Un Guardia Civil de Tráfico junto a un radar en una carretera.

Un Guardia Civil de Tráfico junto a un radar en una carretera. Guardia Civil

Política

Rebasar la velocidad en exceso será "delito" tras un nuevo apoyo de Puigdemont al PSOE: el PP lo ve "una chapuza legislativa"

El Congreso da el primer paso para empezar a tramitar un cambio en el Código Penal con el que se bajan los umbrales de velocidad a partir de los cuales una infracción pasa de multa administrativa a delito.

Más información: ¿Será delito conducir a 80 km/h por ciudad? El PSOE impulsa una reforma para castigar más a los conductores imprudentes

Publicada
Actualizada

Las claves

El Congreso ha aprobado tramitar una propuesta del PSOE para considerar delito superar en 50 km/h la velocidad permitida en vías urbanas y en 70 km/h en interurbanas.

La medida, apoyada por los socios del Gobierno y rechazada por Vox, amplía el número de conductores que podrían enfrentarse a un juez por exceso de velocidad.

El PSOE defiende que los umbrales actuales son obsoletos y busca alinearse con los estándares europeos, mientras que el PP critica la propuesta como una "chapuza legislativa".

La reforma inicia ahora su tramitación en la Comisión de Interior y podría modificarse durante el proceso de enmiendas y negociación.

El Congreso ha votado a favor de la toma en consideración de una propuesta del PSOE para que se considere delito superar en 50 km/h la velocidad permitida en vías urbanas y en 70 km/h la establecida para vías interurbanas.

La propuesta ha contado con los votos favorables de los socios del Gobierno (176) , la oposición de Vox y la abstención del PP. Ahora, pasará a la Comisión de Interior, donde se tramitará hasta su aprobación final.

El PSOE defendió la necesidad de rebajar los umbrales a partir de los cuales el exceso de velocidad pasa de multa administrativa a delito.

Desde la tribuna, Juan Carlos Jerez envolvió la reforma en un discurso abiertamente moral: "Votar sí es votar a favor de la vida", proclamó, mirando a PP y Vox y preguntándoles si "sólo son provida cuando les interesa".

El PSOE enmarcó el debate en la tesis de que los umbrales actuales están "obsoletos" frente a los estándares europeos.

La reforma no endurece las penas, pero sí amplía notablemente el número de conductores que pueden acabar ante el juez por exceso de velocidad.

Si la semana pasada ERC tumbó la iniciativa para reducir de 0,8 a 0,2 el límite de alcohol en sangre permitido a los conductores, en esta ocasión el Gobierno ha retenido a todos sus socios.

Los republicanos catalanes recurrieron a la misma diputada que hace una semana le dio un revolcón al Gobierno pero, en esta ocasión, con un tono diferente.

La diputada Inés Granollers recordó que el 22% de los accidentes tienen la velocidad como causa principal, reivindicando que reducirla es "una cuestión de justicia" porque las consecuencias las sufren los más expuestos: peatones, ciclistas, motoristas.

La representante de Esquerra lleva tiempo reclamando que se aumenten los examinadores de Tráfico en Cataluña y ahora, con la tramitación de este cambio, es posible que vuelva a sacar ahí su reivindicación.

Víctimas en la tribuna

Más emotiva fue la intervención de Junts, que llegó a llevar a víctimas de accidentes a la tribuna de invitados y a los que dedicó su voto favorable.

"Si esta reforma permite que una persona baje el acelerador antes de estar en una curva, habrá merecido la pena", ha asegurado la diputada de Carles Puigdemont en el hemiciclo, Marta Madrenas.

Los populares, que se han abstenido, optaron por una intervención muy crítica con el contenido de la propuesta socialista.

El popular Fernando de Rosa, que se presentó "en mi calidad de magistrado, ahora en servicios especiales", ya que llegó a ser presidente del CGPJ, calificó la iniciativa de "chapuza legislativa", plagada de errores técnicos y de fondo.

Se preguntó "qué respeto tienen a las víctimas" al presentar una proposición con "graves errores" y acusó al Gobierno de utilizar el Código Penal como instrumento de propaganda más que de consenso.

En cambio, Vox recurrió al expresidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo para mostrar su rechazo a la propuesta socialista.

Francisco José Alcaraz acusó al PSOE de no preocuparse "de las víctimas" cuando aprobó la ley del "sólo sí es sí" y reprochó que "no hicieron la limpieza del Barranco del Poyo", para rematar señalando que "a los que ponían coches bomba, esos son a los únicos que no persiguen ustedes".

El grupo de Abascal denunció de nuevo el "punitivismo" selectivo del Gobierno, duro con los conductores pero, a su juicio, complaciente con el terrorismo y la delincuencia multirreincidente.

Superado el primer filtro de la toma en consideración gracias a la aritmética con los socios, la reforma del artículo 379.1 inicia ahora su recorrido en comisión, donde se abrirá un periodo de enmiendas y negociación que puede alargar su tramitación durante meses.