamista atroz como la democracia canadiense u holandesa".

Pedro J. ha vaticinado que, con estas rondas internacionales, Sánchez "está buscando su clientela, ojalá lo tengamos pronto en un cargo de esas características", ha deseado. Aunque para eso hará falta que antes pierda las elecciones.

Dado que Sánchez controla todos los resortes del poder (incluida la nacionalización de más de un millón de extranjeros con la Ley de Nietos), Ramírez ha apuntado que para ello será necesaria "una participación como la de Hungría. Que vote más del 80%, que no haya nadie que se quede en casa por abulia o por creer que todos los políticos son iguales, para que haya un cambio basado en una mayoría rotunda".

Durante La Hora del Suscriptor, Pedro J. ha afirmado que la hoja de ruta de Sánchez incluye también "erosionar el peso de la Corona en la sociedad española y lo que sus compañeros de viaje llaman el régimen del 78", es decir, el régimen de libertades que los españoles se otorgaron tras la muerte de Franco.

Y en el ámbito internacional, persigue "sacar a España de su morada vital europea y occidental, para devolverla al limbo de cuando no podíamos estar donde queríamos, sino donde nos dejaban".

Al respecto, ha comparado la situación actual con la que se produjo con Adolfo Suárez en la Moncloa, antes de la adhesión a la Otan, cuando España llegó a participar en una cumbre de países no alineados, y "fijaos si eran no alineados, que se celebró en La Habana", ha ironizado.

Pedro J. Ramírez ha respondido también a las preguntas de los suscriptores sobre el juicio de la operación Kitchen que se celebra en la Audiencia Nacional.

"Las declaraciones de hoy de Rajoy y Cospedal" como testigos, ha dicho, "son tan creíbles como las de Felipe González en relación con los GAL".

"Si el ministro del Interior y el secretario de Estado están en el banquillo, como lo estuvieron Barrionuevo y Rafael Vera, es imposible que el presidente del Gobierno no estuviera al tanto de lo que hacían uno y otros", ha argumentado en alusión a Rajoy.

El director de EL ESPAÑOL ha ironizado al respecto: "Estoy por pedir mañana la dimisión de Rajoy, lástima que ya no está, se va a ir de rositas".

El jefe de Opinión de EL ESPAÑOL, Cristian Campos, también ha participado este jueves en La Hora del Suscriptoir junto a Puri Beltrán.

El jefe de Opinión de EL ESPAÑOL, Cristian Campos, también ha participado este jueves en La Hora del Suscriptoir junto a Puri Beltrán. Rodrigo Mínguez

Algo que a su juicio demuestra "lo débil que es nuestro Estado de Derecho cuando se trata de perseguir el delito en los más altos niveles. Casi es un milagro que un poderoso esté en el banquillo y pueda ser condenado".

Ramírez ha lamentado que el juez instructor de la Kitchen, Manuel García-Castellón, no le permitiera personarse en la causa como perjudicado.

"En el sumario de la Kitchen están todos los seguimientos que me hicieron", ha recordado. Con anotaciones como PJ sale de su casa, PJ entra en un restaurante...

Y ha relatado una anécdota, cuando se reunió en casa de una vecina con la mujer de Bárcenas, Rosalía Iglesias, que le entregó cierta documentación.

"No habían transcurrido tres o cuatro horas, cuando Villarejo llamó a un periodista de El Mundo para contarle lo que había ocurrido", ha proseguido.

"Llegué a pensar que habían metido micrófonos en casa de mi vecina", ha admitido Ramírez, "lo que no sabíamos es que habían comprado al chófer", que escuchaba cada conversación y llamada telefónica que Rosalía realizaba al subir al coche, e informaba luego con todo lujo de detalles a los responsables de la trama.